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GoPro: Fotos al extremo

Esta empresa creó una cámara que funciona bajo cualquier condición, generando seguidores incondicionales y ganancias extraordinarias.
GoPro: Fotos al extremo
Crédito: Depositphotos.com

Cada minuto, un nuevo video filmado con una cámara portátil y montable de GoPro se sube a YouTube o Facebook. Algunas de las minipelículas sitúan a los espectadores justo en el centro de la acción con estrellas emblemáticas de los deportes extremos, como el atleta olímpico de snowboard Shaun White. Otras ofrecen una perspectiva presencial de cualquier actividad, desde encuentros de gotcha hasta una boda... filmada desde el privilegiado punto de vista del ramo de la novia.

Nick Woodman fundó GoPro y desarrolló su línea de cámaras Hero hace más de diez años, cuando él y sus compañeros de surf buscaban un aparato a prueba de agua para llevarlo en la muñeca y que se pudiera usar para compartir la experiencia de montar una ola con aquellos que nunca se atreverían a practicar este deporte. Así nacieron estas accesibles, ligeras y prácticamente indestructibles cámaras de alta definición, que pueden tomar video y fotos en sitios donde otras “no se atreven a ir”, dice el emprendedor.

Y la devoción de los usuarios se ha vuelto colosal gracias a los innovadores montajes de GoPro, que hacen posible fijar la Hero en cascos, remos, tablas de surf, manubrios e incluso, el fuselaje de los aviones. “Una de las cosas mágicas que están sucediendo es que nuestro crecimiento se halla, sobre todo, en las manos de los usuarios”, asegura Nick, director general de Woodman Labs, con sede en San Mateo, California, empresa valuada en US$2,025 millones y cuya marca comercial es GoPro. “Es genial trabajar en una compañía que está entusiasmando a millones de personas cada día”, agrega.


Además, a través de una hábil estrategia de mercadotecnia estas cámaras han desarrollado un esquema de fidelidad como el de Apple. Con US$400, que es el precio de la nueva Black Edition de Hero3 con accesorios, GoPro se convierte en una alternativa menos costosa que otras cámaras profesionales de alta definición y se posiciona como una empresa de estilo de vida, no como un fabricante de aparatos electrónicos de uso doméstico.

Por medio del programa denominado Everything We Make (Todo lo que hacemos), la compañía obsequia un paquete con valor de más de US$1,000 que contiene todos los productos que hace GoPro. Para ello, los clientes tienen que visitar la página de Internet (gopro.com) todos los días para registrarse y establecer una relación regular. Hoy, la firma suma más de cuatro millones de fans en Facebook, los fotógrafos profesionales la elogian públicamente y tiene una participación del 32% en el mercado estadounidense de videocámaras de bolsillo.

El empresario confía en sostener el ritmo de crecimiento de su empresa, apostando por los clientes recurrentes, pues muchos que tenían la Hero2 escalaron a la Hero3 que es más pequeña, ligera, rápida, se desempeña mejor en condiciones en las que hay poca luz y tiene WiFi. “Tampoco es raro que las personas adquieran dos, tres y hasta cinco cámaras para captar diferentes ángulos”, señala.

Otro indicador de su éxito es el número de fabricantes de accesorios para los productos GoPro, incluyendo estuches, filtros polarizados, tripiés y soportes, incluso uno que se coloca sobre el cañón de una pistola.