Franquicias

El “horneado perfecto” de las franquicias

Conoce los ingredientes esenciales para “cocinar” tu concepto de negocio y saborear el éxito.
El “horneado perfecto” de las franquicias
Crédito: Depositphotos.com

El sistema de franquicias es un concepto de negocio que decide crecer bajo este esquema, no es una receta de cocina. Sin embargo, el proceso que se debe llevar a cabo para su desarrollo e implementación podría asemejarse al momento de integrar los ingredientes esenciales y meterlo a “cocinar”. Sin duda necesitarás una serie de consideraciones para que éste tenga un "horneado perfecto" siendo del agrado de los “degustadores” del concepto (clientes actuales y potenciales) y consecuentemente se consiga el éxito de tu franquicia dentro de un mercado actualmente competitivo.

De esta manera, la receta secreta que se presenta a continuación (tan fácil pero no siempre aplicada) se ha simplificado de manera que tanto cocineros experimentados, como aquellos que inicien en el mundo de las franquicias, puedan disfrutar tanto el proceso de cocinar (desarrollo) como del mismo platillo a degustar (implementación del sistema en la red de franquicias y la permanencia del concepto en la preferencia de sus clientes).

Receta para la elaboración del sistema de franquicias, en su punto:

Tip 1: Sobre el “horno” a utilizar: Todos los hornos varían en los grados de calor, incluso los de la misma marca o modelo pueden variar.  Esto puede producir ligeras diferencias en el resultado de nuestro platillo o, en este caso, de cada franquiciatario y sucursal. Por ello las instrucciones que se ofrecen son una aproximación de la realidad… recordemos que la perfección se logra con el ensayo y el error.

Tip 2: Acerca de los ingredientes: Siempre recuerda que las cantidades, ingredientes y tiempo de cocción deberán ajustarse al tamaño de la estructura corporativa, presupuesto asignado y nivel de experiencia del concepto en el mercado.

Ingredientes y condimentos indispensables para convertirse franquicia:
•    Tener dos o más unidades modelo.
•    Dos años en operación en el mercado.
•    Contar con una plantilla de colaboradores clave para el funcionamiento del negocio.
•    Ser un negocio fácilmente replicable y transmisible.
•    Contar con procesos y/o actividades definidos por puesto.

Una vez listo esto… ¡A cocinar se ha dicho!:

Paso 1: Calendarización de actividades.

Paso 2: Reconocimiento físico del concepto.

Paso 3:
Elaboración del Plan de Negocios.

Paso 4:
Elaboración de Documentos Internos de uso exclusivo para el Corporativo o Empresa Franquiciante:

• Desarrollo de Planeación Estratégica específicamente para el Sistema de Franquicias en donde se planteen los objetivos y estrategias de crecimiento para lograr la expansión del concepto; así como el modelo financiero.
• Desarrollo de la estructura de la Empresa Franquiciante requerida para dar asistencia y asesoría a la Red de Franquicias de tu negocio.
• Desarrollo de un Programa de Comercialización de la Franquicia. Recordemos que no es lo mismo vender nuestros productos o servicios, que comercializar nuestro formato de negocio y encontrar franquiciatarios ideales para otorgarles una unidad bajo nuestra marca.
• Desarrollo del Marco Jurídico que regulara la relación entre ambas partes (franquiciante y franquiciatario).

Paso 5: Elaboración de Documentos Externos dirigidos al futuro franquiciatario y su plantilla de colaboradores:

•    Documentación de procesos para elaborar Manuales y Guías Operativas que contemplen los siguientes temas:

a)    Requerimientos de apertura.
b)    Operación diaria de la franquicia.
c)    Recursos Humanos para reclutamiento y selección de personal.
d)    Mercadotecnia y publicidad (local e institucional) de la franquicia.
e)    Asistencia técnica y Capacitación durante la vigencia del contrato.
f)    Lineamientos de imagen corporativa y uso de marca.

Paso 6: Incorporados los elementos anteriores, mete el platillo al horno y “dale tiempo al tiempo”; entrégale difusión a tu creación y dirige tu franquicia al comensal idóneo.


Por: Anaís Aoyama, Ignacio Crespo, Irma Gallegos y Miguel A. Jarillo, consultores de Feher & Feher