Columnas

De la percepción sobre la creatividad en México II

Ejemplos de exitosos líderes mexicanos en negocios creativos.

Hablar de creatividad en México es hacer referencia a una serie de bondades y abismos que co-existen en una lógica bizarra. Esto es, hasta cierto punto, favorable para nosotros, ya que por lo general debemos hacernos de mucha paciencia y persistencia al hacer negocios. Esto nos retribuye con una visión más amplia de cómo los intereses gubernamentales, sociales y empresariales influyen en el desempeño de la economía.

Por supuesto, algo así resulta imposible de entender para un ciudadano sueco o noruego, pues en sus países no hay forma más que la correcta para que las cosas sucedan. Pero el escenario de estos países al igual que el mexicano tienen mucho de positivo para quien se desempeña con éxito en las áreas creativas; por ejemplo, tanto en Suecia como en México hay diseño industrial del más alto nivel, competitivo a nivel internacional.

Sin temor a equivocarme, puedo decir que muchos emprendedores creativos mexicanos vivimos permanentemente desmotivados, una actitud negativa para los negocios. La razón me parece clara: no es fácil identificar ejemplos sustanciales de éxito en nuestra área profesional entre nuestros pares mexicanos, ya que pareciera que en México nunca se han conquistado horizontes en los negocios creativos. No encontramos fácilmente líderes o firmas de éxito relevantes en nuestra comunidad, ni modelos que puedan inspirarnos a falta de divulgación de sus triunfos.

Pasamos horas de ejercicio creativo añorando (y no atendiendo con detalle) lo que ocurre en Madrid, Milán, Berlín o Estocolmo, como si hubiera un aura mística de perfección sobre los ejercicios de moda, diseño, arquitectura, música y cientos de temas más que se realizan en otras capitales y que de una u otra forma deseamos emular.

Algunas expresiones típicas: “¡Tus zapatos están divinos! Seguro son de un diseñador francés”, “¿No te encanta el estilo de aquel joven poeta? ¡Muy alemán, seguro viene de allá!” Y como cereza en el pastel: “¿Artistas que ingresaron a las colecciones privadas de artes plásticas más renombradas del mundo?” Revisas la lista en la Web y no puedes encontrar un solo nombre en español.

No es que los casos de éxito en la economía creativa mexicana no existan, pero parece que a nuestros jóvenes talentos les faltan buenas estrategias de difusión y relaciones públicas… ¡pero no hacia el exterior!, sino enfocadas a que su propia gente los conozca.

Sin embargo, –Oh, noticia– en México también existen las vanguardias de pensamiento, de esas que marcan un antes y un después en el pulso creativo del mundo y mejor aún, no son nada nuevo. Han existido desde siempre sin que nadie se haya preocupado por decirnos una palabra. (Tip: Sólo la originalidad dentro de un estilo definido como sello de tu marca, permanece en el mercado al mediano y largo plazo, no importa si eres músico, diseñador o cineasta).

Creo fervientemente que si más emprendedores creativos  mexicanos supieran que existen múltiples ejemplos de paisanos que son líderes, históricos y contemporáneos, que cambiaron su industria –y algunos de ellos al mundo– a través de sus exitosas incursiones en la economía creativa, sería mucho más fácil para ellos avanzar con certidumbre y paso firme hacia el futuro. Hablemos de una especie de respaldo mental, emocional y social.

¿Te parece familiar el cuento de que si estudias letras, antropología, restauración, moda y un largo etcétera en relación a la creatividad te vas a morir de hambre? ¡Informen a sus cercanos de que no todos los creativos mexicanos son desempleados!

Me gusta preguntarme si cambiaría la percepción de los emprendedores creativos sobre sí mismos y su entorno si supieran, por ejemplo, que el primer texto publicado sobre música electrónica en el mundo, titulado Hacia una nueva música–Toward a new Music fue publicado por el compositor mexicano Carlos Chávez en 1935 con la aclamación de la crítica internacional.
Nada raro resulta que ese mismo Chávez, que consolidó los elementos teóricos para romper las fronteras de la música a los 36 años, haya fundado décadas después el Instituto Nacional de Bellas Artes y la Orquesta Sinfónica Nacional, que por cierto, se reconoce en la actualidad como una de las mejores del mundo.

Al pensar la moda, todos deberíamos poder referir sin líos al gran modisto y diseñador mexicano Pedro Loredo, creador documentado de la “moda transparente” cuya propuesta dio la vuelta al mundo durante la década de los 60, gracias a sus elegantes túnicas de organza, que ofrecían una nueva interpretación de los símbolos étnicos de México sin caer en el lugar común. Su propuesta fue conocida internacionalmente y desfiló como igual de Pierre Cardin, Geoffrey Beene, Manuel Pertegaz y del maestro italiano Valentino, que lo elogió durante muchos años como la moda de playa más elegante del orbe. 

¿Otra más? Loredo fue el primer latinoamericano en comercializar conjuntos coordinados como prêt-à-porter femenino de alta gama, así como el primer creador de habla hispana en presentar su moda en la Plaza Rockefeller de Nueva York. Nombrado Embajador Turístico de México por el Presidente Miguel Alemán vistió por igual a las damas de la Familia Imperial de Japón que a María Félix. ¡Nada mal para el que empezó como vendedor de relojes!

Ésos fueron otros tiempos, ahora México es diferente y no hay oportunidades de competir con nuestros pares internacionales que parece que viven en el futuro, ¿no? ¡No hay nada más falso que eso! Trataré de ser breve porque tengo tantos ejemplos que podría extenderme por días…