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Pink Magnolia: Cómo vender estilo

Tres jóvenes emprendedoras crearon un modelo de posicionamiento de marca que les permite crecer de forma sólida.
Pink Magnolia: Cómo vender estilo
Crédito: Depositphotos.com
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Las tendencias vienen y van, pero el éxito de un diseñador está en reinventarse como artista y posicionarse como empresario. De esta forma es como se logra consolidar un negocio que no es ajeno al mercado ni a su consumidor, argumentan Elena Salcedo y Mercedes Cardenal en el libro Cómo iniciar y administrar una empresa de moda (2005).

Paola Wong, brand manager y cofundadora de la joven marca mexicana de diseño de indumentaria Pink Magnolia, coincide en que el conocimiento y la pasión no bastan para que un negocio sea rentable. “Tener buenos diseños no alcanza para hacer de una marca una empresa; se debe buscar asesoría de expertos administrativos que ayuden a aterrizar ideas y le den enfoque al negocio”, dice Paola.

Y es que uno de los retos que enfrentan los diseñadores locales es luchar contra el “malinchismo” y llamar la atención de los consumidores, de tal forma que prefieran productos hechos en México. Y después: transformar este prestigio en dinero constante y sonante, el principal recurso para mantener la creatividad de los diseñadores a la cabeza del mercado. De ahí que el camino recorrido por Pink Magnolia represente un punto de partida e inspiración para muchos jóvenes diseñadores en el país.

La marca de una estética

Una vez asentado el concepto inicial –en qué rubro de la moda te vas a especializar–, lo que sigue es tener conciencia de cómo la propuesta estética de moda se adapta a un mercado y cómo debe verse, escucharse y nombrarse, ya que esto determina el impacto que tendrá en el público objetivo.

El proyecto de Pink Magnolia arrancó con Cuca Díaz y Paola Wong mientras estudiaban en Universidad Centro, en 2009, con una inversión de $200,000 que les proporcionó su familia. Este capital les permitió rentar un local y lanzar una primera colección, y con la venta de ésta se capitalizaron para lanzar una segunda el mismo año.

Lo que detonó la confianza en su proyecto fue que quedaron finalistas en el Premio al Estudiante Emprendedor 2010, organizado por la Entrepeneurs Organization, lo que les permitió consolidar su proyecto y ganar credibilidad frente a posibles inversionistas, proveedores y tiendas departamentales.

Actualmente, Pink Magnolia cuenta con dos puntos de venta y un crecimiento constante. Y precisamente para generar una administración exitosa y trasformar este sueño en un negocio rentable, se incorporó Pamela Wong, que tenía una formación empresarial.

Y es que el proceso para ganarse un lugar en la industria no ha sido fácil. Crear una marca de moda no se trata sólo de poner un nombre irreverente, elegante o que genere empatía entre los consumidores. Debe definirse considerando el estilo del diseñador y el público objetivo, explica Toby Meadows, autor del libro How to Set Up and Run a Fashion Label (Cómo iniciar y echar a andar una marca de moda, 2009). Y sobre todo: cómo se espera que vean a la marca otras empresas.

Por ejemplo, si las prendas que vas a ofrecer son sofisticadas, lo mejor es que optes por un nombre propio –como lo hacen Carolina Herrera o Coco Chanel–. Si la propuesta es más urbana, juvenil y fresca, puedes optar por un nombre que identifique las prendas o accesorios que vas a comercializar, detalla Meadows. Por ejemplo, la marca Ay Güey, creada por el director creativo Miguel Ángel Rodríguez, retoma una expresión comúnmente empleada entre la gente joven; o bien, la propia marca Pink Magnolia, que apela más a un concepto abierto a estilos juveniles.

“Definir quién es el cliente objetivo es de las tareas más fáciles y difíciles al mismo tiempo, ya que tienes que decidir la edad, nivel socioeconómico, grupo al que pertenece y hasta la personalidad y sus preferencias”, dice Wong. Por ejemplo, si decides que tu público son mujeres, esta información no basta. Debes pensar si se trata de niñas, adolecentes, madres de familia, ejecutivas o de edad adulta.

El poder adquisitivo también es un aspecto determinante, ya que si piensas vender trajes a la medida fabricados con textiles finos, tu cliente deberá poseer las posibilidades económicas para pagar por la exclusividad de la prenda. El conocimiento del cliente, para la diseñadora y asesora de marketing fashion Lydia Lavín, también es una característica que se debe considerar al momento de crear una empresa en la industria del vestido.

“Por ejemplo, una mujer que se viste con prendas clásicas no se sentirá identificada con la marca si en la tienda encuentra vestidos de formas asimétricas”, explica Lavín. Lo mejor es realizar una investigación de campo, es decir, que salgas a la calle e identifiques qué le gusta a tu cliente objetivo, qué usa, cuáles son sus hábitos y qué tiendas visita para comprar su ropa, aconsejan las líderes de Pink Magnolia.

Y como el prestigio lo es todo, Pink Magnolia sigue participando en espacios y foros donde se reconozca creatividad. “En octubre presentamos una colección en el Dubai Fashion Week y también en un show room en Nueva York”, agrega Pamela.

El diseño de ventas

Hoy, un local ya no es la única opción para dar a conocer tus diseños y consolidar tu marca. Existen alternativas más allá de los canales tradicionales, como son la venta por Internet o por catálogo. Pink Magnolia ha optado por comercializar a través de diversos canales: un local propio, en tiendas departamentales y con una tienda en línea.

La decoración del lugar es otra variable a considerar, ya que debe ser acorde con la propuesta de diseño y del cliente que deseas atraer, pero tampoco puede competir con la mercancía que vendes. Y si optas por una tienda virtual, el consejo de Pamela Wong es que cuentes con fotos en buena resolución de las prendas. También debes brindar información detallada como colores, talla y materiales, además de definir formas de pago y tiempos de entrega.

Para ser uno de los proveedores de tiendas departamentales como Liverpool, El Palacio de Hierro, Sears o Walmart, debes de tener una capacidad de producción para atender la demanda manteniendo la calidad. Ahí aparece tu capacidad de producción, las alianzas con industriales o bien, la búsqueda de una producción de escala para transformarte en fabricante de tu línea de ropa.

Pink Magnolia sigue cosechando triunfos. Recientemente firmaron un convenio con Comercial Mexicana para producir una colección de bajo costo dirigida a niñas y adolecentes, que podrá adquirirse durante la temporada otoño-invierno. Además, ya están en pláticas con El Palacio de Hierro para comercializar ahí sus prendas.