Columnas

La generación que lo puede todo

Las razones por las que sentimos que podemos comernos el mundo.
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“La generación que creció sintiendo que podía hacer lo que quisiera”. Esta frase fue una de las respuestas que dio Justin Timberlake en una entrevista que salió en el País Semanal el 18 de septiembre. El cantante, actor y empresario de 30 años es dueño del imperio llamado Just-in Time Entertainment, el cual consta de restaurantes, campos de golf, línea de moda, una marca de vodka y su sello discográfico. Y es cierto: Justin ha intentado todo y ha logrado el éxito en todo.

Pero, ¿cuáles son las razones que nos han orillado a los pertenecientes a esta generación a sentir que podemos comernos el mundo? 

A los nacidos en la década de los 80’s y finales 70´s nos ha tocado desarrollarnos profesionalmente durante una de las mayores crisis económicas de la historia, la actual. Sin embargo, no cabe duda de que el mundo de hoy -y el del futuro cercano- es de los jóvenes entrepreneurs, en especial de los emprendedores en TI y de las startups. Las increíbles historias de magnates empresarios como Mark Zuckerberg, creador de Facebook,  Larry Page  y Sergei Brin, de Google, son sumamente inspiradoras, cercanas y, hasta cierto punto, alcanzables (todos ellos iniciaron su empresa en su propia habitación).

Por eso, decidí hacer una revisión y listar los elementos que, de acuerdo a mí, y en palabras del multifacético Timberlake, nos han hecho creer a los millennials que podemos hacer prácticamente lo que queramos:

Internet: Desde que tenemos uso consciente de razón, la “red de redes” ha formado parte de nuestras vidas. Hicimos las tareas apoyándonos en Wikipedia, se las enviamos a nuestros maestros por mail y revisamos las calificaciones en un Intranet….mientras platicábamos con nuestros amigos en Messenger. Internet no sólo nos agilizó los procesos, sino que nos ha permitido encontrar información (la que queramos!!) en tiempo real, comunicarnos con gente en cualquier parte del mundo y sobre todo, nos ha hecho parte de una comunidad internacional que no conoce fronteras.

Gadgets: Pocos recordamos los días en los que no traíamos un celular -además, inteligente- en nuestro bolsillo (el simple hecho de pensarlo  me provoca escalofríos). Lo cierto es que todos sabemos manejar con destreza los smartphones y otros gadgets más cool como las iPads, iPods y todo lo que comienza con “i”. Estos livianos dispositivos nos hacen sentir que tenemos el control: con un solo dedo encontramos y actualizamos a nuestros contactos, leemos lo más nuevo en Internet, estamos conectados todo el tiempo y descargamos las mejores apps que, además, nos hacen ver más listos y modernos.

Social Media: Es innegable el poder que tienen las redes sociales, no sólo para contactar viejas amistades y compartir fotografías con ellas, sino que para hacer negocios. ¿Y quiénes las saben manejar mejor que nadie? Pues….nosotros. Sabemos que estas plataformas pueden hacer que alguien cobre fama de la noche a la mañana, que su mensaje sea visto millones de veces y hasta el otro lado del planeta, dar a conocer libremente nuestras opiniones, hacer networking -sin obstáculos ni distancias- y conquistar a clientes potenciales.

Cultura financiera: Si bien el sistema económico actual parece decir lo contrario, lo cierto es que la mejor época para emprender es la crisis, en realidad, nosotros siempre hemos vivido en ella. Desde jóvenes sabemos de la importancia de ahorrar, de buscar las opciones más baratas, de comparar antes de comprar (y darle un "googlazo" antes de) e, incluso, de invertir en una AFORE. La verdad es que sabemos manejar la crisis….y lo mejor:  sabemos actuar y ganar en, y a pesar de ella.

Apostar por lo que nos apasiona: Es poco común encontrar a gente de esta edad en trabajos que no les gustan, y mucho menos, durar en un empleo que odian. Los jóvenes que emprenden lo hacen en un giro que les apasione, en un mercado que conocen. Y no hay mejor forma de alcanzar el éxito que hacer algo que verdaderamente nos gusta. Pero, ¿y si no funciona? No importa, también sabemos cómo readaptarnos…nos gustan muchas cosas y además, hemos vivido en un mundo cuyos últimos 20 años se ha transformado más que en dos siglos completos.  

Así que, haciendo un análisis de nuestra situación y de nuestra ideología pretenciosa, la verdad es que sí podemos hacer lo que queramos. O al menos, tener la idea de que podemos es un gran paso.