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Cómo ser más optimista

Ser una persona positiva te ayudará a generar mejores resultados en tu empresa y vida diaria.
Cómo ser más optimista
Crédito: Depositphotos.com

Ser emprendedor puede ser difícil y retador, especialmente en tiempos difíciles. Sin embargo, es absolutamente vital evitar que la negatividad invada tu día a día.

La psicóloga Barbara Fredrickson hizo una investigación sobre el positivismo, que le permitió desarrollar un concepto llamado “índices del positivismo”, los cuales comparan la cantidad de veces que piensas positivo a las que negativo durante un tiempo específico.

En su libro sobre este tema, la experta dice que estos índices pueden pronosticar de manera acertada si estarás deprimido, lánguido o contento.

Para explicarlo de manera sencilla: cuantos más pensamientos positivos tienes y menos negativos, más alto será tu índice. Los resultados pueden ser sorprendentes: Un índice de 1 a 1 predice “depresión clínica”; un índice de 2 a 1 equivale a “lánguido”, y 3 sobre 1, es sinónimo de “positivo”.

El aspecto más fascinante de la investigación de Fredrickson es el concepto de que el positivismo sincero se propaga naturalmente. Según la psicóloga, cuando alguien llega al punto de 3 a 1, el positivismo no sólo refleja éxito: también lo crea. Con esta mentalidad, todos somos capaces de convertirnos en máquinas perpetuas de gratitud, serenidad, interés, esperanza e inspiración.

Pero, ¿cómo puedes impulsar el positivismo en tu empresa? Te compartimos tres consejos que puedes practicar diariamente:

1. Sé agradecido
Para incrementar tu índice de positivismo, intenta ser más agradecido por todo, desde tus amigos y familia hasta por poder trabajar en un proyecto que amas.

He tomado en serio este consejo iniciando cada día con una oración enfocada en el agradecimiento; esto lo puedes hacer dirigiéndote a la deidad o fuerza superior en la que creas, y agradecerle por todas las bendiciones que posees. La realidad es que, aun en mis peores momentos, mi calidad de vida ha sido mejor que la de muchas personas.

2. Visualiza positivamente
Al igual que ser agradecido puede impulsar el positivismo, las visualizaciones mentales también son poderosas. Visualízate haciendo cosas que te hacen feliz, esto se convierte en una especie de profecía en el mundo físico. Inicia tu día con una sonrisa y podrías permanecer con esa actitud todo el día.

El problema es que esta idea funciona en ambos sentidos. Cuando nos enfrentamos a un obstáculo, las personas tendemos a preocuparnos e imaginar lo peor. Aunque es una reacción natural, también lleva a la visualización negativa, lo que puede dirigir al auto sabotaje.

Si te notas preocupado, detente y empieza a pensar positivamente. Una clave para lograrlo es enfocarte en las cosas que puedes controlar. Así que en lugar de imaginarte clientes aceptando tu proyecto (ya que sus decisiones están fuera de tu control), visualízate haciendo el pitch con confianza, carisma y energía.

3. Debate tus dudas
Soy una persona con mucha confianza en mí mismo. Comúnmente, las personas me dicen que tengo más confianza que cualquiera que hayan conocido, e incluso así, a veces tengo dudas.

Una herramienta que he encontrado muy útil es debatir mis pensamientos negativos con evidencia real. En el libro Learned Optimism, Martin Seligman sugiere escribir tus propios pensamientos negativos en una tarjeta. En la parte de atrás de escribe al menos tres evidencias que discrepen con ese pensamiento.

Muchas veces la negatividad es únicamente humo y espejos, por lo que hacer un ejercicio así ayuda a limpiar el aire y poner la verdad al expuesto.