Emprendedores

10 minutos con Samuel González Guzmán

Entrevista de la revista Entrepreneur de febrero con el fundador y presidente de Fundación E.
10 minutos con Samuel González Guzmán
Crédito: Depositphotos.com

Samuel González Guzmán es uno de los primeros actores del movimiento emprendedor en México. Gracias a Fundación E (www.fundacione.org), la institución que fundó hace 12 años en la Ciudad de México, 250 universidades y 350 escuelas de educación media brindan programas de capacitación para emprendedores en todo México. La asociación es además el organismo intermedio a través del cual las más de 500 incubadoras acreditadas por la Secretaría de Economía (SE) puedan recibir los recursos del Fondo Pyme.

“Nuestra filosofía de trabajo, ya sea con el Gobierno o con el sector privado, es sumar y agregar valor, siempre. Es algo que nos falta muchísimo en México, siempre llegamos a exigir, a criticar”, señala Samuel.

¿Cuáles son los retos del sistema de apoyo a emprendedores?
Creo que, más que ir por el volumen, las incubadoras se deben especializar. Por ejemplo, empiezan a surgir incubadoras especializadas en cultura en Jalisco y el Distrito Federal. Ya no es suficiente que haya emprendimientos de galletas, pasteles ni salsas…. En ese sentido falta que las incubadoras hagan su propia investigación para detectar oportunidades de negocio, para luego hacer un reclutamiento de emprendedores.

¿Cómo transformar ideas en empresas?
Estamos trabajando en la pre-incubación de proyectos con el programa Jóvenes Emprendedores (www.jovenesemprendedores.com.mx), una especie de diplomado de 150 horas para emprendedores que quieren transformar su idea o proyecto en un plan de negocios. Con él buscamos detonar la innovación, la creatividad y la generación de proyectos de valor agregado.

Muchas incubadoras creen que incubar una empresa es ayudar a un emprendedor a elaborar su plan de negocios y a darse de alta ante Hacienda. Y en mi criterio, las incubadoras deberían implementar el plan de negocios y llevar a la empresa al punto de equilibrio, para que luego la tome una aceleradora. Pero no está ocurriendo, por eso pensamos en el paso anterior con este programa.

Además, la realidad es que como emprendedores nos falta madurez, a veces sólo vamos por el dinero para abrir un negocio, sin un proyecto concreto. Lo que hemos hecho en estos 12 años es construir y fortalecer un ecosistema de apoyo a emprendedores en el país, y ahora nos estamos enfocando en construir ese mercado.

¿Cómo opera este programa de Jóvenes Emprendedores?
A través un modelo de franquicia. El franquiciatario tiene que ser una persona moral y el nicho de primera línea que estamos habilitando son empresas consultoras. La segunda línea pueden ser universidades, siempre y cuando lo manejen como extensión académica (fuera de la incubadora o del programa académico.) Y una tercera opción son las cámaras empresariales.

Hasta ahora hay 100 franquicias en operación y tenemos como meta 100 más para este 2012. En estos dos años hemos capacitado a unos 55,000 emprendedores, desde personas que están iniciando su empresa hasta gente que ya la tiene y nunca hizo su plan de negocios.

¿Cómo es el emprendedor mexicano?
Su mayor virtud está en su capacidad de “aventarse”, de tomar riesgos y tratar de salir adelante con lo que tiene a mano. Es algo muy latinoamericano, en otras culturas son más analíticos. También somos muy creativos, pero la paradoja es que mucha veces no somos capaces de canalizar eso en el negocio. Porque la realidad es que mucha gente emprende en el país por necesidad, “mientras encuentro un trabajo”, pero no con la convicción de que se convierta en su proyecto de vida.

¿Qué no puede faltarle a un emprendedor?
Visión. Un entendimiento profundo de su sector, de su mercado y de cómo puede sumarle valor. Todos queremos hacer negocios, generar dinero en el corto plazo. La analogía está en que hoy vendí un coche y a lo mejor hice un negocio, pero si puse una agencia tengo una empresa.

Lo que hoy necesitamos en México son empresas que perduren en el tiempo y creen valor. Necesitamos entender esta gran diferencia.