Finanzas

Cómo hacer un diagnóstico financiero

Con esta guía podrás identificar qué le duele a tu empresa y cuál es el remedio más efectivo para hacerla crecer.
Cómo hacer un diagnóstico financiero
Crédito: Depositphotos.com

De manera análoga a la forma en que un médico revisa los signos vitales –como la presión arterial o la temperatura– de un paciente para conocer su estado de salud, por medio de las razones financieras es posible “hacer un diag­nóstico de cuál es la situación financiera de la empresa”, explica Guillermo Pozos, profesor de finanzas del ITAM.

Las razones financieras son indicadores o señales del desempeño de tu compañía, y se obtienen a través de una proporción, relación o cociente de valores de dos conceptos o rubros que se encuentran ya sea en el estado de resultados o el balance general. Se trata de herramientas que permiten echar “un vistazo rápido” a la situación de un negocio, dice Fernando Orozco, director comercial de ArCcanto.

Cada una evalúa una parte de la empresa y en conjunto constituyen una poderosa arma para entender qué se está haciendo bien o mal en un negocio y corregir el rumbo. Ojo: estas señales financieras son relativas; por lo tanto, necesitan de un parámetro de comparación. Su interpretación depende de la compañía en sí: hace cuántos años fue fundada, cómo ha sido su desempeño en el tiempo, la actividad a la que se dedica y la industria donde se desarrolla.

Las razones financieras pueden compararse contra:
La historia de la misma empresa.
Otras firmas del mismo sector.
Metas establecidas por la dirección o el consejo de administración de la compañía.

A continuación te presentamos algunas de las razones financieras más importantes, explicadas por las dos fuentes citadas.

Razones de actividad

Éstas determinan la eficiencia con que una empresa utiliza sus recursos durante la operación.

ROTACIÓN DE INVENTARIOS
= costo de ventas / inventarios
Expresada en: veces

Para calcular esta razón se divide el costo de ventas (aquel directamente relacionado con la producción de un bien o la prestación de un servicio), rubro ubicado en el estado de resultados, entre los inventarios ubicados en los activos del balance general.

El resultado de esta división indica la rapidez con que una compañía es capaz de cambiar los inventarios de mercancía que produjo por cuentas por cobrar. Aunque cada sector es distinto, en general, si los inventarios no se mueven se generan costos como gastos de almacenaje y mermas.
Supongamos que un fabricante de zapatos tiene:

Costo de ventas: 535,000
Inventarios: 180,000

La rotación de inventarios arroja el siguiente resultado:

535,000 / 180,000 = 3 veces

La interpretación práctica de este resultado es que la empresa de zapatos renueva tres veces al año sus inventarios.

Otra manera de expresar este indicador es en días de inventario, al dividir 360 (los días que tiene un año comercial) entre la rotación, lo que da:
360 / 3 = 120 días

Así, la empresa cambia sus inventarios por cuentas por cobrar cada 120 días. Nota: mientras más bajos sean los días de inventario, mejor para la empresa.

ROTACIÓN DE COBROS
= ventas / cuentas por cobrar
Expresada en: veces

Las cuentas por cobrar representan la suma de dinero que corresponde a la venta a crédito de mercancías o prestación de servicios que se hace a un cliente. O sea, la mercancía que ya vendiste y esperas cobrar. La rapidez en la cobranza de un negocio se determina por medio de la rotación de cobros que indica el número de veces al año que una empresa tarda en convertir las ventas en efectivo.

Supón que dos tiendas de abarrotes tienen las siguientes ventas y cuentas por cobrar:

                                    Empresa A    Empresa B
Ventas anuales            120,000        180,000
Cuentas por cobrar      20,000          15,000

La rotación de cobros arroja el siguiente resultado:

En el caso de A:
    120,000 / 20,000 = 6 veces

En el caso de B:
    180,000 / 15,000 = 12 veces

La interpretación práctica de este resultado es que la empresa A cobra a sus clientes seis veces al año, en tanto B lo hace 12 veces. Por lo tanto, B tiene una mejor rotación de cobros que A.

