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Aeroblimps: Publicidad aérea

Conoce cómo Daniel Aranda transformó su pasatiempo favorito, el aeromodelismo, en un negocio rentable.
Aeroblimps: Publicidad aérea
Crédito: Depositphotos.com

Daniel Aranda estudió Ingeniería Industrial en la Universidad La Salle de León con el fin de alimentar su pasión: diseñar objetos voladores. “El aeromodelismo me encantaba: volar siempre fue uno de mis sueños, aunque nunca imaginé que se transformaría en una forma de vida”, explica.

Hoy Daniel es dueño de Aeroblimps, empresa ubicada en la ciudad de León, Guanajuato, cuya materia prima es el aire de los globos y que ofrece branding durante eventos masivos (partidos de futbol, ferias, expos, fiestas corporativas, etc.) y fiestas particulares con aerostáticos móviles y fijos. Así colocan a las marcas “siempre por encima de sus cabezas”, añade el emprendedor.

El despegue del zepelín

Daniel no sabía cómo su pasatiempo podría resultar en algo redituable. Hasta que un día observó que, durante un partido de futbol, un dirigible pequeño anunciaba una marca de cerveza. “No podía dejar de verlo. Aplicarlo de esa manera se veía fácil y factible para mis posibilidades, preparación y gustos; entonces decidí llevar a las marcas a la altura de las nubes”, añade Daniel.

Ya con una idea definida, compró su primer dirigible fijo a una compañía canadiense, con una inversión de US$1,000. Sólo tenía 23 años y poca experiencia como vendedor. El proyecto era rentarlo por un precio razonable y agregarle todo lo que el cliente deseara ver en el dirigible. En 2004, arrancó con servicios para Pymes regionales.

La finalidad era emplearlo para publicitar a locales de venta cercanos a su zona. “Pensé que sería muy fácil: volar dirigibles, montar sky dancers –displays inflables en forma de tubo– y sumar entretenimiento a la mercadotecnia en eventos”, añade el fundador de Aeroblimps, quien ya cuenta en su cartera de clientes con marcas como Grupo Modelo, Liverpool y Telcel. Pero al principio no fue tan sencillo como imaginaba.

La mayor dificultad que enfrentó fue la credibilidad en la eficacia del producto. “La gente ve esto como un gasto caro cuando se trata de locales regionales”, dice Daniel. Carecer de una estrategia de ventas y una difusión correcta del concepto, lo llevó a tener un período de hasta siete meses sin ingresos, acumulando la deuda del préstamo familiar para la compra del primer dirigible.

Al darse cuenta de los problemas de rentabilidad, se acercó a las grandes marcas e intentó aprovechar su experiencia de tres años como vendedor en un lote de automóviles. El resultado fue positivo: en marzo de 2006 dio sus primeros servicios más allá de locales con dirigibles fijos, trabajando para la marca Ecoclean.

El siguiente paso fue incrementar la oferta de forma estratégica, y adquirió esferas inflables y otros modelos de globos fijos de acuerdo a las necesidades que escuchaba de sus clientes. Y como ya conocía todos los secretos del diseño de los productos, decidió evolucionar a una economía escala que le garantizara la perdurabilidad de su negocio: la fabricación de los dirigibles y los globos fijos.

“Si alguien ha visto botellas gigantes inflables, dirigibles a control remoto y sky dancers en partidos de los Pumas o en el Estadio Azteca, nos conoce y ha visto los productos que manufacturamos”, afirma Daniel. Porque ahora no sólo fabrica los globos, sino que también incorporó un sistema para operarlos a control remoto, cuya señal tiene un alcance de hasta 1km. “Vendemos a las empresas un juguete gigante que eleva sus ventas”.

Conquistar el cielo

Según la Asociación Mexicana de Agencias de Publicidad (AMAP), si el Internet es el medio que crece más rápido y la televisión de paga mantiene su alto volumen, la publicidad de BTL (Below the Line) como los espectaculares, mantiene su vigencia entre los empresarios. Sin embargo, ante el exceso de anuncios que afectan el paisaje citadino y las nuevas normas de la Ley de Desarrollo Urbano –o el reglamento de Anuncios y Paisaje Urbano–, alternativas menos invasivas se han transformado en una opción para las marcas.

Por eso Aeroblimps cuenta con hasta 13 clientes fijos y algunos esporádicos: su oferta es una alternativa a los anuncios tradicionales, a la que se le suma valor y nuevas aplicaciones constantemente. “No ha faltado el romántico que nos ha contratado para proponer matrimonio”, cuenta su creador. Y justo por la demanda que tienen ahora, ha decidido mudar su negocio de su casa a una nave industrial donde tiene su nueva infraestructura, equipo de trabajo y productos.

Sin embargo, Aeroblimps aún augura crecer más allá de estas cifras. “Ahora estoy en busca de una inversión de un $1.5 millones para expandirnos en los próximos dos años a toda Sudamérica, donde ya tengo ofertas de trabajo. ¿Que cómo llegaré? Fácil: volando”. 

* Daniel fue finalista de nuestro concurso "Tu emprendimiento en un tweet"