Franquicias

¿Qué tan rentable es una franquicia?

Te decimos qué indicadores financieros usar para tomar la mejor decisión en el momento de elegir tu franquicia.
¿Qué tan rentable es una franquicia?
Crédito: Depositphotos.com

Al decidir invertir e iniciar un nuevo negocio, sea de manera independiente o a través de una franquicia, hay que tomar en cuenta ciertos indicadores financieros para evaluar su rentabilidad y compararlo con otras alternativas.

En un principio, éstos los presenta el franquiciante, en base a proyecciones, considerando: información histórica de otros negocios similares o unidades en franquicia, análisis de mercado y competencia, hábitos de consumo en la plaza, tamaño del mercado meta y la participación que se aspira alcanzar.

No basta con tener las proyecciones, hay que dar seguimiento para determinar si realmente se cumplen o superan las expectativas económicas del negocio, y en su caso poder adoptar e implementar medidas preventivas y correctivas que hagan falta.

Uno de los indicadores financieros más socorridos por su facilidad de cálculo y medición, es el Retorno de la Inversión o ROI (del inglés Return on Investment). Éste permite estimar, considerando el valor de la inversión al momento de realizarla, el tiempo que llevará recuperar la misma, generalmente viene expresado en meses.

Existen diversas fórmulas. El objetivo es considerar los flujos positivos de la operación (diferencia entre costos e ingresos), calculando el acumulado hasta que el monto sea equivalente a lo que se invirtió. En ese momento se ha recuperado la inversión y a partir de ahí, la diferencia positiva en flujos será la base para calcular la utilidad real de esa inversión. El inconveniente de este indicador es que considera valores al momento en que se eroga la inversión, sin estimar incrementos de valor dinero en el tiempo.

Pero ¿qué sucede entre que realicé mi inversión y la recupero? En promedio, dentro del sector franquicias, el tiempo de retorno de la inversión va de 18 a 36 meses. No forzosamente, pero a mayor inversión, mayor tiempo de retorno.

El flujo de un negocio llega a ser un factor determinante para la supervivencia de MiPyMES. Si bien no refleja la rentabilidad de la inversión, sí se debe tener presente al momento de iniciar, sobre todo si es que esta inversión es un esquema de autoempleo, si nos vamos a dedicar directamente a operar el negocio y más aún si pensamos vivir de él en un corto plazo.

Dentro de los conceptos que a considerar en la inversión inicial, además de: remodelación; mobiliario y equipamiento; trámites, permisos y licencias; depósitos de renta; selección, reclutamiento y capacitación de personal; contratación de servicios; publicidad inicial; cuota de franquicia; inventarios iniciales; entre otros, el capital de trabajo resulta fundamental.

El capital de trabajo son montos que no vamos a desembolsar en un inicio, pero debemos tener disponibles para asegurar nuestros gastos los primeros meses. Son aplicables a contingencias, diferencias de precios con lo presupuestado y retrasos en entrega de obra o en gestión de permisos. Es importante como empresario considerar que aunque nuestro nuevo negocio pueda llegar a ser muy rentable sea muy probable que le tome tiempo acreditarse, hacerse de clientela y llegar a sus niveles óptimos de operación. Hay que tener en cuenta que algunos negocios tienen cierta estacionalidad.

Esto es normal. El arranque en cualquier negocio es complicado, sin embargo, debemos estar preparados. Es frecuente ver a muchas MiPymes que podrían llegar a ser exitosas quedarse a la mitad del camino, por falta de planeación y de capital de trabajo. El dueño al no poder cubrir gastos personales y del negocio, muchas veces termina por bajar la cortina y perder la inversión en tiempo y dinero que ya hizo.

Para determinar el capital de trabajo debemos considerar con una base mensual el 100% de nuestros gastos y costos regulares. De esta manera, aunque el negocio tarde en despegar y no hubiera venta -o no la esperada- durante los meses aprovisionados, el negocio no correrá riesgo. La recomendación es tener disponible de 3 a 6 meses de capital de trabajo, sobre todo al inicio. Es muy riesgoso y poco sano para cualquier negocio que inicia vivir al día ya que hay ocasiones que con una operación fallida, esta naciente empresa puede colapsar.

Dentro de los costos operativos que debemos considerar, está la renta, los servicios, publicidad, mantenimiento y nómina. Hay que ser claros con el hecho de que si el inversionista/dueño va a ser el propio operador, se debe asignar también un sueldo, ya sea como encargado, gerente o director y ese ingreso no debe ser considerado para efectos de retorno de inversión. Así se asegura que va a poder destinar tiempo y energía a la operación sin estar preocupado por sus ingresos personales.

¿Cómo determinar ese sueldo? En base a la realidad del negocio y del mercado para un puesto similar. No se debe ser demasiado exigentes con el negocio en un inicio, sin embargo también debe considerar su propio costo de oportunidad, ¿cuánto podría estar percibiendo en otro lugar?, tomando la premisa que en esta aventura, eventualmente estará recibiendo su sueldo y sus utilidades, con el tiempo seguramente habrá valido la pena.

El capital de trabajo deja de ser necesario cuando se alcanza el punto de equilibrio, esto es que nuestros ingresos resultan suficientes para cubrir la totalidad de nuestros costos y gastos.

Es recomendable, además tomar en consideración otros dos indicadores financieros: el VAN o VPN (valor actual neto o valor presente neto). Éstos sirven para determinar el valor de flujos de caja futuros originados por la inversión, aplicando una tasa de descuento, que es la mínima que deberíamos esperar por nuestra inversión.

La TIR o Tasa Interna de Retorno, también suele ser un indicador importante para la evaluación de inversiones al determinar el rendimiento esperado y decidir si conviene o no la inversión.

Es entonces que no podemos invertir a ciegas, debemos considerar los principales indicadores financieros al momento de decidir nuestra inversión y tener en cuenta la liquidez que vamos a requerir hasta alcanzar el punto de equilibrio y el retorno de la inversión.

Por: www.alcazar.com.mx