Emprendedores

La tecnología mexicana pisa fuerte

Ecocreto es un material para la construcción que recupera el agua de lluvia. Hoy, ya se emplea en desarrollos de México y España.
La tecnología mexicana pisa fuerte
Crédito: Depositphotos.com

A pesar de que el 62.2% del agua para consumo humano proviene de los mantos, según la Comisión Nacional del Agua (Conagua), éstos han sufrido una sobre explotación desde la década de 1970. “Pero eso a ninguna constructora le importaba”, recuerda Néstor de Buen, presidente del consejo de Construcciones Ecológicas Sustentables (CES) y creador de la fórmula de Ecocreto.

Con la firme convicción de que podría contribuir a revertir el desperdicio del vital líquido, este emprendedor desafió no sólo los paradigmas que regían la industria de la construcción, sino que logró sobreponerse a una previa sociedad fallida. Acompañado de Alejandro Vázquez, su socio y actual director general de CES, logró posicionar Ecocreto como el concreto ecológico más importante del mercado.

Las bases de una gran obra

En 1994, Néstor y dos socios desarrollaron un concreto capaz de resistir la filtración del agua. Su mayor virtud, recuerda, era que permitía el paso del agua de lluvia para su reutilización y recarga de mantos acuíferos. Luego de dos años, en los que las tres mentes trabajaron en diseñar un sistema de construcción integral, surgió la marca Ecocreto y se fundó la empresa Ecocreto Internacional.

Este primer desarrollo tuvo la suficiente aceptación como para darse a conocer entre algunas constructoras mexicanas; sin embargo, la fórmula original aún necesitaba algunas mejoras. Éstas llegaron con la incorporación de Alejandro a la compañía en 1999. La juventud y el entusiasmo del nuevo integrante trajeron consigo un Ecocreto mejorado y listo para competir con las grandes cementeras.

“Desarrollamos un material de permeabilidad muy completa, mucho más fresco que el concreto convencional (más del 20% de diferencia) y con gran capacidad para reducir la intensidad del sonido”, explica Alejandro. El resultado: un concreto con la misma resistencia y durabilidad que los otros y amigable con el medio ambiente.

Una fórmula ganadora

Para estos emprendedores que apostaron por seguir la tendencia de la sustentabilidad, posicionar Ecocreto no fue sencillo. El primer reto a vencer fue demostrar que era posible conservar las propiedades del concreto al permitir la filtración de agua; el segundo, que a pesar de su carga ecofriendly, podía competir en precio con sus similares y, por último, lograr que este nuevo concreto se incluyera en las obras.

“Teníamos tanta fe en la fórmula que nuestro argumento de ventas era que nos permitieran colocar Ecocreto. Si no se reflejaban los resultados que prometíamos, no sólo repararíamos el daño, sino que absorberíamos los gastos de aplicar nuevamente otro concreto”, cuenta Néstor. Sin embargo, el obstáculo más grande estaba por venir y, debido a diferencias entre los socios, la primera sociedad se disolvió y Ecocreto Internacional cerró.

Aunque la primera versión del concreto ecológico se fue junto con la disuelta empresa, Alejandro trabajó en una nueva fórmula que incorporó mejoras, como la encapsulación del agua. Gracias a ello, Néstor y él formaron otra sociedad y fundaron Construcciones Ecológicas Sustentables (CES) en 2004.

Los malos tiempos quedaron atrás y hoy la nueva generación de Ecocreto, comercializada e implementada por CES, goza de reconocimiento en la industria de la construcción nacional e internacional. “Decidimos olvidar la etapa inicial para enfocar toda nuestra capacidad y recursos en mejorar día con día aquella fórmula original”, dice Néstor.

Perspectivas de crecimiento

Alejandro, ahora director general de CES, se dedicó a desarrollar estrategias de comercialización y posicionamiento. Así, a través de una red de distribuidores con representación en toda la República Mexicana, la empresa ha logrado la incorporación de Ecocreto en grandes obras, como el estadio de futbol Omnilife en Guadalajara, Jalisco –obra con una inversión de más de $2,000 millones–.

Actualmente, CES cuenta en su cartera de clientes a importantes compañías, como Casas Ara, Walmart y Grupo Danhos (responsables de la construcción de importantes centros comerciales). Por lo pronto, Néstor y Alejandro se preparan para la internacionalización, pues planean cerrar 2013 con una planta productora de Ecocreto en Brasil y expandir su oferta hacia el mercado de Sudamérica.