Emprendedores

10 reglas del líder

Pon en práctica estas recomendaciones para convertirte en el dirigente que tu negocio necesita para crecer.
10 reglas del líder
Crédito: Depositphotos.com

En una ocasión, Eleanor Roosevelt dijo: “un buen líder inspira a la gente a que confíe en su líder; un gran líder inspira a la gente a confiar en sí misma”. Pero llevar a cabo estas máximas no es una tarea fácil. Manejar con éxito un equipo a través de las altas y las bajas que implica empezar un negocio puede ser uno de los retos más grandes que puedes enfrentar como dueño de una pequeña o mediana empresa (Pyme).   

El liderazgo es uno de los aspectos que algunos emprendedores tienden a pasar por alto, según John C. Maxwell, autor del libro Cómo desarrollar el líder que hay en ti. “Trabajas duro para desarrollar tu producto o servicio. Luchas por solucionar tus asuntos financieros. Sales a promover tu negocio y vendes tu producto. Pero no piensas demasiado acerca de cómo liderar a tu propia gente y descubrir el mejor equipo”, dice el experto.

Las habilidades y talentos necesarios para guiar a los miembros de la organización en la dirección correcta pueden ser simples, y cualquiera que tenga la determinación los puede desarrollar. Por eso, aquí van 10 consejos que te servirán para consolidar tus capacidades de liderazgo.

1. Integra un equipo dedicado. Las personas que conforman tu empresa tienen que comprometerse contigo y con la compañía. “Una idea de negocios colosal simplemente no basta. Tienes que ser capaz de identificar, atraer y retener el talento que puede convertir tu concepto en un éxito constante y sonante”, explica el entrenador de líderes Harvey Mackay, quien escribió el libro Nadar con los tiburones sin que te coman vivo.

Por ello, cuando estés integrando un grupo de trabajo, busca gente cuyos valores coincidan con el propósito general de la organización. Suzanne Bates, asesora en liderazgo con sede en Wellesley, Massachusetts, EE.UU. y autora de Habla como un CEO, cuenta cómo los integrantes de su equipo unieron fuerzas durante la peor parte de la recesión: “todos creían en lo que estaban haciendo, así de sencillo”.

2. Sobrecomunícate. Incluso en un equipo de sólo cinco o diez integrantes puede ser difícil saber qué está pasando con cada uno. En un esfuerzo por sobrecomunicar, Bates compila una actualización de las noticias en un semanario que llama “Pronóstico Viernes”, el cual manda por correo electrónico a los miembros de la compañía. “Mi equipo siempre se sorprende de todas las buenas noticias que envío cada semana. Y esto hace que todo el mundo sienta que tú de verdad tienes mucho ímpetu, incluso en tiempos difíciles”, asegura.

3. No supongas. Cuando diriges una Pyme, puedes presumir que todos comprenden tus metas. Pero siempre necesitan que les recuerdes hacia dónde se dirige la organización y cómo serán las cosas una vez logrados los objetivos. De lo contrario, se podrían preguntar: “¿qué hay en el negocio para mí?” Tómate el tiempo para entender a quienes te están ayudando a construir tu negocio. 

“Los emprendedores tienen la visión, la energía y están allá afuera tratando de materializar su idea. Sin embargo, con mucha frecuencia asumen demasiadas cosas en relación con su equipo”, dice Beverly Flaxington, fundadora de The Collaborative, una firma que brinda asesoría a negocios en Medfield, Massachusets. “Es casi como si pensaran que su entusiasmo puede ser contagioso, aunque en realidad no es así. Por lo tanto, tienes que llevar a la gente a tu mundo y comunicarte con todos de manera proactiva”.  

4. Sé auténtico. “Los buenos líderes infunden su personalidad y creencias en el tejido de su organización”, señala Flaxington. “Si eres tú mismo, no tratas de actuar como alguien más. Y si te rodeas de gente que esté alineada con tus valores, es más probable que tu proyecto tenga éxito. Cada empresa es diferente y cada emprendedor tiene su propia personalidad. Así que si eres auténtico, atraerás a las personas correctas a tu organización”.

