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Protege los secretos de tu negocio

Cuidar la propiedad intelectual de una empresa es tan importante como registrar una marca. Conoce cómo blindar tu información.
Protege los secretos de tu negocio
Crédito: Depositphotos.com
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Después de un largo tiempo de buscarla, Fernando González finalmente encontró una buena idea para montar un negocio innovador. Luego de tanto esfuerzo y debido a que ésta realmente podía transformarse en un proyecto exitoso, decidió que quería registrarla como propia para que nadie pudiera copiarla.

Empezó entonces su labor para averiguar cómo resguardar lo que tenía en mente para su emprendimiento. Sin embargo, se topó con una mala noticia: en México no es posible registrar una idea o concepto de negocio.

Sí, leíste bien, en México no puedes proteger tu idea de negocio por más innovadora que ésta sea, ni por más derecho que tuvieras para sacar ventaja de algo que seguramente te costó mucho trabajo crear. Y es que la legislación mexicana sólo permite proteger cosas materiales y ya desarrolladas.

De acuerdo con Rafael Manterola, abogado especialista en propiedad industrial y socio de la firma Manterola Abogados, puedes proteger, por ejemplo, las creaciones artísticas estipuladas en la Ley Federal del Derecho de Autor.

Esta ley divide a dichas producciones en 14 ramas: literarias; musicales con o sin letra; dramáticas; dancísticas; pictóricas o de dibujo; escultóricas y de carácter plástico; fotográficas; caricaturas o historietas; arquitectónicas; cinematográficas y otras obras audiovisuales; programas de radio y televisión; programas de cómputo; obras de arte aplicado, que incluyen el diseño gráfico o textil; y de compilación, siempre que éstas constituyan una creación intelectual. El registro legal de estas piezas se realiza ante el Instituto Nacional del Derecho de Autor (Indautor).

También se pueden proteger marcas y patentes, avisos comerciales, slogans, nombres comerciales y marcas tridimensionales –que corresponden a la forma de los productos o sus empaques, envases o envoltorios–, aunque su registro se hace ante una instancia diferente: el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

“Además a través de las reservas, una figura exclusiva del derecho mexicano, se pueden proteger (también ante Indautor) promociones publicitarias originales y novedosas y que impliquen un beneficio adicional para el consumidor final. La protección de dichas figuras dura cinco años”, menciona Enrique Alcázar, director general y presidente de consejo de Alcázar & Aranday, firma dedicada a la consultoría en franquicias y desarrollo de negocios.

Tus secretos a salvo
Entonces, ¿qué información de tu negocio es susceptible de protección? Toma en cuenta que en México existe lo que se conoce como secreto industrial o comercial. Algo que quizá te resulte útil para asegurar datos prioritarios de tu empresa.

Según el artículo 82 de la Ley de Propiedad Industrial (LPI), se considera así a toda información de aplicación industrial o comercial que guarde una persona o empresa con carácter confidencial, y que le signifique obtener o mantener una ventaja competitiva o económica real frente a terceros, y por la cual haya adoptado los medios o sistemas suficientes para preservar su confidencialidad.

Ésta es la definición básica que dicta la Ley, pero también considera otros aspectos sobre la información que puede protegerse como secreto industrial. Uno de los más importantes es la que se refiere a la naturaleza, características o finalidades de productos; a métodos o procesos de producción; y a los medios o formas de distribución o comercialización de productos o prestación de servicios.

Manterola precisa que no se considera un secreto industrial aquella información que sea del dominio público, que resulte evidente para un técnico en la materia, ni la que deba ser divulgada por disposición legal o por orden judicial.

Sin embargo, indica el experto, aquella información proporcionada a cualquier autoridad para obtener licencias, permisos, autorizaciones, registros o cualquier otro acto de autoridad no se considera de dominio público o como divulgada por disposición legal.

Otro aspecto básico para designar como tal a un secreto industrial, de acuerdo al artículo 83 de la LPI, es que la información se deberá constar en documentos, medios electrónicos o magnéticos, discos ópticos, microfilmes, películas u otros instrumentos similares. Es decir, debe plasmarse en un soporte material para tener pruebas tangibles que acrediten su existencia.

En cuanto a los derechos y responsabilidades de los involucrados, el artículo 84 de esta ley asienta que quien guarde un secreto industrial podrá transmitirlo o autorizar su uso a un tercero. Este usuario autorizado para conocer y utilizar dicha información tendrá la obligación de no divulgarla por ningún medio.

De hecho, especifica Manterola, de acuerdo al artículo 85 de la legislación, toda persona que con motivo de su trabajo, empleo, cargo, puesto, desempeño de su profesión o relación de negocios, tenga acceso a un secreto industrial y esté avisada de la confidencialidad del mismo, deberá abstenerse de revelarlo sin causa justificada y sin consentimiento de la persona que lo resguarde o de su usuario autorizado.

