Emprendedores

Chef por outsourcing

Ernesto Slim ofrece un servicio de preparación de alimentos para que los restaurantes bajen sus costos y controlen la calidad.
Chef por outsourcing
Crédito: Depositphotos.com

Podría pensarse que el sector de alimentos y bebidas ya está saturado y que no hay conceptos nuevos por explotar en él. Nada más equivocado. Aunque es una de las industrias más competidas, también es de las más dinámicas, pues se reinventa todos los días para seguir ofreciendo oportunidades a los emprendedores con propuestas novedosas y creativas.

Tal es el caso del chef Ernesto Slim Conchello, quien con su negocio La Marmita Maquila Gastronómica ha conquistado el paladar de sus clientes a tan sólo un año de haber iniciado.  
Como su nombre lo dice, este concepto se encarga de la preparación de elementos base dulces y salados (como salsas, aderezos, vinagretas, masas, pastas secas hechas a mano, etc.), que posteriormente son piezas clave de otros platillos. Asimismo, todos los días preparan comidas congeladas, listas para calentarse y servirse en establecimientos que no cuentan con cocina o con los conocimientos para elaborarlas.

Gracias a su experiencia de 30 años en el ramo, Ernesto y su equipo atienden a pequeños restaurantes, cafeterías, comedores ejecutivos y a clientes particulares. Mientras que el costo de los servicios y la logística de las entregas varían según las necesidades de cada empresa.

La operación se lleva a cabo desde una cocina industrial ubicada al sur del Distrito Federal desde donde se cubre la demanda de las colonias Del Valle, Narvarte, Nápoles, Polanco, Condesa y Roma, entre otras. Y con una más en Tlalnepantla, Estado de México se atiende a la zona de Satélite.

Un aliado para los negocios

Próximamente, el emprendedor abrirá más cocinas para satisfacer la creciente demanda: una en Santa Fe al poniente de la capital del país, otra en Veracruz y una más en Puebla. “El mismo mercado es el que nos ha buscado”, asegura el chef, que actualmente atiende a 12 clientes y proyecta crecer un 50% mensual en 2012.

¿Por qué contratar este servicio? Con él se disminuye la merma y el robo hormiga –que según cifras de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), representa hasta un 5% de las pérdidas de las Pymes–. Así se tiene un mejor control de los inventarios, de las porciones de peso y del personal.

Además, es una forma de proteger las recetas, pues no se entregan completas a los cocineros –ya que La Marmita firma un contrato de confidencialidad para tranquilidad del cliente– y se mantiene una estética y sabor constante. Según explica el chef, este último punto fue lo que detonó el nacimiento del negocio, pues él mismo como restaurantero tenía la necesidad de asegurar la calidad constante de su menú.

“Hay mucha rotación en el personal de cocina y es difícil tener los mismos estándares porque cada cocinero quiere darle un toque propio a la comida y eso altera la constancia que requiere un sistema de calidad”, afirma. “Pero con este servicio, logramos que los platillos tengan el mismo sabor sin importar quién los cocine ni en qué sucursal se prueben”.

Otra de las ventajas es que el cliente puede incluir o aumentar su carta de postres sin sobrecargar la cocina ni tener que adquirir equipo especial o contratar un repostero para su preparación. En este caso, La Marmita ofrece la maquila (completa o parcial) de productos como pies y tartas (con más de 25 opciones), gelatinas, panadería, cremas y mousses, entre otros. “En la mayoría de los casos es mucho más barato solicitar nuestros servicios que contratar y capacitar a dos o tres personas para la preparación de las bases”, señala el emprendedor.

Entre otras soluciones que este negocio también ofrece están las asesorías de maridaje y carta de vinos, creación o mejora de menú y cursos y capacitación al personal de la cocina y de comedor. “Nuestro objetivo es resolver los puntos débiles o conflictivos de los chefs para que ellos se dediquen a atender sus comandas y a controlar la cocina sin tener que hacer cambios o arreglos en las preparaciones previas”, concluye Ernesto.