5. Identifica tus obstáculos. La mayoría de los emprendedores son optimistas y están seguros de la dirección que deben tomar para alcanzar sus metas. No obstante, “un líder con corta visión no se toma el tiempo de entender sus obstáculos”, afirma Flaxington. “De ahí que necesitas saber a qué te enfrentas y ser capaz de planear la forma de superarlo. Es un desacierto pensar que sólo con energía y entusiasmo podrás conquistar a todos. Es mucho más inteligente dar un paso atrás y determinar cuáles son tus obstáculos, de manera tal que el plan que estás llevando a cabo los tome en cuenta”.

6. Crea estatutos. “Muchos equipos nuevos se adentran en el camino antes de haber pensado quiénes son, a dónde se dirigen y qué los guiará en su viaje”, dice Ken Blanchard, fundador de The Ken Blanchard Cos., una compañía especializada en liderazgo y entrenamiento para el lugar de trabajo.

“Es fundamental crear una serie de acuerdos que establezcan qué es lo que el equipo debe lograr, por qué es importante y cómo trabajará en conjunto para conseguir los resultados deseados”, explica Blanchard. “Los estatutos proporcionan un registro de acuerdos comunes y pueden ser modificados conforme la empresa crezca y las necesidades del equipo cambien”.

7. Confía en tu gente. Los líderes emprendedores deben ayudar a los miembros de su equipo a desarrollar confianza en sí mismos, especialmente durante los momentos difíciles. Como dijo Napoleón Bonaparte: “los líderes son quienes distribuyen esperanza”. Esa confianza viene en parte de creer en tu equipo, subraya Maxwell. “Pienso que mi gente es de 10, los trato como si fueran de 10 y, como resultado, ellos intentan comportarse como de 10; sin embargo, no basta con sólo creer en los individuos, tienes que ayudarles a ganar”, agrega.

8. Distribuye el crédito. Mackay asegura que un buen vendedor conoce el sonido más dulce del mundo: “el sonido de su nombre en los labios de alguien más. Pero muchos emprendedores piensan que éste representa el crujido del papel moneda recién impreso, o el golpe seco de un competidor cayendo al pavimento. Y es que muchos emprendedores están enamorados de sus propias ideas y no saben cómo distribuir el crédito. Un buen mariscal de campo siempre apuntala su línea ofensiva”.

9. Mantén a todos comprometidos. Para el experto en liderazgo Stephen Covey, autor de Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, los grandes líderes le dan retos a sus empleados y hacen que se entusiasmen por superarlos con éxito. En tanto que para ilustrar esto, pone el ejemplo de una pequeña pizzería en un poblado que estaba ganándole en ventas a una gran cadena de comida rápida. La gran diferencia era el líder, pues cada semana reunía a sus colaboradores en un círculo y con entusiasmo les preguntaba: “¿qué podemos hacer esta semana que no hayamos hecho nunca antes?”

A los chicos les encantaba el reto. Por lo que comenzaron a enviar mensajes de texto a sus amigos siempre que había una promoción. Sacaron la terminal de tarjetas de crédito para que los conductores pudieran comprar desde la calle. Llenaron un camión con pizzas y las vendieron en los partidos de la preparatoria. Al final, el dinero llovió y el dueño de la pizzería nunca tuvo problemas con la rotación de empleados.

10. Conserva la calma. Un emprendedor tiene que contener al equipo para que no reaccione de forma exagerada frente situaciones de corto plazo. Esto es clave sobre todo ahora, cuando las noticias de la inestabilidad económica están por todos lados. “A pesar de que los medios han colocado moños negros en diferentes industrias desde 2008, existen varias compañías fenomenales y marcas que nacieron en condiciones adversas, entre las que destacan nombres como iPod, GE y Federal Express”, concluye Mackay.

Qué necesitas para ser líder

Algunos emprendedores confían más en la intuición, otros prefieren optar por la innovación o hay quienes se avocan al cumplimiento de metas. Eso sí, todos deben desarrollar elementos esenciales como:

Tomar las críticas como una oportunidad para mejorar.
Trabajar cómodamente en equipo.
Buscar la innovación constante.
Fijar objetivos claros y alcanzables.
Asegurarse de que los empleados alcancen su máximo potencial.