Marketing

¿Debes hacer marketing digital?

Si estás considerando llegar a tus clientes con medios online, asegúrate de que los usen y de tener un objetivo definido.
¿Debes hacer marketing digital?
Crédito: Depositphotos.com

No caigas en el Síndrome del Objeto Brillante, un fenómeno que ha afectado a muchos marketers que tienden a ver a los nuevos canales digitales, tendencias y palabras de moda como balas de plata que ‘atravesarán’ a los consumidores. Constantemente se me acercan mercadólogos hipnotizados por cada nueva estrategia de marketing digital, de Facebook a la gamification, a Instagram y Vine.

Esto ocurre cuando elegimos a los canales emergentes simplemente porque son “innovadores”, y no consideramos si ayudan o no a alcanzar una meta en particular. Si los usamos por las razones correctas, los canales emergentes pueden ser muy poderosos; pero si se usan sólo por usar pueden terminar en un gasto inútil de tiempo y esfuerzo. Y muchos emprendedores han caído en esta trampa.

Afortunadamente existe un antídoto para el Síndrome del Objeto Brillante. Te compartimos cinco preguntas que debes hacerte antes de lanzar una estrategia de marketing online:

1. ¿Qué problema del negocio intentas resolver?
Debes tener una meta a alcanzar para poder medir el éxito de tus acciones. La innovación se trata fundamentalmente de encontrar formas de hacer mejor las cosas, no de usar herramientas sofisticadas sólo por hacerlo. Si no sabes qué intentas resolver, mejorar o impulsar, es más probable que tu estrategia digital sea poco eficiente y se disuelva pronto.

2. ¿Llegaré a mis clientes?
Pregúntate si la estrategia que estás considerando realmente te ayudará a llegar a tus posibles clientes. Por ejemplo, muchos pequeños negocios se enfocan en una región geográfica en específico, pero la mayoría de las plataformas digitales no tienen límites regionales; otras están más enfocadas a hombres que a mujeres, y otras viceversa.

Por eso debes preguntarte: ¿Llegaré a la audiencia que puede comprar mis productos? La mayoría de los negocios cuentan con presupuestos y recursos humanos limitados, evita gastarlos sin sentido.

3. ¿Cómo usa la gente estos canales?
Todo canal emergente funciona para un propósito distinto en la vida de las personas. La gente interactúa en Facebook de manera distinta a como lo hace en Twitter, LinkedIn, Instagram o Pinterest, así como también la interacción cambia si es a través de un smartphone, tablet o PC. Por ejemplo, la gente usa Pinterest para encontrar inspiración de moda, ideas de recetas o decoración de hogares. Si tu negocio vende computadoras o reparas electrodomésticos, usar esta red social probablemente sea una pérdida de tiempo.

La meta es ser relevante y añadir valor a la vida de las personas. Antes de elegir qué medios usar, piensa cómo los usan tus clientes.

4. ¿Tienes los recursos adecuados?
Una vez tuve un maestro que me dijo que no existían las cosas gratuitas. Es fácil ver lo que no se paga (como las redes sociales) como gratuito. Sin embargo, hasta las cosas “gratis” requieren recursos. Necesitan talento, habilidades y tiempo.

 ¿Tienes a alguien en tu equipo que pueda dedicar el tiempo necesario para hacer estrategias efectivas de marketing online? Antes de lanzarte al mundo digital, asegúrate que tienes los recursos necesarios para tener éxito.

5. ¿Puedes ser sorprendente?
¿Tienes una buena idea para crear una forma de impactar en ese canal? Si es así, entonces apostar por un canal emergente puede ser la decisión correcta. Los marketers digitales tienden a enfocarse en el retorno de inversión, y éstos pueden ser cuantiosos si consigues ser sorprendente.

Walgreens regalaba cupones de vacunas de gripe a la gente necesitada cuando alguien hacía check-in en una tienda a través de Foursquare. Finalmente donaron más de $6.3 millones de dólares, recuperaron con creces su inversión e hicieron una obra de caridad.

En resumen, si estás considerando usar o no medios digitales para llegar a tus clientes y tienes una buena idea, entonces hazlo; ésa es la receta para el éxito. Sólo asegúrate que sepas el qué, dónde, cómo, cuándo y por qué.