Emprendedores

10 minutos con Ary Kahan

Conoce la visión de uno de los pioneros del emprendedurismo en México y exitoso fundador de más de 15 empresas.
10 minutos con Ary Kahan
Crédito: Depositphotos.com
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A los 74 años, Ary Kahan parece haber encontrado la fórmula de la eterna juventud: emprender. “Es mi forma de mantenerme vivo, activo y con salud”, dice. “Lo recomiendo.”

Fundador de más de 15 empresas, Ary es considerado uno de los pioneros del emprendedurismo en México. Tuvo desde una distribuidora de automóviles hasta una fábrica de muñecas. “Empecé a los 15 años, vendiendo automóviles en la compañía de mi padre”, recuerda. El empresario es además autor de tres libros, entre ellos “Entre el fuego y el hielo. Paradigmas de un empresario”, en el que comparte su experiencia sobre temas como el éxito y el fracaso.

Hoy reparte su tiempo entre LatinAsia (www.latinasiagroup.com), una consultora que promueve el intercambio comercial entre América Latina y los países asiáticos, y Cinética Educativa (www.cineticaeducativa.com), una empresa que utiliza los mensajes de las películas para brindar servicios de capacitación corporativa y que tiene entre sus clientes a Alpura, Comex, Cinépolis, Grupo Bimbo y la Secretaría de Salud.

¿Qué aprendió como emprendedor?

Tuve muchas empresas, y he fracasado más veces de las que he emprendido, porque muchos proyectos nunca vieron la luz. Tuve que aprender a la mala, como dicen por ahí… Emprender es fijarse una meta y alcanzarla, tener un anhelo. Pero el éxito está pavimentado de fracasos. Lo importante es no tener miedo, no paralizarnos y lanzarnos cuantas veces sea necesario. Y preguntarnos siempre: ¿Cómo podré hacerlo mejor la próxima vez?.

Felipe González, el ex jefe de gobierno de España, me dijo una vez que los niños nacen con espíritu emprendedor, pero que nosotros se lo matamos a los ocho años. Y yo creo lo mismo. ¿Cuántos niños no están listos para levantar pelotas en una cancha de tenis o vender aguas frescas en la puerta de su casa? Lo importante es fomentar ese espíritu.

¿Hoy es más fácil emprender?

Bueno, antes había menos competencia, en ese sentido abrir un negocio era un poco más fácil. Pero hoy contamos con otras ventajas: hay mayores conocimientos sobre cómo manejar una empresa, hay más tecnología, mejores herramientas de comunicación... Lo que no ha cambiado ni cambiará nunca es que un emprendedor siempre tiene que tomar un riesgo. Y que siempre gana el más tenaz, el más perseverante. Por eso creo que la tenacidad es lo más importante.

¿China es el enemigo o un aliado?

China es la oportunidad. En ese sentido los empresarios mexicanos necesitan un cambio cultural, y nosotros los ayudamos a no tener miedo. En el caso de las Pymes, el camino es formar grupos de empresas del mismo sector –como zapateros o productores del campo- para formar alianzas o misiones comerciales, y así abatir los costos.  

LatinAsia ya tiene tres oficinas en América Latina (en México, Guatemala y Colombia) y otras tres en China (en Beijing, Shangai y Taiwán). Lo que ofrecemos a los empresarios son servicios de marketing especializado, servicios turísticos (para personas de Asia que quieran venir a México, o mexicanos que quieran desarrollar misiones comerciales en Asia) y servicios de inteligencia e información estratégica para la toma de decisiones. Además formamos Asian Leaders, una comunidad de empresarios que hacen negocios en los mercados asiáticos.

¿Con qué México sueña?

Con un  país más justo, que de más oportunidades de educación y empleo a los jóvenes y también a los viejos como yo. El verdadero éxito de cualquier emprendedor no tiene que ver sólo con la parte económica, sino con dar empleo la mayor cantidad de gente que se pueda. Para eso hacen falta más empresas socialmente responsables, y los empresarios mexicanos todavía no disfrutan de lo que significa darle al prójimo. Además es una estrategia redituable, porque la gente confía más en una empresa comprometida con su comunidad. Vivimos en una cultura del egoísmo,  pero el mensaje es claro: el que no sirve para dar, no sirve para vivir.