Emprendedores

Impulsando el talento mexicano

Zafra design&art es una galería que conjuga el arte con el diseño. Su propuesta: valorar lo “hecho en México”.
Impulsando el talento mexicano
Crédito: Depositphotos.com
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Desde 1976, Zafra Muebles se ha dedicado al diseño y fabricación de mobiliario. “La empresa la inició mi papá, Ignacio, quien era artesano y se dedicó desde siempre a la carpintería y tapicería”, afirma Israel Zafra, actual socio.

Hace poco más de 14 años -cuando aún estudiaba la universidad-, el ingeniero industrial ingresó junto con sus hermanos en la empresa con la intención de darle un nuevo rumbo al negocio familiar. El objetivo era pasar de ser un taller de fabricantes a una compañía que produce, vende y distribuye muebles de calidad, pero que a la vez impulsa el arte contemporáneo. Fue así como en 2009 abrió su primera tienda en la Colonia Condesa, en la Ciudad de México, y posteriormente en Polanco.

En este tiempo, Zafra ha profesionalizado su trabajo de tal manera que actualmente posee una valiosa cartera de clientes y ha formado parte de la conceptualización mobiliaria de diferentes proyectos en hoteles, restaurantes, centros comerciales y casas habitacionales, tales como el Hotel Brick, Saks Fifth Avenue y el Café O, en el Distrito Federal.

Como parte de su compromiso con lo “made in México”, Israel se aventuró a crear Zafra design&art, una galería que conjuga el arte con el diseño. Esta tienda-galería abrió sus puertas hace poco más de cuatro semanas (también en la Colonia Condesa) y ha recibido cientos de visitantes. “Es una propuesta riesgosa”, añade el emprendedor, “pero quisimos crear un espacio que sirviera para exponer el gran talento mexicano que está muy poco explotado”.

En Zafra design&art se exhiben piezas seriadas de diseñadores de moda, muebles y joyería. Para su primera exposición, contó con la participación de Silvino López Tovar, reconocido escultor y diseñador de mobiliario, stands y escenografías, entre otros artistas como el vanguardista Víctor Alemán, Iker Ortiz, diseñador de joyas y Carla Fernández, conocida internacionalmente por incorporar textiles indígenas en sus prendas. La apuesta es renovar entre cada tres y cuatro meses las colecciones, mismas que serán ideadas exclusivamente para Zafra. 

La ambientación de este lugar, ubicado en la calle de Ámsterdam, tuvo el mismo tratamiento que se le otorga a una galería de arte tradicional. Entre el equipo de colaboradores está Raymundo Sesma -pintor y realizador de intervenciones urbanas- quien, junto a López Tovar, fue el encargado de concebir la línea estética de este original espacio. También están presentes Jaime Contreras, curador de arte, quien elige las obras que se presentan en exhibición y Ruth Gálvez, art dealer.

Sin embargo, el empresario reconoce que en nuestro país la inversión en la economía creativa es muy deficiente y requiere de una ardua labor para lograr su profesionalización. En este sentido, la propuesta de Zafra es convertirse en un modelo de negocio rentable en el que los artistas consiguen promoción para sus creaciones, mientras que ellos, como galería, fungen como editores de las piezas y manejan comisiones de las ventas o ganan a través de la consignación.

“El arte y el diseño en México están bien sustentados”, afirma Israel, “sólo falta que nosotros mismos los reconozcamos”, concluye.