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Apuesta por una franquicia saludable 1

Apuesta por una franquicia saludable 1
Crédito: Depositphotos.com

Hoy en día, la alimentación es uno de los temas que más preocupan a las personas. Por un lado, el estilo de vida acelerado de las grandes ciudades, sumado al estrés del trabajo, la familia y otros factores, los aleja cada vez más de una dieta sana. También está la tendencia mundial por el consumo balanceado de nutrientes y el tamaño de las porciones, de la cual los mexicanos no están exentos. Y finalmente, el problema de salud pública que representa la obesidad, que en México alcanzará un costo por tratamientos de $150,000 millones en los próximos 10 años, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Este panorama ha convertido al giro de comida saludable en una oportunidad para los emprendedores preocupados no sólo por sus finanzas, sino también por fomentar una vida más saludable entre la población. Y en México, este sector muestra claros signos de crecimiento. De acuerdo con el consultor de franquicias Enrique Alcázar, en los últimos ocho años el posicionamiento del giro se afianzó, alcanzando tan sólo en su consultoría el 10% de la cartera de clientes.

Lo cierto es que no se trata de algo pasajero. Para Ferenz Feher, director general de la firma de consultoría en negocios y franquicias Feher & Feher, cuidarse ya no es una moda, sino una necesidad que tiene el consumidor por mantenerse sano y mejorar su calidad de vida. “Es un estilo de vida que adoptan cada vez más personas”.

De ahí que el mercado de este tipo de negocios sea amplio: adultos con problemas de salud, jóvenes que buscan cuidar su figura, adolescentes y niños que están insertos en la cultura del fitness; todos son consumidores potenciales. Y lo mejor es que actualmente existen empresas que diseñan su oferta específicamente para atender a los diferentes nichos que buscan alternativas sanas para comer. ¿Cómo? Escuchando al cliente para satisfacer sus necesidades particulares.

Así nació Nutrilicius. Cuando Guadalupe Sánchez regresó a México después de pasar un tiempo en Estados Unidos, se dio cuenta que la alimentación del mexicano era mala sobre todo entre los oficinistas, pues se conformaban con comer una torta en su escritorio en lugar de hacer una comida completa. Preocupada por mejorar los hábitos alimenticios del mundo ejecutivo, la emprendedora desarrolló un menú nutritivo, dirigido principalmente a empleados, que incluye lonches, combos, comida corrida y a la carta con entrega a domicilio.

Pero tener un negocio de comida saludable no significa sólo vender ensaladas o cocteles de fruta, también se puede ofrecer a una gama de productos enfocados en mejorar la salud, incluso para quienes tienen alguna enfermedad en la que deban monitorear sus ingestas calóricas. En este sentido, la innovación y creatividad en el menú de cada franquicia es lo que las hace distinguir y lo que marca la preferencia de los consumidores para comprobar que lo sano no está peleado con el sabor.

Tal es el caso de 100% Natural, que si bien es conocida por sus jugos de fruta natural, también maneja desayunos, sándwiches y hamburguesas, platillos tradicionales mexicanos como enchiladas, tacos y fajitas, y hasta postres, encontrando el equilibrio perfecto entre calidad, precio y sabor. ¿Y para los emprendedores? Héctor Loredo, franquiciatario de la empresa, afirma que decidió invertir con ellos por su experiencia. “Me atrajo por su filosofía, por sus valores y por su infraestructura, además la experiencia de más de 30 años representan una ventaja competitiva sobre otras franquicias”.

Modelos para todos

Actualmente existen diferentes modelos para operar una franquicia que se adaptan a las necesidades de todo tipo de clientes y emprendedores:

Take away. Establecidos en la zona de comida rápida de los centros comerciales, este esquema está dirigido a los consumidores que compran el producto y se lo llevan a su casa u oficina para comerlo después o en el camino. Tal es el caso de las empresas de jugos y heladerías como Low - Cow, que vende nieves y frappés sin grasa, azúcar ni calorías.

