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Genera valor con tu proyecto

Sistema Biobolsa demuestra que crear un impacto positivo en la sociedad no está peleado con un negocio rentable.
Genera valor con tu proyecto
Crédito: Depositphotos.com
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El pasado mes de noviembre, la vida de Camilo Pagés cambió. Aunque el proyecto del que forma parte, Sistema Biobolsa, obtuvo el segundo sitio en la segunda edición de Iniciativa México, el programa le dio reconocimiento, fondos y mucho aprendizaje. Además, de los 25 finalistas el suyo era el único caso autosustentable, pues más que un proyecto social, se trata de un negocio productivo que ha instalado unos 260 sistemas en seis estados del país y conseguido más de US$40,000 en ventas.

Todo surgió con la tesis de maestría de Alex Eaton –socio de Camilo y encargado del programa de biogás del Instituto Internacional de Recursos Renovables (IRRI) A.C. México–, quien había ideado un sistema biodigestor en pequeña escala para tratar los desechos orgánicos de pequeñas productoras y convertirlos en energía renovable. “No es algo nuevo. En China hay más de 40 millones de biodigestores de este tipo, y en India unos cuatro millones. Pero en Latinoamérica no había esa visión ni quién la llevara a cabo. Ahí entramos nosotros”, señala el emprendedor.

No obstante, había un problema: siendo una asociación civil, IRRI no podía comercializar productos, y eso era lo que necesitaba la iniciativa para crecer y fabricarse en serie. Por eso, decidieron crear Buen Manejo del Campo, una unidad de negocio encargada de fabricar, distribuir y comercializar el Sistema Biobolsa en el país.

Luego de preparar el plan de negocios, diseñar la tecnología, evaluar los materiales para su fabricación y hacer pruebas, los socios participaron en el concurso BID Challenge International 2010 de la organización Business In Development Network (BID Network), representada en México por Fundación E, para buscar apoyo.

Por decisión unánime del jurado, Sistema Biobolsa ganó el primer lugar y obtuvo asesoría y recursos que utilizaron para profesionalizar la empresa e invertir en materiales e investigación. Además, el proyecto conquistó a su primer inversionista, un sueco que se asoció con ellos para detonar la iniciativa.

Modelo autosustentable

La supervivencia de Buen Manejo del Campo depende de las ventas del Sistema Biobolsa en comunidades de pequeños y medianos productores, es decir, sin ingresos no hay negocio. “No hacemos filantropía ni regalamos las instalaciones de biogás; las familias tienen que pagar por el servicio y los materiales”, asegura el emprendedor. El costo de un sistema ya instalado va de $15,500 a $54,000, dependiendo de la capacidad.

Sin embargo, ya que en la mayoría de los casos se trata de campesinos que cuentan con pocos recursos, buscan subsidios con gobiernos locales o estatales, fundaciones y organizaciones no gubernamentales para que cubran un porcentaje del valor. O bien, ofrecen pagos a mensualidades a aquellos productores que patrocinen eventos demostrativos, su principal herramienta de promoción.

“Invitamos a familias vecinas para que conozcan el sistema; el productor les comparte su experiencia, les damos un tour y les hablamos de los programas de apoyo a los que tienen acceso”, explica Camilo. “También educamos a los habitantes para que lleven un modo de vida más ecoamigable y aprovechamos para supervisar que el sistema funcione bien”. Al final, los interesados se anotan para que se les haga un diagnóstico a sus granjas y se les cotice una instalación.

De adoptarlo y utilizarlo correctamente, el sistema elimina por completo el uso de leña –lo que reduce el impacto ambiental– o gas LP –así las familias ahorran el gasto mensual en este concepto y lo invierten en el pago de su biodigestor–. Además dejan de comprar fertilizantes químicos, lo que a su vez, mejora su salud porque no están expuestos a agentes contaminantes en el aire, suelo, agua o en sus alimentos.

Así, se estima que de 12 a 18 meses se recupera la inversión. Incluso, a futuro el Sistema Biobolsa puede convertirse en una fuente de ingreso familiar por la venta del fertilizante orgánico a otras comunidades.

A los cuatro vientos

BID Network fue sólo el primero de muchos reconocimientos que ha obtenido Sistema Biobolsa en estos dos años. También fue finalista de los Ashdem Awards del Reino Unido; finalista en el CleanTech Challenge 2011; semifinalista de los premios Echoing Green y recientemente Alex se convirtió en Ashoka Fellow.

Aunque sin duda, el mayor escaparate ha sido Iniciativa México, pues significó un importante empuje para dar a conocer la tecnología, mejorar su percepción y crear una cultura de biodigestores en México. “Fue increíble. Pudimos gritar a los cuatro vientos lo que hacíamos, entramos a casa de muchos mexicanos por medio de la televisión y logramos reducir la brecha de conocimiento que hay en el país acerca de este sistema”, dice Camilo.

Pero también fue todo un reto. Tuvieron que vencer desafíos, idear soluciones a grandes problemas en unos pocos días, trabajar en equipo con otras iniciativas y demostrar semana tras semana su valor como proyecto social y como negocio. Gracias a su esfuerzo, obtuvieron $15 millones, que invertirán en equipo, investigación y maquinaria de fabricación para crecer. Su meta para 2012: instalar unos 1,000 sistemas Biobolsa y llegar a otros estados del país para continuar educando a los campesinos sobre el uso de energía limpia.

4 momentos clave

BID Network. “Prepararnos para concursar en este premio fue básico para estar donde estamos hoy.”

Su primer inversionista. “Incluso sin ver un biodigestor en acción, él confió en nosotros y se convirtió en nuestro primer socio de negocios. A la fecha, aporta no sólo sus recursos, sino también sus contactos y conocimientos.”

Iniciativa México. “Antes, tener una cita con funcionarios de un estado para solicitar apoyo era difícil. Ahora, reconocen mi nombre e incluso, son ellos quienes me buscan para que lleve la tecnología a sus comunidades.”

Mayor escala. “Este año queremos instalar 1,000 sistemas y llegar a otras regiones del país.”

Buscando empresas de alto impacto social

Maria Pontes, senior advisor & sector challenges coordinator de BID Network, dice que Sistema Biobolsa es muy buen ejemplo del tipo de proyectos que buscan para otorgarles apoyo en el desarrollo del plan de negocios y de su situación financiera.

En este caso, se trata de una nueva tecnología limpia, con alto impacto social –ya que beneficia a comunidades rurales y genera nuevos puestos de trabajo– y ambiental –pues ofrece una solución para el tratamiento de desechos y es una fuente limpia de energía–.

Sin embargo, sólo se puede tener impacto positivo si el negocio es exitoso y sustentable financieramente, así que el plan de negocios es una prioridad para que éste funcione. Además, para que la propuesta tenga alto potencial de crecimiento, el equipo de trabajo debe ser muy sólido, estar comprometido con el proyecto y dispuesto a arriesgarse.