Equipos de trabajo

8 claves para motivar al personal a través del estímulo

Un método muy eficiente para mejorar el ambiente laboral entre los trabajadores que diriges consiste en estimularlos adecuadamente para generar la respuesta deseada.
8 claves para motivar al personal a través del estímulo
Crédito: Depositphotos.com

En cualquier aspecto de la vida, todos necesitamos alguna muestra de aprobación para seguir con nuestros afanes diarios. Muchas veces en el trabajo esa aprobación es más requerida por los empleados, pues sienten que es la forma que poseen para medir su actuación y situación laboral.

Un estímulo es un reconocimiento, un visto bueno, una muestra oportuna de afecto que vuelve a engendrar el entusiasmo inicial con que la gran mayoría de los trabajadores ingresó a la empresa, pero que puede haber perdido debido a la rutina diaria del esfuerzo mal recompensado.

Todo estímulo tiene una respuesta, analiza qué tipo de respuesta quieres obtener de tus empleados y decide cuál sería el estimulo más adecuado. Por ejemplo, en lugar de descontarles el día por llegar tarde, ofréceles un bono mensual por llegar puntuales todo los días del mes.

Adicionalmente, investiga por que están llegando tarde. Posiblemente no se dio cuenta al contratarlos que sus domicilios están muy retirados del lugar del trabajo, esto puede ser un factor determinante y un error nuestro al momento de hacer las contrataciones.

No olvides que no estás solo y que tus colaboradores son personas que te necesitan para seguir creciendo contigo y la compañía. Intenta trascender en ellos y hacerlos trascender en cada una de sus actividades.

Aquí te entregamos una fórmula con 8 datos efectivos para crear y estimular un grato ambiente laboral, que redunde en mayor productividad de tus empleados.

1. Procura ambientes de trabajo seguros y cómodos

Encárgate de asegurar que los espacios sean adecuados para las labores de tus empleados y no representen un peligro para la salud de ellos. Para conseguirlo, invierte en algunas comodidades como aire acondicionado, mobiliario adecuado, equipo de computación eficiente, herramientas de calidad, insumos, etc.

2. Genera un ambiente de camaradería

Puedes hacerlo sin pasar los límites de un reglamento interno de trabajo. El modo es muy simple: intenta sonreír, saludar, demostrar un interés genuino por la vida de tus colaboradores. Si lo haces, serás apreciado y bien recordado como un superior que por ejemplo, le lleva un folleto de una escuela de baile a un empleado que todos saben le gusta bailar. No por que se inscriba a la clase, sino por el detalle de recordarlo por situaciones ajenas al trabajo.

3. Festeja los cumpleaños

Preocúpate de realizar una bitácora de los cumpleaños de todos tus trabajadores. Una forma practica de hacerlo es creando una especie de calendario donde todos se anoten en el día que corresponda. Este puede ser publicado en un afiche tipo diario mural en todas las oficinas o de forma virtual con herramientas como Facebook.

Cuando llegue el día de algún cumpleaños promueve la realización de una pequeña celebración, ya sea un coctel durante un break, una salida a comer en grupo o la compra de un pastel.

4. Celebra los avances profesionales de cada empleado

Festeja las promociones y ascensos, así como los logros de los demás, establezce costumbres de festejo cuando un colaborador alcance una meta. Esto hará que tenga un valor sentimental no solo monetario y que permanezca en su memoria.

5. Utiliza frases positivas

Cuando un empleado hace equivocadamente una actividad, tenemos que saber primero la causa por la que no la realizo correctamente. Cuando es por falta de conocimiento ¡Capacítelo!, cuando es por causa de ausencia de insumos o recursos, entregale esos recursos. Utiliza frases como "Yo confío en tus capacidades y se que lo puedes hacer mejor".

No te conviertas en el jefe que todos temen saludar, al contrario, que tengan la confianza de decir lo que pasa, de pedir lo que hace falta, de dar sugerencias y participar en las decisiones de la compañía.

6. Incentivos Económicos

Las remuneraciones económicas son muy bien aceptadas, comisiones, bonos, premios, etc. Pero siempre otórgalas a tiempo y justamente.

7. Los certificados o reconocimientos

Por participaciones en cursos, convenciones, capacitaciones, tienen un mayor peso que el económico, puesto que estos documentos son fácilmente anexables a un currículo, que mas adelante le será de utilidad a su colaborador. Otorga reconocimientos también, por excelencia en su labor y si tiene oportunidad graba el nombre de estas personas excelentes en muros que los clientes puedan ver, esto les dará un mayor orgullo que la remuneración económica.

8. Reconocimiento de los altos mandos

De una compañía hacia un colaborador puede ser un factor detonante de las capacidades del mismo. ¿Cómo crees que se sentiría un vendedor principiante si el presidente de la compañía lo felicita por haber alcanzado su meta de ventas en el primer mes de trabajo? ¿Cómo te sentirías tú? No es necesario que sea un gran sermón, bástará con una simple llamada telefónica en que digas: "Miguel, ¡felicidades!, ya me enteré que superaste tu meta de ventas, espero me siga enterando de estas cosas".