Finanzas

Microfinancieras: crédito a tu alcance

Si necesitas $100 para iniciar un negocio de venta de tamales o $30,000 para comprar una sierra eléctrica y equipar tu carpintería pero no tienes dinero, acércate a una microfinanciera y obtén crédito rápido.
Microfinancieras: crédito a tu alcance
Crédito: Depositphotos.com

¿Qué es una microfinanciera?

Es una institución parecida a un banco. La ventaja es que si pides un crédito para emprender o ampliar tu negocio, no te exige ni cuenta bancaria ni trámites complicados. Las microfinancieras se crearon en el año 2001, cuando el gobierno federal lanzó el Programa Nacional de Financiamiento al Microempresario (Pronafim), el cual agrupa a cerca de 200 microfinancieras.

Los préstamos van de $100 a $30,000, a un plazo de 26 semanas con pagos semanales y una tasa de interés entre el 3.5% y el 4.5% mensual. Recuerda que las condiciones del préstamo dependen de cada caso.

Solo o acompañado

Los créditos que da Pronafim son de dos tipos:

a) El solidario o de grupo. Cuando formas parte de un grupo no necesitas una garantía, la palabra de tus compañeros es más que suficiente. Eso sí, tienes prohibido dejar de pagar, de lo contrario, el grupo no recibirá más capital.

b) El crédito individual. La factura de tu máquina de coser o del refrigerador de tu tienda de abarrotes es garantía suficiente para pedir un microcrédito. El sistema es tan sencillo que, según cifras de la Secretaría de Economía (SE), el 95% de los beneficiados pagó su crédito a tiempo y sin problemas.

¿Cómo le hago?

Para integrarte a las filas de microempresarios Pronafim, sólo tienes que:

*Llamar al 01 800 410 2000 y preguntar la dirección de la microfinanciera más cercana a tu domicilio.

*La institución te asignará un asesor para que le platiques tu proyecto y lo puedas presentar de forma clara.

*Una vez evaluada y aprobada tu solicitud, tendrás el dinero en un plazo no mayor a 15 días hábiles.

Sácale provecho

1. Llama a Pronafim y asegúrate de que la microfinanciera que elegiste forma parte de su red o está reconocida por la Secretaría de Economía.

2. Pregunta a la microfinanciera cuál es la tasa de interés que maneja, si cobra comisiones (algunas tienen un costo de operación equivalente al 3.5% mensual sobre el crédito) o si pide algún tipo de garantía.

3. Mide tu capacidad de pago para no pedir un préstamo que rebase tus posibilidades.

4. Si pagas a tiempo y no te atrazas, seguro te vuelven a prestar.