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Consigue el crédito que necesitas

Descubre las claves para aumentar las posibilidades de tener éxito en tu próxima solicitud para obtener un préstamo bancario.
Consigue el crédito que necesitas
Crédito: Depositphotos.com
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La principal preocupación de los bancos es proteger su capital, es decir, el dinero que sus inversionistas les han confiado. Por eso, en general son conservadores en cuanto al manejo de estos recursos. Su prioridad es recuperar el capital del préstamo; asimismo, buscan obtener un rango razonable de intereses sobre el crédito y, por otro lado, también quieren que sus clientes prosperen y abran más cuentas con ellos.

La seguridad del capital es primordial. En consecuencia, los bancos no quieren arriesgar demasiado. De ahí que si quieres beneficiarte con el financiamiento que ofrecen, tu misión es proporcionarles tantas razones como puedas para que se sientan seguros de prestarte.

El primer consejo es que te acerques a una institución financiera y te cerciores de que en tu documentación incluyas una descripción precisa de cuánto necesitas y qué planeas hacer con estos recursos. Además, anexa las hojas de balance actualizadas, reportes de flujo de efectivo e informes de los ingresos proyectados de tu empresa.

Recuerda que todos los bancos cuentan con herramientas que te ayudarán a preparar esta información. Pero para aumentar las probabilidades de que te den un sí, lo mejor es tener tu plan de negocios listo y con datos clave. De este modo, aumentará tu credibilidad.

Ahora bien, ¿qué buscan los banqueros cuando consideran una propuesta financiera? La respuesta está en las seis Cs del crédito. A continuación, una descripción de cada una de ellas.

1. Carácter. Aquí la personalidad del emprendedor tiene gran relevancia, ya que todos los préstamos para los negocios pequeños son prácticamente personales. Por lo tanto, la experiencia del dueño es fundamental. El juicio del carácter de un individuo se basa en su desempeño profesional. Por lo que en este renglón, se revisará tu historial de crédito personal, así como el de tu empresa.

2. Capacidad. Se calcula a partir de la cantidad de deuda que tu negocio puede soportar. Con frecuencia, la proporción de ésta a costo total se usa para justificar una decisión de crédito. Una compañía altamente apalancada, es decir, con una proporción alta de deuda sobre fondo propio se percibe como menos propensa a crédito que una con baja deuda en proporción a los fondos propios.

En este caso, el plan de negocios puede marcar la diferencia. Supón que este documento muestra que el préstamo aumentará los ingresos de tu empresa y te llevará a una pronta reducción de la proporción deuda sobre costo total. De ser así, las oportunidades para obtener una respuesta afirmativa aumentarán.

3. Condiciones. Las circunstancias económicas, tanto locales como globales, tienen un profundo efecto en la decisión para otorgar un crédito. Si el banco está convencido de  que se presentará una recesión o depresión económica, lo más probable es que no dé financiamiento con facilidad. La recomendación es que contemples tres escenarios (pesimista, realista y optimista) en tu plan de negocios y una estrategia de acción para caso. Recuerda que siempre es mejor prever que reaccionar.

4. Plan colateral. La garantía es una fuente secundaria de liquidación de una deuda. Puede tratarse de una fianza o de las escrituras de un propiedad con un valor mínimo equivalente al monto del préstamo. Para algunos emprendedores, cumplir con este requisito resulta incómodo; sin embargo, en la mayoría de los casos es imprescindible.

5. Credibilidad. ¿Conoces tu negocio? ¿Estás seguro de que cuentas con lo necesario para hacerlo crecer? ¿Qué tan verosímiles son tus planes? ¿Es un collage de sueños o en verdad es una estrategia cuidadosamente razonada, investigada y acompañada de una buena oportunidad? Tu plan de negocios te ayudará a contestar estas preguntas que te harán en el banco. De hacerlo bien, tu credibilidad se disparará y habrás superado esta prueba clave.

6. Plan de contingencia. Ésta es una herramienta financiera útil que demuestra previsión. Se trata de una estrategia que, con base en el peor escenario, examina las alternativas disponibles y la manera en cómo manejarlas. Considera que las decisiones que se toman en pánico son malas. Por lo tanto, contar con un plan de este tipo evita el pavor.

Cómo se mide el riesgo

Los bancos son reacios al riesgo por entrenamiento y temperamento. Por esta razón no pueden arriesgarse igual que un inversionista privado o socio, pues simplemente no es su trabajo. Y tienden a rechazar solicitudes de crédito para empresas que recién comienzan a fin de evitar sorpresas. Pero, ¿por qué actúan de esta manera? Básicamente, las negativas tienen que ver con las siguientes razones:

- Registro pobre de ingresos por parte del solicitante
- Administración cuestionable del negocio
- Fianza de poca calidad
- Sistema de contabilidad inadecuado
- O porque quien hace la solicitud es un empresario novato

El consejo es buscar a un asesor financiero para que te dé recomendaciones y te prepare para tener una reunión con los ejecutivos de un banco. Ante un rechazo, este experto también te puede ayudar a exigir una explicación sobre las razones por las que no te dieron el crédito (antes de enojarte).

Las reglas básicas

Conoce a tu contraparte. Un buen banco siempre es un magnífico punto a tu favor, así que busca e investiga hasta encontrar a alguien que tenga un buen desempeño. A veces hará cosas con las que no estarás de acuerdo, como rechazar una petición de préstamo o tratar de que mantengas una proporción precavida y conservadora de deuda sobre costo total. Sin embargo, no olvides que su papel es ayudarte.

¿Cómo encuentras a un banco que cumpla con estas características? Pregúntale a tu contador, abogado, amigos u otros dueños de empresa. Piensa en eso como si buscaras un socio: ¿qué harías para hallar a una persona que sea capaz de apoyarte para que tu compañía crezca?

Define el tipo de crédito que necesitas. La regla básica es ajustar el plazo del préstamo al propósito. Por ejemplo, un financiamiento para adquirir una propiedad durará unos 15 años o más, y se liquidará con las ganancias obtenidas a partir del incremento de las operaciones. Mientras que un crédito para la compra de inventario es a corto plazo y se cubrirá precisamente con las utilidades generadas con la adquisición de este excedente de mercancía.

Algunos préstamos requieren de términos de pago que incluyen capital e intereses, otros sólo intereses con deducciones a la cantidad global del capital. Todo esto puede hacerse complejo. Si tienes dudas, pídele consejo a tu asesor financiero y coméntale: “Quiero expandirme. Aquí está el crédito que creo que necesito. ¿Qué opinas?” Esta opción es mucho mejor que solicitar el financiamiento equivocado en el momento y forma incorrecta.

Evita sorpresas. Si enfrentas un problema durante el proceso de solicitud, comunícaselo a tu banco de inmediato. No esperes hasta que sea viernes por la noche para decirle: “Dame un préstamo o estaré en bancarrota”. Deja que trabaje contigo. Su labor es prestar dinero y, al mismo tiempo, proteger los activos de sus depositarios.

Si tu propuesta tiene sentido, conseguirás los recursos. Si no, no deberías adquirirlo. Y si no estás de acuerdo con tu banco, prepárate para respaldar una nueva solicitud con hechos y argumentos sólidos.