Emprendedores

El lado emprendedor de Joserra

José Ramón Fernández, el periodista deportivo más conocido de México, apostó por la educación con un bachillerato.
El lado emprendedor de Joserra
Crédito: Depositphotos.com

La televisión es efímera, siempre llega el momento de decir adiós, dice con un dejo de amargura José Ramón Fernández. Se nota que todavía le duele su salida de TV Azteca, luego de más de tres décadas al frente de dos programas que marcaron un nuevo estilo en el periodismo deportivo de México: DeporTV y Los Protagonistas.

Pero también es cierto que José Ramón, o “Joserra” como también es conocido por el público, es un hombre al que le gusta enfrentarse a nuevos desafíos. Tiempo después de salir de la televisora, firmó contrato con el canal de cable ESPN y hoy conduce tres programas: Futbol Picante, Cronómetro y Los Capitanes. Y hace tres años apostó por emprender en el giro educativo con un bachillerato en comunicación orientado a los deportes.

“Siempre había pensado en abrir una escuela. El tema de la educación me apasiona, pues es una necesidad básica del país”, cuenta en la sede de la institución, ubicada al sur de la Ciudad de México. “Yo mismo pagué mi carrera, estudié una licenciatura en Administración y luego hice una maestría en Administración Pública”.

En el Bachillerato Tecnológico en Comunicación José Ramón Fernández (www.prepajoseramonfernandez.com), se cursan las materias básicas de una preparatoria, de acuerdo con el programa de la Secretaría de Educación Pública (SEP), y hay cinco módulos profesionales de televisión, radio, prensa escrita, fotografía e Internet. Además, los fines de semana los alumnos hacen sus prácticas cubriendo todo tipo de eventos deportivos, desde amateurs hasta profesionales.

En las instalaciones de la escuela –de cuatro pisos– hay seis salones, un auditorio, un estudio de radio y televisión, un laboratorio de cómputo y una cafetería. Al terminar el bachillerato, los estudiantes reciben su certificado de preparatoria y una cédula como periodistas deportivos.

“Nuestros valores son la disciplina, la pasión y la entrega”, asegura el comunicador. “Queremos que el sello de los egresados de esta institución sea la objetividad y el periodismo valiente. Ésta no es una carrera fácil y hay que tener las herramientas necesarias para aprovechar todas las oportunidades en el momento que se presenten”.

De periodistas a empresarios

Para iniciar la escuela, José Ramón se asoció con otros dos “pesos pesados” del periodismo deportivo: David Faitelson y Leopoldo Díaz de León, quien se desempeña como director de la institución. “Tenemos 25 años trabajando juntos. Hemos pasado momentos buenos, malos, de todo… Confío plenamente en ellos, esa fue la principal razón por la que nos asociamos”.

La escuela abrió sus puertas en agosto de 2009, cuando el país todavía sufría los efectos de la última crisis económica internacional. En agosto de 2011 se recibió la primera generación, de 13 alumnos. Y para este año ya se inscribieron 60 jóvenes.

Como emprendedor, José Ramón dice que lo primero que tuvo que aprender fue a delegar y a confiar en las decisiones de sus socios. “Como en el futbol, la clave del éxito de un buen equipo de trabajo está en la visión compartida, en el espíritu de sacrificio, en que todos trabajen con el mismo objetivo”, asegura. “Y claro, también es fundamental la confianza en el líder, ejemplos sobran”.

¿Qué lo inspiró a abrir la escuela? El comunicador dice que, más que el amor por el deporte, lo que quiere es que los alumnos sientan verdadera pasión por el periodismo. “Falta mucha formación, en general los periodistas suelen ocupar un lugar en los medios por suerte. Ésta es una carrera sacrificada, para la que hay que estudiar mucho, formarse, documentarse permanentemente y estar dispuesto a renunciar a muchas cosas”.

Por ejemplo, a dedicar tiempo a la familia. José Ramón recuerda que, debido a sus continuos viajes para cubrir eventos deportivos en todo el mundo, estaba fuera de México cuando nacieron sus cuatro hijos.

“Con la escuela no queremos hacernos millonarios, ni mucho menos. Lo que queremos es formar buenos profesionales, transmitirles nuestra experiencia de tantos años”, afirma.

¿Su primer consejo para un aspirante a periodista deportivo? Olvidarse de ser una estrella. “Desafortunadamente, hoy todo el mundo piensa que sabe de futbol y que con una cara bonita puede opinar lo que quiera. Es triste ver cómo se cae en el chiste fácil, en la burla del otro, en el chisme, en destrozar el idioma con total impunidad”, señala. “El periodismo, del tipo que sea, es algo serio y eso es lo que queremos transmitir”.