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Máscara de Látex: Ingenio viral

Además de su éxito en redes sociales, esta marca se ha convertido en una rentable firma de ropa casual.
Máscara de Látex: Ingenio viral
Crédito: Depositphotos.com
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Máscara de Látex es una marca nacida en y por las redes sociales. La firma de vestimenta casual es una prueba más de que estos canales han creado una nueva cultura, con nuevos personajes y por qué no, nuevos héroes.

En sus diseños están plasmados los protagonistas del social media, desde los memes hasta los emoticones; y aunque también están presentes algunos reyes de la memoria pop como Michael Jackson y Freddie Mercury, lo cierto es que atiende a la generación de los millennials, jóvenes criados en la era tecnológica y adictos a estos medios de comunicación.

Sólo basta con observar las cifras de sus perfiles para comprender el fenómeno en el que se ha transformado Máscara de Látex. En Twitter tiene más de 350,000 seguidores, mientras que en Facebook alcanza los 400,000 y en Instagram supera los 36,000. “La gente me sigue no por lo que escribo, sino por lo que hago”, dice Bruno Darks, como se hace conocer su creador.

La historia del enmascarado de goma se originó en la popular red de microblogging cuando, a mediados de 2011 a sólo unos días de la muerte de Osama Bin Laden, presentó en un tuit su primera camiseta: “Follow me at hell”, donde aparecía el terrorista, y la cual se comercializaba en una página de internet.

El éxito del artículo fue tal que Darks, quien era dueño de una compañía que fabricaba playeras personalizadas, comenzó a venderlo a través de este medio, usando PayPal y los servicios de Correos de México, así como apoyándose de un sistema de distribuidores.

El movimiento siguiente fue crear una tienda en línea. Aunque el emprendedor no tenía conocimientos sobre comercio electrónico, pronto comprendió que la clave de este modelo estaba en un eficiente manejo del inventario y de los envíos. Ahora vende cientos artículos al mes -entre camisetas, sudaderas y calzado- a toda la República Mexicana, aunque también tiene varios clientes en Europa, Asia y el resto de Latinoamérica.

A mediados del año pasado, el empresario decidió dar el paso de on a off line e instalar una tienda física en la calle de Regina, en el Centro Histórico de la Ciudad de México. “La ventaja es que ahora se pueden probar la ropa y ver si les gusta”, sostiene Bruno. Esta estrategia ha impulsado considerablemente sus ventas, por lo que pronto inaugurará su segunda sucursal en la colonia Roma.

El poder del humor

Pero, ¿cuál es el secreto del éxito de esta marca? Para Darks está en siempre renovarse. Los artículos en su catálogo cambian constantemente y aunque algunos se conservan por más tiempo -dependiendo de su popularidad- prácticamente se trata de ediciones limitadas. “Todos los modelos tienen un tiempo de vida”, asevera el entrepreneur.

Los originales diseños comprenden a clásicos como Dragon Ball Z y Pac-Man, irreverentes como “Shit happens”, donde aparece el loado emoji con forma de heces fecales, y los íconos de YouTube Gangnam Style y Harlem Shake. “Cuando estás todo el día en internet te das cuenta de lo que está de moda”, explica Darks como su proceso creativo.

Cada camiseta es un reflejo no sólo de la jerga tuitera, sino también del humor tan característico de los mexicanos. Por eso, entre los principales hits están “Los guapos no necesitamos filtros”, “No soy hipster” (donde, irónicamente, el botón de Instagram porta bigotes, lentes y un café de Starbucks) y la de “Mirreyes”, haciendo referencia a la nueva tribu urbana descendiente de los ‘fresas’.

Pero el caso de Máscara de Látex es mucho más que el de una empresa exitosa de moda juvenil. También lo es el de una celebridad digital. “Es en parte suerte, pero también dedicación y tiempo”, dice Bruno, quien maneja todas las cuentas en social media de la marca y no realiza ninguna otra acción de marketing.

Y es que el emprendedor nunca se despega de su personaje; sus seguidores no conocen su verdadero nombre y cuando aparece en público no se quita la máscara negra. “No sólo es una empresa de camisetas, es una marca”, dice Bruno. Es esta misma consciencia la que le ha permitido diversificar su línea de productos que ahora incluye tenis y sudaderas.

Además, en diciembre pasado lanzó un cómic donde Máscara de Látex es el protagonista y que, aunque reparte de manera gratuita a los compradores, es muy bien aceptado por el público y podría ser, incluso, el inicio de un videojuego. “Es un superhéroe mexicano, un Santo moderno”, dice Bruno.

Así, como el célebre luchador, Bruno y su creación batallan entre zombis, momias y autoridades para conseguir tracción fuera de las redes sociales, donde ya es uno de los actores más virales en el país, para mantenerse como una empresa rentable y con alto potencial de crecimiento.