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Gana con la nutrición

Los suplementos alimenticios y los programas para alimentarse sanamente representan opciones de autoempleo.
Gana con la nutrición
Crédito: Depositphotos.com

Para deportistas, para niños, para bajar de peso, para nutrirse…  La industria de los suplementos alimenticios ofrece una amplia gama de productos para todas las necesidades de salud que una persona pueda tener. ¿La razón de su éxito? La conciencia sobre la necesidad de cuidar la salud sigue creciendo, la expectativa de vida hoy es mayor y estos productos son el complemento ideal para consumir vitaminas, minerales o proteínas.

Si se consideran los altos índices de obesidad y sobrepeso de la población –México es el primer lugar en obesidad infantil y el segundo en adultos en el mundo–, no es de sorprender que el país se ubique como el segundo mercado de mayor importancia para la industria en Latinoamérica después de Brasil, según reporta la Asociación Nacional de la Industria de Suplementos Alimenticios (Anaisa).También hay que destacar que el acceso a estos productos es cada vez mayor pues se venden como tabletas, cápsulas y comprimidos y se pueden encontrar en tiendas departamentales, supermercados, farmacias y tiendas especializadas.

La buena noticia es que no sólo benefician al consumidor final, sino que además representan una opción de autoempleo e independencia económica, al grado que ocupan el tercer lugar en la industria de las ventas directas.

Visión global

La Anaisa está integrada por nueve empresas líderes que representan el 85% del mercado mexicano. Estas compañías generan un impacto económico que alcanza a más de 3,200 empleados directos y casi 300,000 distribuidores, que obtienen su principal fuente de ingresos en este sector o que logran complementarlos.

Una de las firmas líderes en esta industria –que forma parte del consejo directivo de la Anaisa– es Herbalife, que surgió hace 32 años en Estados Unidos y tiene 22 de presencia en México. Hoy, el país representa el segundo mercado más importante para la compañía –sólo después de su país natal–, con 52,000 distribuidores activos y ventas al menudeo por US$189.3 millones.

La empresa, que comercializa suplementos alimenticios, productos nutricionales y de cuidado personal, tiene presencia en más de 81 países y cuenta con más de 2.8 millones de distribuidores independientes. Esta característica hace que sus distribuidores puedan tener un negocio global, pues “pueden expandir su negocio con los amigos, familiares y contactos que residen en otros países donde tenemos presencia y eso los beneficia en sus ganancias y alcance”, asegura Miguel Fernández, vicepresidente senior y director general de Herbalife México.

Para la compañía, México ha sido un territorio de grandes oportunidades. Aquí surgió el modelo de “Club de Nutrición”, espacios donde se promueve la buena alimentación a través de información y de la degustación de los productos de Herbalife, al tiempo que el distribuidor independiente crea un grupo de amigos y clientes que hacen crecer su negocio.

Más de 500,000 mexicanos se alimentan diariamente con este esquema. El concepto tuvo tal éxito que lo que nació por iniciativa de los propios distribuidores independientes como una estrategia local, hoy se practica en otros países con resultados positivos. “Es una estrategia orgullosamente mexicana que se replica en todo el mundo Herbalife”, comenta Fernández.Durante el primer semestre de 2012, la marca inauguró dos proyectos: el Centro de Tecnología México, CTMx (en mayo) y el Centro de Servicios de Atención Especializada, CSAE (en febrero), ambos ubicados en Jalisco.

El primero atiende a sus más de dos millones de distribuidores en el mundo y, junto con su similar en India, beneficia al corporativo ofreciendo aplicaciones para las operaciones del día a día. Por su parte, el CSAE brinda servicio a los distribuidores en México y a los de habla hispana en EE.UU.

“Se eligió a México por varias razones, entre ellas la cercanía con Estados Unidos, el talento especializado en Tecnologías de la Información (TI) que ofrece Jalisco y por la fuerza del país como región”, señala Fernández.