Otra manera de expresar la rotación es en días de cobro, al dividir 360 (los días que tiene un año comercial) entre la rotación, lo que da:

En el caso de A:
    360 / 6 = 60 días

En el caso de B:
    360 / 12 = 30 días

Así, la empresa A tarda en cobrar a sus clientes 60 días, mientras que B tarda 30 días. Nota: mientras más bajos sean los días de cobro, mejor para la compañía.

ROTACIÓN DE PAGOS
= costo de ventas / cuentas por pagar
Expresada en: veces

Indica qué tan rápido paga una empresa a sus proveedores. Las cuentas por pagar de una compañía son los créditos que estos le han otorgado. Debido a que un negocio se financia principalmente de la proveeduría, este indicador es fundamental, pues al conocer con qué frecuencia está pagando lo que debe podrá realizar una mejor planeación financiera.

Supón que el fabricante de zapatos mencionado antes tiene:

Costo de ventas: 535,000
Cuentas por pagar: 60,000

La rotación de pagos arroja el siguiente resultado:
535,000 / 60,000 = 9 veces (redondeado)

La interpretación práctica de este resultado es que la empresa de zapatos paga nueve veces al año a sus proveedores. Otra manera de expresar este indicador es en días de pago, al dividir 360 (los días que tiene un año comercial) entre la rotación, lo que da:

360 / 9 = 40 días

Así, el fabricante de zapatos paga a sus proveedores cada 40 días. Nota: mientras más sean los días de pago, mejor para la compañía.

CICLO FINANCIERO
= rotación de cobros + rotación de inventarios
    – rotación de pagos
Expresada en: días

Se trata del periodo que tarda una empresa en convertir sus inventarios en efectivo. Este ciclo puede favorecer o no al negocio. Mientras menor sea el ciclo financiero, mejor para la compañía porque significa que es más eficiente con sus recursos. Pero si el resultado es desfavorable, la empresa tiene que recurrir a financiamiento con costo (créditos bancarios, por ejemplo) para seguir operando.

Retomando el caso del fabricante de zapatos, que presenta los siguientes días de rotación de cobros:

Ventas: 765,000
Cuentas por cobrar: 156,000
Rotación de cobros = 765,000 / 156,000 = 5 veces
#Días de cobro = 360 / 5 = 72

Aquí los tres datos para calcular el ciclo financiero de la compañía de zapatos:

#Días de cobro: 72
#Días de inventario: 120
#Días de pago: 40

El ciclo financiero arroja el siguiente resultado:
72 + 120 = 192 – 40 = 152 días

La interpretación práctica de este resultado es que el fabricante de zapatos necesita financiar 152 días de su operación porque tarda más en vender y cobrar que en pagar a sus proveedores. Se trata de un ciclo financiero alto y desfavorable para la empresa porque demora en vender y cobrar 192 días, y tiene sólo 40 días para pagar a sus proveedores.

Esquemáticamente esta situación podría ilustrarse así:
Venta de inventario 120 días                 
Cobro 72 días
Ciclo financiero completo 192 días
Pago a proveedores 40 días        
152 días para completar el ciclo

Razones de endeudamiento, solvencia y liquidez

Analizan la capacidad de pago de la empresa a corto (hasta 12 meses) y largo plazo (más de 12 meses).

APALANCAMIENTO
= pasivo total / capital contable
Expresada en: porcentaje

Indica el grado en que una compañía ha sido financiada mediante deudas. Expresa el porcentaje que los acreedores han financiado por cada peso que los accionistas han invertido en el negocio.

El pasivo total es la suma de los créditos tanto de corto como de largo plazo con los que una empresa se financia. Los acreedores pueden ser, por ejemplo, proveedores, Hacienda, empleados o bancos. En tanto que el capital contable es el dinero de los accionistas.

Supón que un fabricante de ropa deportiva cuenta con:

Capital contable: 10
Pasivo total: 4

La razón de apalancamiento arroja el siguiente resultado:

4 / 10 = 0.40 x 100 = 40%

La interpretación práctica de este resultado es que por cada peso que han invertido los socios en el negocio de fabricación de ropa, sus acreedores han financiado 40%, o bien 40 centavos. En sí misma, esta situación no es buena ni mala; de hecho, una empresa que se endeuda cuenta con más recursos para invertir. Para dimensionar el apalancamiento hay que ponerlo en contexto; por ejemplo, comparándolo históricamente para saber si ha crecido o decrecido a lo largo del tiempo, o contra el apalancamiento de un competidor.