Comida rápida. Ubicadas principalmente en plazas comerciales y lugares de alta afluencia peatonal, el fast food está dirigido a quienes tienen horarios apretados para comer y necesitan opciones rápidas, ricas y saludables. Como Super Salads, que incluye sopas, ensaladas, emparedados, tortas balanceadas, pitas, jugos y aguas naturales.

Restaurantes. Para gente que tiene más tiempo para hacer sus alimentos entre semana o que prefiere comer fuera los fines de semana para complementar una dieta saludable, estos sitios cuentan con mesas de servicio y meseros. Un ejemplo es Punto Sano, una cafetería que cocina con productos orgánicos y adicionalmente maneja una barra vegetariana, helados y servicio de banquetería vegetariana para eventos. Además tiene servicios de terapias nutricionales, para alergias, biomagnetismo y una tienda de productos orgánicos.

Algunas marcas ofrecen a los inversionistas interesados los tres tipos de modelos, como el caso de BSH BlattSalatHaus que cuenta con 30 unidades a nivel nacional y cuyo valor agregado radica en la personalización de los platillos de su menú al gusto del cliente.

Para todos los gustos

Cuando se habla de alimentos sanos, se podría pensar que son una tortura para el paladar, insípidos y aburridos. Sin embargo esto no es necesariamente cierto. Las franquicias se han encargado de proponer conceptos ganadores que innovan en sabor, ingredientes, sazón, combinaciones y presentación de platillos. Algunos son:

Orgánico. Utilizan productos que están desarrollados con altas normas de calidad orgánica que garan-ticen la frescura de los alimentos frescos, sin conservadores y con un proceso libre de pesticidas y otros químicos.

Vegetariano. Su oferta excluye a los insumos de origen animal y está dirigida a aquellos consumidores que no sólo quieren mejorar su calidad de vida, sino que buscan proteger al medio ambiente evitando consumir carne.

Sopas y panninis. No toda la comida sana debe ser fría y estar basada en el consumo de ensaladas. Por eso, existen empresas que incluyen platillos calientes dentro de su carta con mezclas originales y bajas en calorías.

Postres. Se trata de heladerías y boutiques de dulces bajos en grasa, carbohidratos y azúcar, que conservan el sabor de los ingredientes naturales al tiempo que cuidan la figura.

Riesgos y soluciones

Si bien invertir en cualquier negocio representa un riesgo sin importar su giro, las franquicias tienen 95% de posibilidades de llegar al quinto año de vida, señala Feher. De acuerdo con la Asociación Mexicana de Franquicias (AMF), la industria de alimentos y bebidas ocupa un 34% del universo de las franquicias que operan en México. De ese porcentaje, sólo 25 marcas se dedican específicamente a las alternativas sanas, según el listado de 500 Franquicias de Entrepreneur.

De acuerdo con los consultores, los negocios de comida saludable se enfrentan a los siguientes retos:

Competencia. Al ser un giro con potencial de crecimiento, llegará un punto en que exista una sobreexposición. Con tantas empresas que tengan la misma oferta, al consumidor no le importará en donde compra. La solución es escuchar a los clientes, tener una idea clara de lo que se hace bien y dedicarse a la innovación y creación de un nicho propio.

Ubicación. Estar en una calle transitada no garantiza que los comensales entrarán a tu local, pero sí ayuda. Una mala ubicación puede significar la muerte de cualquier negocio, sin importar sus precios o calidad. Por eso, asegúrate que el espacio que elijas sea compatible con la gente que vive o trabaja allí para facilitarte la captación de clientes.

Mala operación. Encuentra un balance entre lo que te gusta y lo que sabes hacer. Si no eres bueno con la administración, rodéate de gente con la capacidad de atender el negocio y ayudarte a mejorarlo; elige a tus empleados por empatía, la comunidad de valores y sus habilidades.