Columnas

Sun Tzu y el Arte de los Negocios

Cómo aplicar El arte de la guerra en tu empresa
  • ---Shares

En una de mis últimas clases de la Universidad en la que teníamos que realizar la planeación estratégica de un proyecto de negocio, nuestro profesor, Guillermo Ortiz (un auténtico entrepreneur en potencia), nos recomendó leer el famoso libro del sabio chino Sun Tzu, El Arte de la Guerra.

El ejercicio consistía en sustituir, cada vez que aparecían, las palabras “ejército” por “empresa”, “campo de batalla” por “marketing” y “armamento” por “recursos”. Al finalizar las 40 páginas, todos los alumnos habíamos recibido una importante lección sobre estrategias y tácticas aplicables a los negocios –y a la vida cotidiana en general-, ¡a partir de un texto escrito hace 2,500 años, dirigido a altos mandos del ejército de China!

En este milenario y atemporal tratado, Sun Tzu determina que la guerra se debe valorar en cinco factores fundamentales: doctrina, tiempo, terreno, mando y disciplina. Ahora bien, hagamos la prueba y traslademos cada uno de estos conceptos al mundo de los negocios:

La doctrina se refiere al nivel de motivación y fidelidad de cada miembro del equipo hacia la marca, es decir, el grado de identificación con los objetivos y valores de la empresa. Para fortalecer este punto en tu compañía es imprescindible que crees una identidad corporativa sólida….y una buena y concienzuda elección del personal adecuado.

El tiempo se convierte siempre en un elemento a vencer: estar preparados para el frío, el calor y la época de lluvias. En los negocios se traduce como la capacidad de un buen empresario –más específico, de un buen planificador- de desafiar los tiempos de las “vacas flacas”, de superar las crisis económicas, los cambios en el mercado y la pérdida de clientes.

El siguiente factor, el terreno, responde a una de las máximas del éxito empresarial: ubicación, ubicación, ubicación. Tanto en el campo de batalla como en la calle o en un centro comercial (hasta en el ambiente Web), el lugar donde ubiquemos y presentemos nuestra oferta es primordial para triunfar. Por eso, la elección del local - o del portal- debe ser una de las principales preocupaciones para todo emprendedor.

En cuanto al mando, Sun Tzu establece las cualidades de liderazgo que los generales deben poseer: sabiduría, sinceridad, benevolencia y disciplina. Sin duda, son estas mismas características con las que debe contar el líder de una empresa que, efectivamente, resultan imprescindibles para saber gestionar y dirigir a todos y cada uno de sus colaboradores hacia el éxito en común.

Por último, pero no menos importante, se encuentra la disciplina. En cuanto a ésta, el sabio oriental no sólo se refiere al cumplimiento puntual que cada miembro debe tener de sus obligaciones, sino que también a ser disciplinados en el manejo de recursos, inventarios y proveedores, así como en el control de las finanzas de la empresa (o batallón).

Además de estos cinco factores, en esta lectura encontrarás numerosas enseñanzas sobre la importancia del conocimiento de la competencia, la ética empresarial y técnicas infalibles para introducirte –y liderar- en el mercado que, en palabras de Guillermo,  “son herramientas que los pondrá en ventaja sobre otros. Dicha ventaja deberá de ser utilizada siempre para el beneficio común y en defensa propia, nunca para obtener un beneficio directo mediante perjudicar a alguien en el proceso”.

Por eso, invito a todos ustedes a hacer el mismo entretenido ejercicio y convertir El Arte de la Guerra en su libro de bolsillo….un tesoro imprescindible en la biblioteca de cualquier emprendedor.  

Sun Tzu y el arte de los negocios
En una de mis últimas clases de la Universidad, en la que teníamos que realizar la planeación estratégica de un proyecto de negocio, nuestro profesor, Guillermo Ortiz (un auténtico entrepreneur en potencia) nos recomendó leer el famoso libro del sabio chino Sun Tzu, El arte de la guerra.
El ejercicio consistía en sustituir, cada vez que aparecían, las palabras “ejército” por “empresa”, “campo de batalla” por “marketing” y “armamento” por “recursos”. Al finalizar las 40 páginas, todos los alumnos habíamos recibido una excelente lección sobre estrategias aplicables a los negocios –y a la vida cotidiana en general-, ¡a partir de un texto escrito hace 2,500 años dirigido a altos mandos del ejército de China!
En este milenario y atemporal tratado, Sun Tzu determina que la guerra se debe valorar en cinco factores fundamentales: doctrina, tiempo, terreno, mando y disciplina. Ahora bien, hagamos la prueba y traslademos cada uno de estos conceptos al mundo de los negocios:
La doctrina se refiere al nivel de motivación y fidelidad de cada miembro del equipo hacia la marca, es decir, el grado de identificación con los objetivos y ética de la empresa. Para fortalecer este punto en tu compañía es imprescindible crear una identidad corporativa sólida….y una buena y concienzuda elección del personal.
El tiempo se convierte siempre en un elemento a superar y vencer: estar preparados para el frío, el calor y la época de lluvias. En los negocios se traduce como la capacidad de un buen empresario –más específico, de un buen planificador- de desafiar los tiempos de las “vacas flacas”, de superar las crisis económicas, los cambios en el mercado y la pérdida de clientes.
El siguiente factor, el terreno, responde a una de las máximas del éxito empresarial: ubicación, ubicación, ubicación. Tanto en el campo de batalla como en la calle o en un centro comercial (hasta en la “red de redes”), el lugar donde ubiquemos y presentemos nuestra oferta es primordial para triunfar. Por eso, la elección del local debe ser una de las principales preocupaciones para todo emprendedor.
En cuanto al mando, Sun Tzu establece las cualidades de liderazgo que los generales deben poseer: sabiduría, sinceridad y disciplina. Sin duda, son estas mismas características con las que debe contar el líder de una empresa, efectivamente, imprescindibles para saber gestionar y dirigir a todos y cada uno de sus colaboradores hacia el éxito.
Por último, pero no menos importante, se encuentra la disciplina. En cuanto a ésta, el sabio oriental no sólo se refiere al cumplimiento puntual que cada miembro debe tener de sus obligaciones, sino que también a la disciplina en el manejo de recursos, inventarios y proveedores, así como al control de las finanzas de la empresa (o batallón).
Además de estos cinco factores, en esta lectura encontrarás numerosas enseñanzas sobre el conocimiento de la competencia, la ética empresarial y técnicas infalibles para introducirte –y liderar- en el mercado que, en palabras de Guillermo, se traduce como “herramientas que los pondrá en ventaja sobre otros. Dicha ventaja deberá de ser utilizada siempre para el beneficio común y en defensa propia, nunca para obtener un beneficio directo mediante perjudicar a alguien en el proceso”.
Por eso, invito a todos ustedes a hacer el mismo entretenido ejercicio y convertir El Arte de la Guerra en su libro de bolsillo….un artículo imprescindible en la biblioteca de cualquier emprendedor.