PRUEBA DE SOLVENCIA
= activo circulante / pasivo circulante
Expresada en: veces
Horizonte: mediato

La solvencia es la capacidad para cubrir tus deudas. Esta razón indica en términos prácticos los pesos que un negocio tiene a corto plazo para pagar cada peso que debe en el mismo horizonte.

El activo circulante son todos los  recursos que la empresa puede convertir en efectivo a corto plazo (que en finanzas se entiende como menos de un año). Y por lo tanto puede disponer de ellos fácilmente.

El pasivo circulante alude a las deudas a corto plazo, que pueden incluir financiamiento otorgado por terceros como proveedores o instituciones bancarias. Se trata de obligaciones que debes cubrir en menos de un año.

Por ejemplo, imagina un almacén minorista con el siguiente balance:

Activo disponible    40    Cuentas por pagar a proveedores    60
Cuentas por cobrar a clientes    30    Otro pasivo circulante    40
Inventarios    60    Pasivo circulante    100
Activo circulante    130    Pasivo de largo plazo    100
Activo fijo neto    270    Pasivo total    200
Capital contable    200

Activo total    400    Suma de pasivo más capital    400

La prueba de solvencia arroja el siguiente resultado:

130 / 100 = 1.3 veces

La interpretación práctica de este resultado es que por cada peso que la empresa debe pagar a más tardar en un año, en su activo de corto plazo tiene un peso con 30 centavos. Debido a que cuenta con más de un peso por cada peso que debe, el indicador puede interpretarse como favorable.

PRUEBA DEL ÁCIDO (LIQUIDEZ)
= activo circulante – inventarios / pasivo circulante
Expresada en: veces
Horizonte: inmediato

La liquidez es la cualidad de los activos para convertirse fácilmente en dinero. De los recursos de la empresa en caja, cuentas por cobrar e inventarios (su activo circulante o de corto plazo), los últimos son los que tardarán más en convertirse en efectivo, porque primero se venderán, luego esta venta pasará a formar parte de las cuentas por cobrar y finalmente 30 días después o más se convertirán en dinero.

Al eliminar los inventarios, se obtiene un indicador más ajustado a la realidad de lo que un negocio puede pagar en términos inmediatos.
Retomando el ejemplo anterior:

El almacén minorista tenía un activo de corto plazo de $130 millones e inventarios de mercancía con valor de $60 millones y su pasivo de corto plazo es de $100 millones.

La prueba del ácido arroja el siguiente resultado:

130 – 60 / 100 = 70 / 100 = 0.70 veces

La interpretación práctica de este resultado es que por cada peso que la empresa debe pagar a más tardar en un año, en su activo de corto plazo, descontados los inventarios, tiene 70 centavos. Es decir, en términos inmediatos el negocio ya no se ve tan bien como lo sugería la razón de solvencia: tiene poca liquidez y pudiera (aunque no necesariamente, pues habría que analizar su caso más a fondo) llegar a tener problemas para pagar sus deudas.

Por otro lado, una liquidez demasiado alta tampoco es necesariamente buena porque sería indicio de que la empresa no está invirtiendo en la generación del producto o servicio que ofrece. Mantiene recursos disponibles pero estos prácticamente no generan rendimientos.

Razones de rentabilidad

EBITDA
= utilidad operativa + depreciación y amortización
Expresada en: $ (pesos)

Mide la capacidad de la empresa para generar utilidades con base en los recursos invertidos. Y se calcula de la siguiente manera:

Ebitda (acrónimo en inglés para Ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) es un indicador de lo que un negocio está ganando o perdiendo a través de su actividad principal, al eliminar distorsiones provocadas por deci-siones financieras y contables. Se obtiene a partir del estado de resultados y sirve para evaluar la rentabilidad, pero no el flujo de efectivo. Deja fuera el costo para fondear el capital de trabajo y el reemplazo de equipo viejo (que puede ser significativo).

Su cálculo se realiza al sumar nuevamente la depreciación y amortización a la utilidad operativa, que es la ganancia que tiene una empresa por funcionar. La depreciación y amortización es una reserva que reduce la base gravable fiscal y representa la declinación anual en el valor de ciertos bienes como inmuebles, computadoras y patentes.

