Emprendedores

Negocio de segunda puesta

Con Baby Twist, esta emprendedora creó un catálogo virtual y un bazar donde se venden artículos para bebés y niños de segunda mano.
Negocio de segunda puesta
Crédito: Depositphotos.com
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México es de los países con uno de los porcentajes más altos de población infantil. Según el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), hay 33.6 millones menores de 15 años y la tasa de nacimientos se ubica en 2.39% anual. Además, los niños representan uno de los mayores gastos en el consumo de las familias mexicanas. El problema es que muchas veces los artículos que se compran especialmente para ellos se utilizan sólo un par de veces antes de que deban remplazarse porque ya crecieron.

Hace cinco años, Lili Parra detectó en esta situación una oportunidad para hacer negocios a través de una solución para quienes buscan desplazar los artículos en buen estado que van dejando sus hijos (ropa, juguetes, canguros, monitores, esterilizadores, películas, móviles, cunas, bañeras, carriolas, periqueras, entre otras). Así creó Baby Twist, una plataforma donde se comercializan los productos que bebés y niños de hasta siete años ya no utilizan.

“Los artículos se venden a precios entre un 40 y un 60% más bajos que los nuevos, pero no por eso están sucios o maltratados”, señala la emprendedora. Con un proceso de inspección, “nos aseguramos de que todo está en perfecto estado: limpio, completo y funcionando”.

Por su parte, el vendedor recibe el 60% del precio de venta de cada artículo y, si no lo compran, puede recogerlo o donarlo a una casa hogar. “El ticket promedio por vendedor es de $3,000”, detalla Lili. Baby Twist comenzó en 2008 como un catálogo de venta on line. “A pesar de ofrecer la devolución si el producto no era satisfactorio, persistía esa desconfianza de comprar vía Internet”, comenta la empresaria.

La solución: montar un bazar físico dos veces al año –en la Ciudad de México– donde los interesados pueden apreciar directamente cada producto. Otra ventaja es que los papás no tienen que estar presentes durante el bazar. “Tres días antes del evento recibo los artículos, previo registro y etiquetado. Acabando, les entrego el dinero o les hago una transferencia interbancaria de sus ganancias obtenidas. Si no pueden esperar al bazar también compro el producto (por adelantado), aunque sólo les pago el 40% del precio correspondiente y yo me encargo de lo demás”, explica Lili.

Del 25 al 29 de septiembre se realizará la tercera edición del bazar en el Distrito Federal. Para ese evento, la emprendedora espera comercializar por lo menos 3,000 productos, el triple que la primera edición celebrada en marzo del año pasado. Mientras tanto, ya explora la posibilidad de incluir ropa de maternidad como parte de la oferta de Baby Twist.