Emprendedores

Nunca dejes de emprender

Fernando Soto-Hay parecía tener la vida resuelta hasta que la experiencia de vivir en Estados Unidos, cambió su perspectiva: decidió emprender, con resultados poco alentadores. Lo hizo de nuevo y alcanzó el éxito con su empresa de asesoría hipotecaria.
Nunca dejes de emprender
Crédito: Depositphotos.com
Fernando Soto-Hay parecía tener la vida resuelta hasta que la experiencia de vivir en Estados Unidos, cambió su perspectiva: decidió emprender, con resultados poco alentadores. Lo hizo de nuevo y alcanzó el éxito con su empresa de asesoría hipotecaria.

Los emprendedores por convicción lo saben: el mundo está lleno de buenas ideas. Pero la clave está en tomar el riesgo y hacerlas realidad. "En mi caso, siempre he dicho que el concepto original de 'Tu Hipoteca Fácil' es de un gran amigo, Carlos Hernández", afirma Fernando Soto-Hay. "El gran secreto está en trazar un plan para ejecutarla con éxito".

Seguramente te preguntarás: ¿Cómo convertir una idea en un negocio? Para empezar, tienes que definirla, lo que significa saber con precisión qué es lo que quieres ofrecer, a quién se lo vas a vender y qué estrategias utilizarás para ello. Una vez que tienes claros tus objetivos, plásmalos en un plan de negocios, que te ayudará a dar los pasos necesarios para llegar hacia donde te propones. Aunque no olvides que, durante el camino, tendrás que hacer algunos ajustes a la ruta para arribar a tu meta.

"A mi regreso a México, después de pasar una temporada trabajando fuera del país, me di cuenta que mis prioridades habían cambiado", confiesa Fernando. Y el giro fue drástico. Dejó de lado su profesión como abogado para iniciar una nueva etapa, ahora como banquero de inversión. Al principio todo marchó bien. Encontró a los socios adecuados y levantó una gran cantidad de capital nacional y extranjero. Pero, al final, las cosas no se dieron como él esperaba.

La idea era buena: desarrollar e implementar innovaciones tecnológicas en áreas estratégicas de seguridad para las empresas. "Este tipo de negocio era todo un éxito en Estados Unidos y lo lógico es que en México se repitiera la experiencia", cuenta. ¿Qué pasó? El gran error fue pensar que el proyecto, por sí solo, sería aceptado abiertamente por los clientes. "Mi estudio de mercado fue equivocado y, aunque rectifiqué, también me aferré a mi idea", reconoce. "Afortunadamente no tuve problemas con mis socios, porque los estados financieros estaban en orden". Fue el primer fracaso de su vida.

Empezar de cero otra vez

Soto-Hay perdió sus ahorros y no tenía empleo. Sólo sabía que no quería volver a su labor como abogado. Así que buscó trabajar con una persona que tuviera una visión más amplia de los negocios. "Conocí a Jorge Vergara, el fundador de Omnilife, y colaboré con él algunos meses. La principal lección que me dejó fue que las empresas tienen que generar riqueza para todos sus integrantes. Este punto en especial no lo deben olvidar los emprendedores", advierte.

Contagiado nuevamente por el espíritu emprendedor, Fernando puso en marcha un negocio que planeó cinco años antes. El proyecto fue concebido como un valor agregado a la empresa de su familia -dedicada a la venta de vivienda de interés medio e interés social. Pero después partió por su cuenta para ofrecer servicios de asesoría financiera en materia hipotecaria.

En esta ocasión, Fernando Soto-Hay puso especial atención en los siguientes puntos:

* Detectar un área de oportunidad. Tienes que conocer el segmento donde te desenvolverás. "En mi caso, me di cuenta de que las personas no contaban con asesoría ni atención personalizada al momento de comprar una casa".

* Saber qué sucede en otros mercados. Investiga, ya sea viajando o a través de Internet, si hay empresas que se dediquen a lo mismo que tú en México y el mundo. Aprende de sus aciertos y errores. Busca ser diferente a las demás opciones, ofreciendo calidad, valor y servicio excepcional.

* Buscar la asesoría de expertos. Rodéate de gente que conozca a fondo diferentes áreas que son importantes para tu negocio. Por ejemplo, diseño y registro de marca, publicidad, mercadotecnia, capacitación de personal y ventas.

* Fijar metas. Establece objetivos alcanzables en determinado tiempo, con base en tu capacidad y recursos disponibles. Conforme los consigas, traza otros cada vez más ambiciosos. Tú eliges hasta dónde quieres llegar.

* Redefinir el rumbo. Si bien cuentas con un plan de negocios donde debes definir el destino de tu empresa, también se vale reconsiderar ciertos puntos. En especial si los resultados esperados no se obtienen. Una decisión a tiempo puede marcar la diferencia.

* Siempre innovar. Esto incluye desde crear nuevas líneas de negocios para satisfacer más necesidades de tus clientes, hasta mejorar los procesos internos de tu empresa a fin de ser más eficiente.

Los nuevos retos

En sólo cinco años, Tu Hipoteca Fácil ya cuenta con representación en las principales capitales del país como el Distrito Federal, Guadalajara, Monterrey, León, Puebla, Acapulco, Puerto Vallarta, Cancún, Cuernavaca, Toluca, Saltillo y Los Cabos. "Mi meta es tener una red de 1,000 asociados distribuidos en toda la República Mexicana, así como integrar a los 200 ejecutivos más talentosos en crédito hipotecario del país", dice convencido el emprendedor.

¿Cómo sumar talento a tu negocio? En este tema en particular, el modelo de Fernando Soto-Hay es efectivo: "Mis asociados reciben hasta el 66% de los ingresos captados por la empresa; todo depende de su desempeño". "Además, siempre los trato como profesionales y nunca dejo de pagarles a tiempo sus comisiones, pues mi objetivo es que ellos tengan una mejor calidad de vida", sentencia.

Errores de los emprendedores:

1. No reconocer que te equivocaste.

Solución: Tienes que creer en ti; pero cuando te das cuenta de que lo que planeaste no es correcto, cambia de estrategia antes de que sea demasiado tarde.

2. Asociarte con personas que no aportan cosas positivas.

Solución: El dinero que obtengas para tu negocio debe ser "inteligente". Es decir, que venga acompañado de ideas, consejos y relaciones por parte de los inversionistas.

3. No saber aprovechar el capital disponible.

Solución: Define cuáles son las prioridades de tu negocio (por ejemplo, capacitación del personal o infraestructura tecnológica) para, después, adquirir exactamente lo que necesitas. No olvides que se trata de tus herramientas de trabajo.

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