El reto de exportar

Al hablar de nutrición, no hay que olvidar a las dietas como una solución más para mantenerse sano. Al igual que los suplementos, las hay de muchos tipos y también representan una oportunidad para hacer negocio, como descubrió Paty Rivera, creadora de La Dieta de los Asteriscos.

Este concepto, que surgió en 2003 y que actualmente opera 17 centros a lo largo del país, es un sistema fácil, accesible, didáctico y visual con el cual se educa a las personas para que aprendan qué deben comer. ¿Cómo? Por medio de un software, se arma un paquete de menús personalizados basados en colores que identifican a los carbohidratos (amarillo), las proteínas (rojo) y las grasas (azul), y que forman un asterisco. Así, al combinar los colores en las cantidades que el cuerpo necesita, se consigue controlar la ingesta de calorías y quemar grasa.

Para otorgar un servicio integral, “también proporcionamos coaching e información útil sobre nutrición con libros, videos, conferencias, e-books, aplicaciones para celulares, consultas por Internet y en empresas, productos de marca propia y entrega de menús personalizados en casa u oficina”, afirma Rivera. Actualmente, 75,000 personas al año utilizan este método, avalado por la Asociación Mexicana de Diabetes.

Por medio de un esquema de licencias, Paty consiguió llevar su solución primero a otros estados del país y luego internacionalizarse; a la fecha su marca se encuentra en Colombia, Perú, Estados Unidos y, próximamente, Chile.

Para ella, exportar su negocio significó poder tener acceso a una red de nutriólogos en distintas regiones y compartir desde experiencias y contactos hasta estrategias para vender mejor. “Además de la retroalimentación de gente que ve a tu empresa desde otra perspectiva y te ayuda a detectar lo que está bien, lo que necesita mejorar y las áreas de oportunidad”, comenta.

Por ejemplo, cuenta la emprendedora, en Colombia había una cadena de gimnasios que no tenía estandarizados sus procesos y que, gracias a la entrada de La Dieta de los Asteriscos a sus locales, logró profesionalizarse. “La licencia tiene la flexibilidad de poder ponerse dentro de un spa, clínica, consultorio e incluso en formato móvil o montarla como negocio principal”, asegura Paty.

Sin embargo, la salida a otros países también fue un reto ya que tuvo que tropicalizar el concepto. Según comenta la también nutrióloga, las raciones y los nombres de los alimentos fue lo más difícil pues cada país tiene sus costumbres. Por mencionar el caso de Colombia, donde a la comida le llaman almuerzo, y a la cena, comida; el café es el “tinto” y sus vegetales son de diferente tamaño.

Es por eso que para su lanzamiento en Estados Unidos, Paty se apoyó en la aceleradora de negocios Endeavor y, junto con un especialista de la Universidad de Standford, tradujo todo su material y adaptó sus conceptos para atender a ese mercado.“Tener este tipo de apoyo fue muy valioso pues me dio acceso a asesores con experiencia que ya habían recorrido el camino que yo apenas estaba comenzando”, finaliza la emprendedora.  

Milagro vs. Realidad

Algunos productos para bajar de peso pueden provocar efectos colaterales como daño renal, alteraciones cardiacas, problemas circulatorios y otros desórdenes. De hecho, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) recomienda a los consumidores no comprar los llamados productos “milagro”, cuyas supuestas bondades carecen de fundamentos científicos y contienen sustancias que se dicen ser naturales.

La Anaisa explica que existe una diferencia entre estos productos y los suplementos alimenticios de la industria formal, diseñados para complementar la alimentación gracias a su contenido de nutrientes para beneficiar a la salud.

En este sentido, Miguel Hernández, de Herbalife México, asegura que sus productos –que incluyen batidos, suplementos y productos de cuidado personal, entre otros– cuentan con una base científica y son desarrollados por un equipo de científicos y médicos expertos en nutrición en su departamento de investigación.

“Invertimos en investigación científica para innovar y asegurar la calidad y estamos afiliados a diversos centros de estudio que nos respaldan”, afirma. “Además nuestras etiquetas contienen información clara sobre el contenido y las características de los productos, lo que garantiza no generar expectativas erróneas sobre su uso y beneficios”.