Recursos Humanos

Empresas europeas no gestionan de forma segura sus datos confidenciales

El robo de identidad personal consiste en el robo de datos confidenciales (No. de DNI, números de cuentas bancarias, números de seguridad social, etc) por parte de criminales para solicitar créditos, abrir cuentas paralelas y un sinfín de actividades fraudulentas en nombre de la víctima.
Empresas europeas no gestionan de forma segura sus datos confidenciales
Crédito: Depositphotos.com
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Fellowes Ibérica, filial española del fabricante estadounidense de destructoras de documentos y productos de ergonomía, ha presentado un estudio sobre el Robo de Identidad Personal en Europa en el entorno corporativo, basado en encuestas realizadas a consumidores y empleados en países como Reino Unido, Irlanda, Alemania, Bélgica y Holanda. El mismo pone de manifiesto la escasa concienciación que tienen las empresas de estos países a la hora de tratar y eliminar los documentos con información sensible relativa a sus empleados y clientes.

De acuerdo con dicho estudio, el 95% de los consumidores europeos consideran que las empresas con las que se relacionan no hacen lo suficiente para evitar que la documentación con sus datos personales no caigan en manos de ladrones de identidad. Esta desconfianza de los usuarios hacia las empresas parece justificada, ya que el 90% de los empleados encuestados, por el otro lado, afirmaron que en su opinión, las identidades de los trabajadores y clientes de sus respectivas compañías podrían no estar lo suficientemente protegidas.

Destrucción segura de la información

En términos generales, el 62% de los empleados europeos utilizan equipos específicos para la destrucción de documentos con información sensible, cuando dicha información haya dejado de ser necesaria. Un 35%, sin embargo, sigue tirándolos directamente a la papelera-un porcentaje que muestra una clara falta de concienciación.

Pero más aun, el 20% de los empleados con acceso a una destructora de documentos en el trabajo no la utiliza y, lo que es más sorprendente, un 31% de los empleados que han sido víctimas de un robo de identidad no destruyen adecuadamente todos los documentos sensibles o de riesgo cuando están en el trabajo.

El uso de las destructoras es ligeramente superior en grandes empresas, donde el porcentaje alcanza el 64%, comparado con las pequeñas y medianas empresas, donde desciende al 60%. Pero todavía hay un 38% de empleados en este tipo de empresas que tiende a romper los documentos y tirarlos a la papelera, tasa que se reduce al 31% en las grandes compañías.

Pero la falta de concienciación de los empleados ante la información sensible no sólo se muestra en la falta de uso de las destructoras para su adecuada destrucción. Un 52% de los empleados encuestados por Fellowes, también afirmó que documentos con información personal sensible pueden cogerse sin problemas de los propios escritorios de los empleados.

Necesidad de políticas corporativas

El estudio de Fellowes hace evidente que las empresas necesitan implantar una serie de políticas corporativas que les permitan proteger a sus empleados y clientes ante el robo de identidad. El 78% de los empleados afirma que sus compañías les proporcionan las herramientas necesarias para deshacerse de documentos con información sensible, pero esta medida parece insuficiente, ya que el 70% de los empleados encuestados considera que las empresas en las que trabajan deberían estar más implicadas a la hora de asegurar un adecuado tratamiento de estos documentos.

Sorprendentemente, el 34% de los empleados encuestados en las compañías que no disponen de destructoras de documentos, sí consideran que en sus empresas existe una eficaz política contra el robo de identidad. Evidentemente, dicha política no incluye la destrucción de los documentos con datos confidenciales.

Queda patente que la concienciación de los empleados a la hora de proteger la documentación con información sensible, resulta fundamental para prevenir el robo de identidad personal en el ámbito de la empresa.