Emprendedores

Sanki Global: La perseverancia paga

Tras dos fracasos, Alejandro López Tello creó esta empresa que vende productos de nanotecnología para la salud a través del multinivel.
Sanki Global: La perseverancia paga
Crédito: Depositphotos.com
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La historia de éxito de Alejandro López Tello -como la de muchos grandes emprendedores- está llena de obstáculos y fracasos. Mientras trabajaba en el área de marketing en Procter & Gamble, Alejandro se aventuró a hacer su sueño realidad: crear su primer negocio antes de cumplir los 30 años.

Junto a dos socios inició una empresa en internet que no consiguió buenos resultados, por lo que tuvo que abandonar la idea y cerrarla al poco tiempo. En esa época invirtió buena parte de su capital personal en financiar el decadente proyecto, razón que lo motivó a recurrir a otras fuentes de ingresos para poder mantenerse. Fue ahí cuando se acercó al modelo del multinivel.

Consciente de que el multinivel era una excelente opción para ganar dinero sin invertir demasiadas horas ni recursos, fue distribuidor de una importante compañía por 12 años. Sin embargo, el espíritu emprendedor de Alejandro seguía latente, por lo que en 2005 decidió intentarlo por segunda ocasión construyendo una empresa de venta de productos de bienestar que usara el mercadeo en red.

Durante cuatro años, Alejandro sólo vio pérdidas y tuvo que solicitar préstamos bancarios para mantener la nueva compañía a flote. El empresario sabía que el sector de la prevención y de la salud en México podía ser muy rentable; el país se ubicaba en los primeros lugares a nivel mundial en diabetes y sobrepeso. Además, el sedentarismo y el estrés que se vive en las grandes ciudades (como en la capital) han provocado el surgimiento de enfermedades crónicas.

“No existe una cultura de prevención”, dice López Tello, quien asegura que el gobierno destina buena parte del presupuesto a reaccionar y no a solucionar la raíz de los problemas. El nicho era el correcto y el modelo de comercialización también, ¿entonces por qué estaba en números rojos, aun teniendo cerca de 40 productos en el mercado?

No fue sino hasta finales de 2009 que apareció la gran oportunidad que lo llevaría al éxito cuando fue invitado a Japón a conocer unos productos de nanotecnología diseñados para el cuidado de la salud. Aunque el emprendedor tenía los bolsillos vacíos decidió seguir su instinto y usar su tarjeta de crédito para financiar la travesía al Lejano Oriente.

Estando en territorio nipón, Alejandro se reunió con representantes de un corporativo que llevaba  20 años desarrollando productos de alta tecnología, fáciles de usar (principalmente polvos solubles en agua) que llegaban directamente a las células y permitían contrarrestar ciertos padecimientos. Impulsados por la actitud perseverante del empresario decidieron firmar una alianza con él para introducir esta mercancía en México. Ya tenía lo que le hacía falta: un producto verdaderamente innovador.

Empezando desde cero

A su regreso, Alejandro había tomado una difícil decisión: tenía que cerrar (por segunda vez) su empresa para crear una nueva. “No permití que el ego se pusiera en mi camino”, dice el empresario quien poco más de tres meses después, gracias a las experiencias anteriores, abrió Sanki Global (el nombre, tomado de los vocablos San y Ki, significa respeto por la energía del alma).

Debido a que los productos eran de alta tecnología, Alejandro estaba convencido que el mejor vehículo para comercializarlos era a través del multinivel, ya que requieren explicación de sus beneficios y recomendación de boca en boca.

A la fecha, su catálogo está compuesto por BelAge, un popular antixodante en polvo; Kronuit, que disminuye la absorción de azúcares que generan diabetes; e Inner7, agua pura y rica en minerales que mejora el metabolismo, extraída de las profundidades del mar. “Con estos tres productos vendemos más en una semana que con los otros 40 en un año”, asevera el director general.

Pero la clave de éxito de su modelo está no sólo en la calidad de sus productos sino en la capacitación de sus miembros, basada en el desarrollo de habilidades de liderazgo, y en su sistema de recompensas que incluye viajes y regalos como automóviles. 

López Tello asegura que Sanki se ha convertido en un efectivo medio de autoempleo y que constituye la principal fuente de ingresos para muchas familias. A la fecha, la red de esta compañía consta de 180,000 distribuidores en México y ya se está expandiendo al mayor consumidor del mundo: Estados Unidos.