Emprendedores

8 mitos sobre los emprendedores

Deshazte de las ocho ideas erróneas acerca de los emprendedores y anímate a iniciar tu empresa.
8 mitos sobre los emprendedores
Crédito: Depositphotos.com

El conocimiento popular a veces no es muy sabio. Los prejuicios sobre los emprendedores abundan. Dichos como "es fácil crear una empresa" o "el éxito solo depende de la suerte" son frecuentes en las conversaciones. Aquí te entregamos una lista de algunos de los mitos más frecuentes, y los derribamos con la ayuda de algunos expertos como Scott Shane, autor del libro "Ilusiones del espíritu emprendedor; los costosos mitos con los que emprendedores, inversionistas y formuladores de políticas se rigen".

Los emprendedores nacen, no se hacen
Más que una excusa, un mito. En la actualidad, las escuelas de negocios están difuminadas por todo el mundo y los libros de autoaprendizaje para alcanzar el éxito abundan en las librerías. Es innegable que se necesitan algunas condiciones físicas y mentales básicas, como buena salud, disposición al trabajo e inteligencia. Pero el empresario también debe aprender a serlo, no hay forma que el niño nazca sabiendo todo y es estadísticamente comprobable que tampoco es necesario ser descendiente de empresarios para serlo.

La creación de una empresa es fácil
En realidad no es así y la mayoría de personas que inician el proceso de comenzar una nueva empresa fracasan. Siete años después de iniciar el proceso de establecer una empresa, sólo la tercera parte tienen un flujo de caja positivo mayor que los salarios y gastos de los propietarios por más de tres meses consecutivos.

Se necesita mucho dinero para financiar un nuevo negocio
No es cierto. La típica puesta en marcha solo requiere alrededor de 25 mil dólares. Exitosos empresarios que no creen en el mito diseñan sus empresas para operar con poco dinero en efectivo. Ellos financian o alquilan en lugar de pagar de contado, pagan comisiones en lugar de sueldos.

Los bancos no prestan dinero a las empresas nuevas
Otro mito. Los datos de la reserva federal muestran que el 16% de toda la financiación proporcionada por el sector financiero corresponde empresas con dos años o menos de creadas y este valor es más alto que las típicas fuentes a las que todo el mundo habla de ir: amigos, familia, ángeles, capitalistas de riesgo, inversores estratégicos u organismos gubernamentales. 

La mayoría de los emprendedores comienzan negocios en industrias atractivas
Tristemente, la verdad es justo lo contrario. La correlación entre el número de emprendedores que comienzan negocios en una industria y el número de compañías que fracasan en el sector es de 0.77. Esto quiere decir que la mayor parte de los nuevos empresarios escogen industrias donde son propensos a fallar. 

El crecimiento de la nueva empresa depende más del talento del emprendedor que del tipo de negocio elegido
La industria donde se elija iniciar tiene un enorme efecto en las probabilidades de crecimiento. En los últimos 20 años una empresa del sector informático tuvo 840 veces más posibilidades de crecimiento rápido que una empresa del sector hotelero. No existe ningún descubrimiento acerca del efecto del talento del emprendedor que tenga similar magnitud en el crecimiento de las nuevas empresas.

La mayoría de los emprendedores son exitosos financieramento
El emprendimiento crea gran cantidad de riqueza, pero se distribuye de manera desigual. El promedio de beneficios de un emprendedor es de 39 mil dólares por año. El típico emprendedor gana menos de lo que obtendría trabajando como empleado. Solo el 10% logra una remuneración mayor. Muchas empresas alcanzan el crecimiento de ventas que los inversionistas. De las 590 mil empresas que se fundan cada año en EE.UU. solo el 1.6% logran ventas por más de 5 millones en los primeros 6 años, el 0,08% alcanzan los 50 millones de expectativa de los ángeles sofisticados y solo el 0,03%, 200 empresas, alcanzan los 100 millones en ventas que es la cifra que los capitalistas de riesgo buscan.

La suerte lo es todo
Si bien la suerte puede ayudar, no es determinante. En realidad, más que suerte un buen emprendedor necesitar la actitud adecuada para capitalizar las oportunidades. A muchas se les ha pasado una buena oportunidad y no la vieron o no la aprovecharon. El que tiene suerte, es porque tiene la capacidad para aprovecharla.