Para obtener la utilidad operativa, que representa la base sobre la que Hacienda cobra los impuestos, se restan a la utilidad bruta la depreciación y amortización, así como gastos que incluyen sueldos y comisiones de los agentes de ventas; publicidad y promoción; viáticos; salarios de ejecutivos, la nómina y gastos de la oficina.

Aquí un ejemplo: imagina que una tienda de abarrotes tiene una utilidad operativa de $106,000 a partir de la siguiente información:

Ventas netas    765,000
Costo de ventas    535,000
Utilidad bruta    230,000
Gastos operativos:
Depreciación y amortización    28,000
Gastos de ventas, generales y administrativos    96,000
Utilidad operativa    106,000

Su Ebitda sería el siguiente:

106,000 + 28,000 = $134,000

Para expresarlo como un margen se divide entre las ventas netas y se multiplica por 100.

134,000 / 765,000 = 0.175 x 100 = 17.5%

La interpretación práctica de este resultado es que la empresa tiene una ganancia de $134,000 antes de impuestos y sin considerar las reservas por depreciación o amortización, sobre una facturación de $765,000.

O en otras palabras, por cada peso de ventas que genera mediante su actividad principal obtiene una ganancia de 17 centavos antes de descontar impuestos, depreciación y amortización.

Rentabilidad sobre ventas
= utilidad neta / ventas netas
Expresada en: porcentaje

Esta razón indica el porcentaje de la utilidad neta que una empresa gana (o pierde) por cada peso que vende.
Imagina que una panadería tiene el siguiente estado de resultados:

Ventas netas    400,000
Costo de ventas    200,000
Utilidad bruta    200,000
Gastos operativos    40,000
Utilidad operativa    160,000
Costos de financiamiento (intereses) e impuestos    120,000
Utilidad neta    40,000

La rentabilidad sobre ventas arroja el siguiente resultado:

40,000 / 400,000 = 0.1 x 100 = 10%

La interpretación práctica de este resultado es que por cada peso que la empresa genera de ventas obtiene un margen de 10% o bien, 10 centavos de utilidad después de impuestos. Mientras más alto es este margen, mejor para la compañía.

Rentabilidad sobre el capital (o ROE)
= utilidad neta / capital contable
Expresada en: porcentaje

Esta razón indica el porcentaje de la utilidad neta que genera el capital que los accionistas han invertido en una empresa. También se le conoce como ROE (siglas en inglés de Return Over Equity). Y da a los accionistas una clara idea de qué tanto está beneficiándolos su inversión.

Por ejemplo, dos empresas con activos similares, pero una estructura de pasivos muy distinta:

                               Empresa A    Empresa B
Activo total             100               100
Pasivo total            75                 30
Capital contable     25                 70
Utilidad operativa   40                 30
Utilidad neta           10                 20

Esquemáticamente los balances de las empresas podrían visualizarse así:

                              Empresa A    Empresa B
Activo Total            100               100
Pasivo total            75                 70
Capital contable     25                 30

Activo = pasivo + capital contable

Puede apreciarse que A está más apalancada que B (ver razón de apalancamiento). Sus apalancamientos son de 300% y 42%, respectivamente (al dividir pasivo total entre capital contable y multiplicarlo por 100).

Pero en términos de rentabilidad, ¿cuál es más atractiva desde el punto de vista de los accionistas?
La rentabilidad sobre capital o ROE arroja el siguiente resultado:

En el caso de A:

10 / 25 = 0.4 x 100 = 40%

En el caso de B:

20 / 70 = 0.28 x 100 = 28%

La interpretación práctica de estos resultados es que por cada peso que los accionistas de A invirtieron en la empresa obtuvieron un margen de 40%, o bien 40 centavos, de utilidad después de impuestos; por su parte, los accionistas de B obtuvieron 28% ó 28 centavos. Mientras más alto es este margen, mejor para la empresa y sus accionistas.

Por lo tanto, la empresa A, que está más apalancada que B, es más atractiva desde la óptica de los inversionistas porque obtuvieron una ganancia mayor invirtiendo menos dinero en el negocio.