Plan de Negocios

Cómo empezar en el e-commerce

Existen varias opciones para vender en internet, desde usar sitios de subastas hasta abrir tu propia tienda virtual. Conócelas y elige la mejor para ti.
Cómo empezar en el e-commerce
Crédito: Depositphotos.com
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Debido a que los compradores cada día se enamoran más de la rapidez y conveniencia de comprar vía online, deberías considerar al internet como un buen canal para vender, aunque sea complementario.

Lo primero que debes decidir es si quieres alterar o expandir tu negocio para cumplir con los requisitos del comercio electrónico. Usar internet para vender significa que al menos debes introducirte en el negocio de pedidos a través de email.

Una pregunta que debe responderse involucra a la logística. ¿Tienes el espacio de almacenamiento disponible o al menos puedes obtenerlo a un costo razonable? Los espacios de retail son costosos, y generalmente no lo valen por la capacidad de almacenamiento. Una solución es alquilar un espacio menos costoso (como una bodega), aunque esto muchas veces involucra la contratación de personas extra para encargarse de la operación de envíos, o peor, si tú te haces cargo tener que perder tiempo en los traslados y actividades de envío. ¿Estás dispuesto a trabajar más y dividir tus lugares de trabajo o contratar a empleados extra que generalmente trabajarán sin tu supervisión? Si la respuesta es positiva, entonces pasa a la siguiente pregunta.

¿Cómo te meterás a Internet? Existen muchas opciones, desde colocar algunos artículos en un sitio existente como eBay, PuraOferta.com y MercadoLibre, hasta usar una aplicación en Facebook o establecer tu propio sitio Web para vender una línea completa de productos.

Si eliges la primera opción (apostar por un sitio de subastas), las principales ventajas son que no existen costos para estar ahí y el hecho de que no necesitas tener un sitio Web ni establecer ningún tipo de pago en tarjetas de crédito para realizar las transacciones. Los sitios de subastas se encargan de estos detalles por una pequeña comisión. Las desventajas son que en muchos de ellos no puedes poner un precio fijo. Además, sigues siendo responsable del empacamiento y el envío. La logística para ofrecer un alto número de productos en estos sitios es considerable y tiende a limitar tu línea de productos y, por tanto, tus ingresos.

La siguiente opción es listarte con un sitio mayor, como Yahoo, que ofrece algo llamado “Yahoo Store” que incluye todas las herramientas para crear tu sitio Web y manejar todas las transacciones por tarjeta de crédito. El costo por una tienda virtual profesional con soporte completo es de US$35 al mes. Con esta opción tendrás un posicionamiento instantáneo y el costo será bajo. Otras empresas como Conekta y MercadoLibre (con MercadoShops) ofrecen también esta opción, así como otras funcionalidades como SEO y estrategias de marketing digital.

La opción más costosa es desarrollar y operar tu propio sitio Web. A menos de que seas un programador HTML y un diseñador Web o estés dispuesto a convertirte en ello, necesitas contratar asistencia profesional para lanzar un buen sitio de e-commerce.

Hay varias cosas que debes hacer: obtener un nombre de dominio, diseñar el sitio, desarrollar y personalizar tus ventas, insertar un sistema de pago por tarjetas de crédito, posicionar tu sitio en los motores de búsqueda y atender tu tienda virtual. Puedes encontrar asistencia (de distintos niveles y costos) en estas áreas en internet.

Una vez que estableciste la tienda, es crítico que estés listo para empacar y enviar órdenes rápidamente. Los clientes que compran por internet están acostumbrados a recibir sus compras en unos cuantos días. Para cumplir con estas expectativas debes usar servicios de paquetería profesionales como Estafeta, FedEx y UPS. Los costos de envío pueden ser sustanciales, sobre todo si deben entregarse de un día a otro.

Claramente, también necesitarás tener insumos de materiales de envío, los cuales pueden añadir costos significativos. Lo más recomendable es usar cajas y empaques reciclados y en buen estado. Como muchos sitios de e-commerce ofrecen envíos gratis como incentivo, podrías apostar por incluir los costos de envío en el precio de venta. Si lo haces, debes monitorear los costos de envío a detalle para asegurar que recuperes todos los costos.

La decisión es tuya. Mi recomendación es que respondas estas  preguntas para determinar si debes o no vender por internet:

¿Tu negocio está sufriendo por competencia en internet?
¿Tus clientes te han preguntado si tienes un sitio Web?
¿Tus productos son idénticos a los que venderías vía online?
¿Tienes el deseo y los recursos de tener operaciones de empacamiento y envíos?
¿Tienes el espacio para almacenar mercancía para enviarla a los consumidores o al menos lo puedes obtener a un precio accesible?
¿Puedes generar suficientes ingresos como para justificar la contratación de personas dedicadas exclusivamente a esta actividad?
¿Le prestarás la misma atención a tus consumidores online que a quienes te compran físicamente?