Recursos Humanos

Claves para unir a tu equipo

Como líder de una empresa, debes construir puentes entre tus empleados y miembros de tu red, de manera que todos trabajen en pos del crecimiento.
Claves para unir a tu equipo
Crédito: Depositphotos.com
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Dirigir un pequeño negocio es como dirigir una orquesta. Tienes una colección de individuos, cada uno con sus propias fortalezas y talentos, tocando una variedad de instrumentos que tienen sonidos particulares. El resultado puede convertirse fácilmente en una cacofonía similar al ruido que hace un gis en el pizarrón; pero cuando las cosas se hacen correctamente, las notas fluyen y se crea un sonido poderoso que toca el alma.

Como emprendedor, tendrás que construir un equipo de personas diversas, esperando que tengas las habilidades adecuadas para convertir tu visión en realidad. Pero hay veces en que el equipo nunca consigue acoplarse. ¿Y a qué se debe esto?

En los pequeños negocios, a diferencia de las orquestas, los jugadores usualmente no reciben un libreto con las notas. Esto contrasta también con las grandes compañías, donde hay procesos de producción bien definidos en aras de asegurar el flujo adecuado y la perfección. Para los pequeños negocios (especialmente para aquellos que buscan innovar) es crucial que los músicos improvisen, más parecido a lo que hace un ensamble de jazz que una orquesta. Sin embargo, la improvisación en una empresa es compleja. Los jugadores clave podrían no estar desempeñándose en la misma habitación o podrían, incluso, no saber siquiera que deben estar tocando juntos. 

Cuando las personas son divididas, el valor del negocio se pierde. Y conectar a personas desconectadas no es nada fácil. He descubierto que la clave al éxito cuando reúnes a socios de negocios con empleados de diversos antecedentes es la confianza. La confianza es igual a crecimiento, y tus acciones son las que pueden impulsar esa confianza.

Te compartimos cuatro pasos para construir puentes entre tu equipo, de manera que puedan tocar las notas correctas:

Pregúntate: ¿Quién no colabora con quién?
Algunas veces, las personas no trabajan juntas porque simplemente no saben que deberían hacerlo. Observa a tu equipo e identifica qué miembros no se están conectando. ¿No se hablan siquiera? ¿O hablan, pero no se comunican o relacionan?

Rompe las barreras entre ellos, ya sea que estén basadas en la cultura, geografía o desconfianza. Encuentra formas de motivar la conversación entre los miembros del equipo que estén desconectados.

No sólo te enfoques en tus empleados. Ve más allá
La desconfianza fuera de tu equipo, como en tu ecosistema de vendedores o proveedores, puede influir en su desempeño. Y éstos pueden ser los más difíciles de reunir, ya que las metas de las personas externas podrían no alinearse completamente a las tuyas. A pesar de ello, construir estos lazos es importante, ya que la vibra de tu equipo también es dependiente de la vitalidad de tu red exterior.

Hay más personas fuera de tu red que dentro de ella. Y sus actitudes modelan tu negocio, a veces en formas invisibles muy poderosas.

Mejora actividades existentes
Quizás en tu empresa ya existan algunas estructuras para disminuir la brecha entre las divisiones sociales, las cuales desconoces. Por ejemplo, los empleados podrían estar organizando actividades en conjunto. Observa si las acciones actuales se alinean a tus necesidades, porque impulsarlas es mucho más barato que crear algo desde cero. Además, es más probable que tengan éxito.

Empodera y motiva a tus empleados apoyando sus iniciativas que hacen que la cultura de la empresa mejore.

Modifica las estructuras de incentivos
Muchos negocios evalúan a sus empleados basándose en logros tangibles o en el desempeño de acuerdo a las metas. Pero esto deja al margen el valor del negocio de los lazos sociales fuertes, tanto dentro como fuera de la organización.

Cambia tus métodos de evaluación. Da recompensas y bonos a las personas que construyen la “infraestructura cultural invisible” en tu empresa. Algunas veces debes ofrecer recompensas para cultivar los comportamientos que deseas. Alinea los incentivos de tus empleados con las necesidades “suaves” de tu empresa, y no únicamente con las metas  “duras”.