Finanzas

Guía para planificar el desarrollo del negocio

Cuando inicia el año o empieza una nueva temporada debes reorganizar tu negocio y plantearte nuevas metas.
Guía para planificar el desarrollo del negocio
Crédito: Depositphotos.com

Con el inicio del año o de una nueva temporada, comienza la reorganización del negocio. Aquí es necesario evaluar y replantearse los objetivos y metas para el periodo que viene.

El inicio de un periodo implica el comienzo de nuevos desafíos, el trazado de metas y la planificación de los siguientes objetivos de la organización. Esto es recomendable realizarlo cada año, semestres o –a veces- en trimestres o en cambios de temporadas comerciales.

Esto se refiere a planificar de manera sustentable el desarrollo del negocio. Adoptar esta acción como una tradición de tu empresa será la clave del éxito a largo plazo. Al planificar de esta manera, el empresario puede adelantarse a los cambios y tener preparado un “plan b” en caso de existir ajustes bruscos en el mercado.

Para planificar la estrategia, deberás tener en cuenta un conjunto de factores que te explicaremos a continuación. Toma nota:

1. Recopila información

- Potenciales ventas
Debes poder estimar las potenciales ventas que realizarás en el periodo que se inicia. Puedes considerar como base de cálculo la tendencia histórica de sus ventas y complementar con una estimación de la situación del mercado en el cual se desenvuelve.

- Reunión con clientes
Para recoger el parecer de tus clientes debes programar una reunión con cada uno de ellos para conocer sus proyecciones. Así, podrás estimar sus necesidades y anticiparte a las tuyas.

- Futuro del mercado
Existen muchas fuentes de información para estimar el comportamiento futuro de los sectores económicos, como por ejemplo: estudios de mercado sectoriales, opiniones de expertos, conferencias especializadas, etc. Además, puedes leer los diarios, ver las noticias y usar Internet para buscar los datos de tendencias y proyecciones de tu sector.

2. Planificación
Una vez recolectada la información, se inicia la planificación. Ésta puede ser de dos tipos:

Planificación proyectiva: es la más básica, ya que supone que se puede evolucionar con la empresa desde un estado inicial a un estado final “deseado”, desarrollando una serie de acciones sin considerar la presencia de obstáculos en el camino.

Planificación estratégica: ésta es la más recomendable, pues toma en cuenta la incertidumbre (posibilidad de cambios en el mercado) y postula que una empresa debe estar permanentemente revisando su estrategia para desarrollarse en el cambiante mercado actual.

El proceso de planificación estratégica es un proceso cíclico en el cual la empresa debe:

 - Fijar sus objetivos estratégicos, los que deberán estar alineados con la misión, visión, valores, políticas y fines que la empresa ha definido internamente. Éstos deben siempre considerar cuatro perspectivas básicas: los accionistas o dueños de la empresa, los clientes, los procesos internos y las capacidades del capital humano.

- Desarrollar una estrategia explícita y una planificación adecuada donde se especifican acciones, responsabilidades y recursos para concretar los objetivos trazados.

- Además, durante la ejecución de la estrategia deberá existir un proceso formal de seguimiento y control que permitirá evaluar el avance en la implementación de la estrategia trazada. Esto se realiza mediante reuniones de análisis e informes de avance, entre otras cosas.