Columnas

¡Conquistando la isla!

Emprendedor, ¡no estás solo! Un coach puede ayudarte a mejorar tu confianza y alcanzar tus metas.

La competencia en el mercado cada día es más feroz; y esta tendencia me llevó a pensar en lo que a continuación me gustaría compartir con ustedes.

El individuo contemporáneo está frente a un modelo cada vez más atractivo y seductor; el modelo que va del paternalismo a un individualismo, el cual dicta que nadie puede determinar la concepción del bien y el mal más que el propio  individuo. Y por tanto, lo que quiere o no hacer.

“Es la realización del deseo de todo hombre de convertirse en el sujeto de su propia vida”, según afirma  el politólogo e historiador Isaiah Berlín. Es alguien que piensa, actúa, desea y asume la responsabilidad de sus elecciones, basándose en su propia visión de las cosas. Es decir, posee los elementos tecnológicos y materiales para hacer realidad lo que quiere.

Y ésta es quizá una buena descripción de lo que es un emprendedor, valga la comparación con Robinson Crusoe en su propia isla, suficientemente fuerte para desenvolverse de manera autónoma. Pero,  ¿cómo hacerlo? ¿cómo hacer realidad lo que tanto desea? El entrepreneur se encuentra de pronto solo ante su aventura… ¿y luego qué sigue?

Es aquí en donde surge la participación de los coaches. ¿Y quiénes son estos individuos? ¿Dan recetas? ¿Me dicen cómo tener éxito? ¿Me dirán cmo ser yo mismo?

Los coaches -como lo he comentado en mis posts anteriores- mediante un método conversacional te permiten ir del lugar donde estás al lugar donde quieres estar. Mediante un lenguaje sencillo, te facilitan encontrar las respuestas que sólo tú sabes que funcionan, pero que no habías visto.

Los coaches no somos  personajes moralistas. Usamos los recursos del lenguaje de gestión  y herramientas variadas aplicadas a los diversos ámbitos de la vida; y, en este caso, de la vida empresarial y del emprendedor en especial.

Mediante esta metodología apoyamos en un ‘saber ser’. Actualmente, la competencia profesional  incluye elementos del ser y del bien estar personal además de las habilidades técnicas. Por eso, es vital tener las herramientas necesarias para realizarse, tener confianza en uno mismo, mantener la autoestima y no perder el objetivo.

Finalmente, la asistencia  de un  coach ayuda a ese Robinson Crusoe a “conquistar su Isla”.