Franquicias

¿Límites en las franquicias?

Motiva la creatividad de tus empleados y franquiciatarios y haz que se conviertan en el mejor motor para crecer tu red.
¿Límites en las franquicias?
Crédito: Depositphotos.com
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En el mundo de las franquicias y de los negocios podemos siempre transmitir cosas positivas. Pero eso sólo se logra cuando nuestra visión es amplia y permitimos que aflore lo mejor y más profundo.

Así como en la creatividad los seres humanos carecen de límites, en el mundo de las franquicias es posible crecer hasta un punto de madurez en que los franquiciatarios puedan hacer negocio –bajo la aprobación del franquiciante- para beneficio de toda la red.

Es común que los dirigentes digan a sus colaboradores: “¡Denme buenas ideas para el negocio!” Cuando, lo mejor sería pedir ideas, nada más. Las grandes empresas y los grandes hombres se caracterizan por generar ideas.

Es curioso cómo los empresarios, involuntariamente, a veces coartamos la creatividad de nuestra gente. Los estudios científicos muestran que cuando un niño no ha rebasado los cinco años, su creatividad alcanza hasta el 90%: dice lo que quiere, cuando quiere y a quien quiere, pero cuando se encuentra entre los cinco y ocho, el porcentaje desciende hasta 20%. Una persona de 50 años tiene, en promedio, un nivel de creatividad de 5%, mientras que una persona de la tercera edad de sólo el 2%. Dicho de otra manera: entre más grandes somos, menor es nuestra creatividad.

Sin embargo, lo paradójico es que desde el kinder los maestros están dando instrucciones que nos limitan: “A ver, haz un dibujo o pinta sin salirte de este cuadro”. ¿Suena familiar? Lo que hacen es limitar la creatividad.

Trasladado al tema de las franquicias, ¿qué sucede cuando copiamos folletos, manuales, promocionales o contratos de empresas franquiciantes? Lo mismo que con esos maestros. Es éste un buen ejemplo, porque en vez de lograr redactar los manuales para transferir la tecnología específica de determinada empresa, lo que conseguimos es limitar la creatividad y copiar contratos que en ocasiones nada tienen que ver con el negocio.

Lo que necesitamos es decirle al niño que pinte, y a los empresarios, que generen sus propias ideas, que utilicen su propia creatividad. Necesitamos tener el hábito de pensar y  desarrollar nuestra creatividad todos los días.

Termino con una  frase del activista hindú Mahatma Gandhi que dice: “Aquellas personas que no están dispuestas a pequeñas reformas, no estarán nunca en las filas de los hombres que apuestan a cambios trascendentales”.