En cuanto a los actos indebidos y las sanciones ligadas a la divulgación de secretos industriales o comerciales, el artículo 86 de la LPI determina que quien contrate a un trabajador, profesionista, asesor o consultor, que labore o haya prestado servicios a una persona o empresa, con el fin de obtener secretos industriales; será responsable del pago de los daños y perjuicios ocasionados por esto.

También será responsable del pago de daños y perjuicios, la persona o empresa que por cualquier medio ilícito obtenga información considerada como parte de un secreto industrial.

Paso a paso
Ahora que sabes qué puedes proteger de tu negocio, pon manos a la obra y conoce cómo adoptar las medidas necesarias para que dicha información no sea divulgada. Alcázar aconseja seguir los siguientes pasos para proteger un secreto industrial:

• Haz constar en documentos o medios materiales, preferentemente instrumentos públicos, la existencia de secretos industriales.
• Notifica a quienes debas que esta información tiene carácter confidencial y que está protegida bajo la figura del secreto industrial y, por lo tanto, no debe ser revelada o usada en su beneficio o el de terceros.
• Redacta contratos de confidencialidad con los trabajadores o personas que necesariamente deban conocer estos datos. Detalla claramente el material que reciban e incluye una cláusula penal en caso de que hagan mal uso de éste.
• Elabora políticas prácticas o procedimientos de seguridad que consten por escrito que determinada información es de acceso restringido a terceros.
• Establece en convenios todos los conocimientos técnicos que desees comunicar, la asistencia técnica, la provisión de ingeniería básica o de detalle y las cláusulas de confidencialidad.

Las medidas de seguridad que puedes adoptar para proteger los secretos industriales, según el consejero, son:

• Crear códigos secretos para los ingredientes o datos que formen parte de la información secreta.
• Separar los componentes de un secreto industrial entre los diferentes departamentos o personal de la compañía, con el objeto de que tengan conocimiento sólo de una parte de los mismos.
• Mantener los documentos, instrumentos o áreas en donde se encuentren los secretos industriales totalmente independientes de las áreas comunes (separados, cerrados o aislados) y etiquetar los escritos, diseños y medios que lo sean como “Secreto”, “Confidencial” o “Prioritario”.
• Dar acceso a la información al personal autorizado, pero con controles y registros de entradas y salidas para acceder y devolver el material confidencial.
• Reproducir sólo un número limitado de copias de documentos privados e implementar un sistema eficiente de devolución y recolección de los mismos, después de usarlos.
• Implementar códigos autorizados o contraseñas para acceder a fotocopiadoras y computadoras, y utilizar claves y datos codificados para controlar el robo de secretos almacenados en dichas máquinas.
• Diseñar, mantener y actualizar un programa de aplicación de todas las medidas, políticas y procedimientos adoptados para guardar la confidencialidad de la información protegida o susceptible de protección.

Dale seguimiento a la información
Ahora bien, si te preguntas ante qué autoridad se hace el registro de los secretos industriales y cuál es el procedimiento, resulta que no se registran ante ninguna entidad, pero puedes levantar una fe de hechos para generar una constancia de su existencia y soporte material.

“Puedes acudir con un fedatario público para que genere una constancia de que la información existe”, indica Alcázar. Para ello, necesitarás presentar los documentos que manifiesten que existe tu información confidencial, en electrónico o en formato impreso. Toma en cuenta que el fedatario no necesita meterse al fondo del informe, para no correr el riesgo de hacerlo público.

Tanto tú como tu representante legal pueden presentarse con los escritos a solicitar esta fe de hechos. El costo del trámite dependerá del notario o corredor público. En cuanto a los contratos de confidencialidad, se celebran entre las partes y cada una conserva una copia.

Considera que la protección de los secretos industriales y comerciales debe actualizarse continuamente, ya que siempre tendrás información nueva. Y no sólo eso. Los medios, los contratos y los compromisos de confidencialidad también requieren de revisiones constantes según las condiciones y el tipo de información que protejas.

“Mientras que algunos datos se vuelven obsoletos y pierden su valor comercial para una empresa; la información nueva puede ser extremadamente valiosa, y probablemente no esté bien protegida”, afirma Alcázar.

Por lo tanto, para desarrollar un programa eficaz de protección de secretos industriales, además de identificar periódicamente aquella información de la empresa que pueda constituirse como tal, la recomendación es que implementes y mantengas las políticas y procedimientos para protegerlos. No te olvides de revisar y modificar las antiguas políticas y procedimientos en caso de ser necesario.

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¿Tienes un secreto industrial?
Para determinar si la información que quieres proteger es un secreto industrial evalúa lo siguiente:
1. El grado en que esos datos son conocidos tanto fuera de la empresa como dentro de la misma.
2. Las medidas tomadas para guardar su secrecía o confidencialidad.
3. El valor actual o potencial que tiene para la empresa o para sus posibles competidores.
4. La información en sí y su aplicación.
5. La mayor o menor facilidad con la cual el material puede ser adquirido o duplicado por terceros.








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