Oportunidades de negocio

Atrévete a innovar

Smart Car Wash, una empresa de autolavados móviles, logró innovar en un giro dominado por los negocios tradicionales y hoy ya es una franquicia.
Atrévete a innovar
Crédito: Depositphotos.com

Hace seis años, Sara Castellanos y Eduardo Arciniega fundaron Smart Car Wash, una empresa de lavado móvil que nació cuando los autolavados sólo operaban en locales comerciales. Hoy, no sólo han conseguido crear una empresa rentable, sino que a partir del 2006 se lanzaron al mundo de las franquicias.

La clave fue innovar en todos los aspectos del negocio y hacer uso de la tecnología. Así desarrollaron y lanzaron al mercado carritos móviles para el lavado de un auto que a su vez, ofrecen un modelo replicable para otros emprendedores.

La primera gran decisión fue elegir el modelo de negocio con el que trabajarían, ya que sabían que para abrir un autolavado tradicional necesitaban, por lo menos, $1,000,000. Así optaron por aprovechar los estacionamientos para arrancar su empresa y, como en esa época aún no contaban con carritos, todo era a mano.

El siguiente paso fue elaborar su plan de negocios. "Ha sido nuestra guía, sin él hubiera sido muy difícil arrancar, porque nos hizo ver cosas que no nos habíamos planteado, como la filosofía de la empresa, el diagrama organizacional y los aspectos administrativos", señala el emprendedor.

Sin embargo, había una cuestión importante por resolver: necesitaban utilizar poca agua y, en consecuencia, requerían productos que demandaran un mínimo de líquido corriente para su enjuague.

Pero como buenos emprendedores, transformaron un reto en una oportunidad. Investigaron en el mercado y encontraron un producto acorde a sus necesidades. Con el apoyo de sus padres (ambos ingenieros químicos) y un especialista más, Castellanos y Arciniega se dieron a la tarea de desarrollar un shampoo especial, que necesitara sólo tres litros para el enjuague.

También crearon una estrategia de mercadotecnia basada en una buena imagen corporativa, contratación de personal con trato amable, utilización de uniformes limpios, garantía de servicio y atención post venta.

Luego, se lanzaron por los primeros clientes y en menos de dos semanas consiguieron el permiso de entrada a una empresa privada para lavar los vehículos del personal.

Pero, ¿cómo lograron convencer a su primer cliente? Sencillo: con el resumen ejecutivo del plan de negocios en mano elaboraron las cartas de presentación y lograron contestar varias preguntas durante las entrevistas.

Así, con sólo dos empleados equipados con shampoo, trapos, un atomizador de tres galones y una cubeta, Smart Car Wash inició operaciones. La inversión para el arranque fue, aproximadamente, de $12,000, la cual muy pronto resultó mucho más redituable de lo esperado.

"Cerramos el primer año atendiendo a tres empresas, lo que nos dió un nivel de ventas de $333,000; el siguiente año ya estabamos en ocho compañías y nuestras ventas se habían incrementado a $995,000", cuentan los emprendedores.

El éxito y la demanda del negocio eran tales que decidieron convertirlo en franquicia al tercer año de operaciones, para lo cual -ayudados por un diseñador industrial- crearon la unidad móvil. De esta forma nacieron los primeros carritos de la firma.

Actualmente hay cuatro operando y una más por abrir.