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Oportunidades de negocio

Forma el equipo ideal

Descubre los secretos de Carmen Ramírez, fundadora de El Bajío, quién tras la muerte de su marido siguió la aventura.
Forma el equipo ideal
Crédito: Depositphotos.com
2 min read
Las opiniones expresadas por los colaboradores de Entrepreneur son personales.

Hace 34 años, Carmen “Titita” Ramírez Degollado y su marido, Raúl, compraron un local de carnitas en el corazón de Azcapotzalco, en la Ciudad de México. Pero a los cuatro años Raúl falleció, y a Carmen no le quedó más remedio que seguir sola en la gran aventura de sacar adelante el negocio y a sus cinco hijos.

Y aunque no fue fácil, la emprendedora tomó las riendas del emprendimiento y, gracias al apoyo de 15 colaboradores, transformó su microempresa en El Bajío, un restaurante de cocina tradicional mexicana que hoy cuenta con seis sucursales, más de 70 empleados, 15,000 comensales al mes y el reconocimiento del famosísimo chef Ferrán Adriá como “el mejor restaurante de cocina tradicional del mundo”.

Para ella, los cimentos del negocio están en la integración del mejor equipo de trabajo. “Aquí trabajan personas que sienten orgullo de pertenecer a la empresa y dan todo por ella”, asegura la emprendedora. “Porque al igual que los proveedores, son ellos quienes comparten diariamente nuestros éxitos y fracasos”.

Es que las cocineras y los proveedores de la cadena de restaurantes tienen mucho que ver con la selección de los mejores recetas e ingredientes para la elaboración del menú de El Bajío. Así, con platillos de excelencia, las recomendaciones de boca en boca llegan solas.

Sin embargo, para Ramírez Degollado, además de un gran equipo de trabajo es vital desarrollar estrategias que permitan fortalecer las habilidades de todos los miembros de la compañía.

Por eso, desde el primer año reinvierte una parte de las ganancias de la empresa a su propia formación como restaurantera y otra, mucho más importante, a la capacitación del personal. “Somos una empresa que realmente cuida a sus empleados, y el resultado se nota en la calidad y el servicio”, asegura.

La emprendedora es contundente: “La riqueza de mi negocio es su gente, y mi estrategia de éxito ha sido siempre ser honestos, disciplinados y humildes para aprender de toda sugerencia”.