Emprendedores

Un emprendedor real

Conoce la historia de Jorge Noverón, un joven arquitecto que dio el paso de empleado a emprendedor. Hoy, es reconocido internacionalmente por sus novedosos proyectos.
Un emprendedor real
Crédito: Depositphotos.com
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El 16 de noviembre pasado fue especial para Jorge Noverón. Esa noche, durante una cena de gala realizada en Clarence House, su residencia de Londres, el Príncipe Carlos de Inglaterra le entregó un reconocimiento como uno de los emprendedores del año por parte de su fundación, The Prince’s Youth Business International (YBI). El mexicano ganó en la categoría “Sustentabilidad del medio ambiente”, por los logros de su empresa, TresDe Arquitectura (www.tresda.com). 

El estudio se especializa en la construcción de viviendas y edificios amigables con el medio ambiente, que cuentan con sistemas de recuperación de agua pluvial, paneles de cristal inteligentes (que permiten el paso de la luz natural sin calentar el ambiente) y otros dispositivos inteligentes. “Construir de forma verde puede costar hasta un 50% más, pero los ahorros de más del 30% que se obtienen en el consumo de energía compensan esa diferencia”.

El camino a Londres arrancó en 2006, cuando Jorge decidió renunciar a su cargo como subgerente de mantenimiento en Telmex para abrir su estudio. El primer paso fue liberarse de miedos y de la mentalidad de empleado. El segundo, desarrollar su primer proyecto: un sistema que permite visualizar, en tres dimensiones, un proyecto arquitectónico terminado.
Con esta metodología, el cliente puede recorrer los interiores de su futura casa, ver cómo quedarán ubicados los muebles y hasta tener el cálculo exacto de cuántas puertas, ventanas y metros cúbicos de concreto tendrá que comprar. “Eso permite ahorros del 20 al 30% en la compra del material”, asegura Jorge.  
¿En qué cambió su vida al convertirse en un emprendedor? “En todo, y siempre de forma positiva. Pero no fue un camino fácil”, cuenta el arquitecto de 33 años. “La universidad pública, en la que estudié, no te forma para ser empresario”. Por eso, para Jorge fue clave el apoyo de Jóvenes Empresarios por México (Jemac), la incubadora que lo ayudó a hacer su plan de negocios y obtener su primer financiamiento.