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Formando pequeños emprendedores

De acuerdo con la creadora del programa BusinessKids, las habilidades empresariales pueden desarrollarse durante la infancia.
Formando pequeños emprendedores
Crédito: Depositphotos.com

Los futuros líderes de negocios son los niños de hoy que son criados con una mentalidad emprendedora. Pero siempre surge una pregunta: ¿El espíritu emprendedor es algo innato o puede enseñarse? De acuerdo con María del Carmen Cabrera, directora de BusinessKids, es posible aprender las habilidades empresariales durante la infancia, cuando el individuo es entusiasta, perseverante y aún no forja un concepto de fracaso

La creadora de este programa de estimulación del desarrollo emprendedor para niños asegura que, después de los 15 años, ya se tiene una idea sólida sobre lo que implica triunfar y el temor de iniciar algo nuevo, como lo es emprender un negocio. De ahí la importancia de impulsar estas actitudes desde etapas tempranas.

Esta convicción fue la que motivó a María del Carmen y a su equipo -quienes dirigían Comercio Internacional Mexicano, una firma de capacitación para Pymes- a planear los cursos que darían vida a BusinessKids. Este programa enfocado en el público de entre 4 y 14 años consta de 42 materias en las que el infante aprende por medio de juegos las principales áreas de una empresa, como marketing, recursos humanos, ventas y administración.

Los alumnos pueden participar en el curso de verano (4 semanas) o el escolar (de 3 a 4 meses) y se dividen en tres grupos según su edad, donde los mayores de siete años pueden trabajar en un proyecto de negocio. Sin embargo, Cabrera dice que la finalidad no es ganar dinero, sino impulsar niños proactivos con consciencia social, que cultiven cualidades de trabajo en equipo, liderazgo y gestión de personal, así como cultura financiera. “Lo importante es que se cree una sensación de logro en los niños, la cual se mantiene conforme van creciendo”, agrega.

La empresaria dice que otro aspecto fundamental en la formulación de una mentalidad emprendedora se encuentra en la historia familiar. Así, si un niño se cría en un contexto de empresarios tendrá mayor apertura a la creación de un negocio y todo lo que ello implica cuando crezca.

Pero aunque los padres no sean dueños de una empresa, pueden inspirar el emprendimiento en sus  hijos al adoptar y promover ciertas capacidades emocionales como lo son comodidad con el riesgo, resolución efectiva de problemas, toma de decisiones y una percepción positiva en torno al fracaso.

Asimismo, debido a los nuevos esquemas de trabajo (como los freelancers y consultores), un espíritu emprendedor no sólo es y será esencial para construir startups. También para obtener un buen empleo y crecer profesionalmente, dando origen a lo que se conoce como “intrapreneurs”, que cada día son más relevantes en la competitividad de las organizaciones.

Esta misma consciencia en los padres de familia es la que ha permeado el éxito de BusinessKids que comenzó a operar en 2012 en su sucursal de Guadalupe Inn, al sur de la Ciudad de México. Su metodología también ha atraído la atención de inversionistas, por lo que están por abrir varias unidades en el Distrito Federal y en otros estados de la República, a través del esquema de franquicias, con miras a expandirse internacionalmente.