Emprendedores

Indigo: Ganando en la era electrónica

Esta desarrolladora de software y apps para empresas encontró en las e-facturas una forma de dar valor a sus clientes.
Indigo: Ganando en la era electrónica
Crédito: Depositphotos.com

El BOOM del mundo digital no sólo ha motivado a los empresarios a subirse a esta tendencia para explorar nuevos mercados, sino hasta para cumplir con sus obligaciones fiscales. Por ejemplo, aunque el empleo de facturas electrónicas comenzó a funcionar en México desde 2004, el Sistema de Administración Tributaria (SAT) resolvió que a partir del 1 de enero de 2011 serían obligatorias para personas físicas y morales. Esto detonó la creación de productos y servicios de facturación electrónica.

Desde 2005 se han emitido más de 3,180 millones de facturas electrónicas a nivel nacional, lo que quiere decir que una de cada cinco es digital, según datos de Ekomercio, firma de telecomunicaciones y comercio electrónico. “Sin embargo, la mayoría de las empresas sólo se preocupa por la emisión de facturas, no por la validación de las recibidas”, explica Christian Romero Becerra, director de Tecnología e Innovación de la compañía de soluciones digitales Indigo (www.dsindigo.com).

Esta área de oportunidad permitió a los cinco emprendedores que hoy integran esta compañía a crear su producto: Indvalid. Y a partir de su lanzamiento, también se abrieron nuevas opciones para colocarse en el mercado de soluciones empresariales, rubro en el que llevan tres años consolidándose además como cazadores de talento computacional y consultores especializados en desarrollo de software.

La unión hace la fuerza

Antes de unirse a Indigo, Mauricio González Ramos y María del Carmen López Figueroa tenían su propio negocio de soluciones en ingeniería de sistemas, al igual que Víctor Manuel –hermano de Mauricio–, quien emprendió en solitario; mientras que Israel Jiménez Sandoval y Christian trabajaban para otras compañías en la misma especialidad.

“La buena química e ideas de innovación nos ayudaron a unirnos”, explica Mauricio, director general de Indigo. “Por eso, nos pareció congruente sentar las bases para estructurar una empresa en la que nos gustaría trabajar”, añade Víctor, quien funge como director del área Comercial.

El resultado fue una compañía con dos objetivos: en primer lugar, diseñar recursos tecnológicos a medida para negocios de todo tamaño, con productos que faciliten la migración a sistemas digitales de administración y finanzas; y por otro, construir la empresa en la que quisieran trabajar los mejores ingenieros en sistemas del país.

“La Secretaría de la Función Pública –nuestro primer cliente– nos permitió iniciar actividades con Indigo”, recuerda María del Carmen, directora del área de Talento. “Ahí consolidamos una filosofía de trabajo y una visión compartida”. Después, ganaron cuentas como HSBC y Banamex, ofreciendo servicios de búsqueda de talento en sistemas bajo el modelo de outsourcing.

Así, una vez terminado el contrato de los empleados, los llevan a otras firmas que los necesiten. A diferencia de las bolsas de trabajo, Indigo sí se hace responsable de los trabajadores que coloca en corporativos. “De este modo, realmente los involucramos en nuestras prácticas empresariales, para que se sientan parte de algo y no sólo como un outsourcing más”, detalla la emprendedora.

Grupo Salinas, otro de sus primeros clientes, les dio la idea para uno de sus productos más exitosos al solicitar una consultoría tecnológica. Todos querían un software certificado por el SAT para emisión de facturas. Pero descubrieron que la validación –cuya responsabilidad está a cargo de quien las recibe– requiere de un esfuerzo arduo y laborioso. “Nuestro trabajo como ingenieros en sistemas es crear una aplicación para que todo eso quede resuelto de forma automatizada y a dos clics de distancia”, explica Víctor.

De esta iniciativa surgió Indvalid, un servicio Web para la recepción, resguardo y validación de facturas electrónicas. Esta solución funciona como central de recepción por medio de varios canales: correo electrónico, facturas individuales o a través de un zip con varias facturas. “Y es que un error en este asunto puede pagarse hasta con cárcel, pues tener facturas inválidas es un delito”, señala Israel, director de Operaciones.

Además, la aplicación brinda información que sirve para tomar decisiones ya que tiene un tablero donde se observa de manera gráfica cuántas facturas se reciben, el porcentaje de válidas e inválidas, y cómo avanza el volumen de facturación. 

Ahora los emprendedores buscan desarrollar nueva tecnología en la Web. “Creemos que no todo se trata de inventar el hilo de negro; también hay que perfeccionarlo”, asegura Víctor. A lo que su hermano Mauricio agrega: “lo nuestro es dar soluciones reales y concretas al empresario de hoy”.