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FarmaSmart: Renovando un negocio tradicional

Esta farmacia en línea tiene más de 15,000 productos de salud y cuidado personal. Su meta: ofrecer los mejores precios del mercado.
FarmaSmart: Renovando un negocio tradicional
Crédito: Depositphotos.com

Prácticamente todo se puede comprar y vender por internet; desde dispositivos tecnológicos hasta ropa, muebles, libros y perecederos como los alimentos. Y ésa fue la misma ideología que motivó a tres jóvenes a crear FarmaSmart.com, una farmacia en línea que ofrece más de 15,000 productos, entre medicinas y artículos de higiene personal.

Mientras que Pedro Cabrera estudiaba la carrera de ingeniería en la Universidad Iberoamericana en la Ciudad de México se le ocurrió emprender en internet con este rentable sector. Para el desarrollo del modelo se asoció con sus amigos y compañeros de estudios Diego Margalef, quien trabajaba en Gennoma Lab, y Rodrigo Alonso que en el momento laboraba en una distribuidora de medicamentos. “Pasábamos todo el día en la biblioteca elaborando el plan de negocios”, dice Margalef, quien se encarga principalmente de las ventas y el marketing de la startup. 

Poco a poco el proyecto iba tomando forma, por lo que se inscribieron a la incubadora de empresas de la Ibero, Iberoinc, con la intención de estructurar la empresa. El momento era ideal: el e-commerce crecía en México (cerca del 30 por ciento al año, según la Asociación Mexicana de Internet) y el sector farmacéutico aún no era muy explotado en la venta online. “Estamos innovando en este medio”, afirma el co-fundador.

Cuando los jóvenes terminaron la licenciatura ya contaban con un plan de negocios en mano y estaban dispuestos a conseguir el capital necesario para arrancar el negocio. Diego narra que se acercaron a toda clase de fondos públicos, aunque no tuvieron éxito. Al final decidieron ‘vender’ su idea a la fuente de recursos más común para los emprendedores: friends, family and fools (amigos, familia y tontos). En poco tiempo lograron levantar cinco millones de pesos; cantidad más que suficiente para crear su farmacia en línea e iniciar operaciones.

Para la programación del sitio eligieron un servicio de outsourcing y contratar a varios becarios que se hicieran cargo del diseño. En cuanto a la vasta oferta de productos, su estrategia se basa en contar con el inventario de cuatro importantes distribuidoras farmacéuticas en el país. Esto, además de brindarles un amplio catálogo, les permite ofrecer a los clientes precios muy competitivos gracias a un programa -ingeniado por ellos mismos- que muestra el mejor precio en el momento (parecido a lo que hacen plataformas como Despegar.com).

Actualmente, el sistema de envíos de FarmaSmart.com está disponible en el Distrito Federal y área metropolitana, aunque es posible hacer pedidos desde el interior de la República con un cargo extra. Asimismo, para generar mayor confiabilidad entre los clientes, aceptan transacciones electrónicas con tarjetas de crédito o débito, aunque también pagos en efectivo al momento del delivery.

Los tiempos de entrega varían entre las 12 y las 48 horas por lo que, más que en ‘emergencias’ médicas, se están concentrando en clientes que sigan algún tratamiento y necesiten surtirse del medicamento en una base semanal o mensual, el cual podrán recibir en su hogar en la fecha determinada.

“Queremos convencer a la gente de que es más fácil y barato comprar en internet que en una farmacia tradicional”, asegura  Margalef. Aunque los socios saben que cambiar estos hábitos no será una tarea fácil, están seguros que es una buena oportunidad y que pronto surgirán más empresas del estilo pero que, como dice el dicho, “el que pega primero pega dos veces”.

A sólo unos meses de haber lanzado el sitio de FarmaSmart han tenido buenos resultados y esperan cerrar el año ofreciendo los mejores precios del mercado. Para lograr sus metas, Margalef asevera que es clave tener buenos socios “que te ayuden a crecer” (actualmente Diego y Rodrigo están a la cabeza de la startup, mientras que Pedro se mantiene como socio inversionista). “Pero sobre todo se trata de no tener miedo, de planear y de trabajar mucho”, concluye el emprendedor de 26 años.