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Regalando experiencias

Wishbird es una plataforma que reúne más de 250 actividades para obsequiar. El proyecto fue acelerado por 500 Startups Mexico City.
Regalando experiencias
Crédito: Depositphotos.com
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Muchas de las grandes ideas de negocios surgen a partir de las necesidades de los emprendedores como consumidores. De hecho, la ‘inconformidad’ de Richard Branson como cliente lo ha motivado a crear varias de las empresas que conforman su imperio, entre ellas Virgin Atlantic, según ha expresado en repetidas ocasiones el multimillonario. Y ése fue el caso de Ralf Aigner.

Cuando Ralf buscaba un regalo para sorprender a su esposa, no quería caer en el cliché de las flores, los peluches y los chocolates. Quería obsequiarle algo único: una experiencia que jamás olvidaría, como una romántica cena junto al mar o un paseo a caballo en la playa. Sin embargo, cuando buscó en la Web opciones del estilo se encontró con un problema que pronto transformaría en una oportunidad de negocio: no existía un sitio que reuniera todo este tipo de actividades.

Aigner recordaba que en su país natal, Alemania, había visto plataformas en las que era posible adquirir cupones de experiencias y pensó que este modelo podría funcionar a la perfección en México. Esto debido tanto a la vasta oferta de opciones recreativas disponibles en territorio nacional como al crecimiento del comercio electrónico que, según cifras de la Asociación Mexicana de Internet (AMIPCI), es del 30% anual.

“Identifiqué dos crecientes tendencias”, dice Ralf.  “Primero, que cada día más personas (especialmente jóvenes) quieren usar su tiempo libre de una manera más activa; y segundo, que mucha gente ya no sabe qué regalar”, afirma el fundador de Wishbird, una plataforma para reservar y comprar toda clase de experiencias -desde viajes en globo y sesiones de spa, hasta deportes extremos como practicar rafting o conducir un Ferrari.

Cuando Aigner ideó Wishbird vivía en Alemania junto con su esposa, de origen mexicano, y trabajaba en una importante consultora donde había realizado un spin-off para una compañía de energía. Sin embargo, la pareja decidió aventurarse e instalarse en la Ciudad de México donde había observado un vibrante ecosistema de startups tecnológicas y potencial para los negocios en línea, en particular para los relacionados al turismo.

Ya en el país, Ralf comenzó a trabajar en el desarrollo del sitio. “La primera página no era nada bonita”, recuerda entre risas el germano, destacando que la construyó con la ayuda de un programador y con un presupuesto muy limitado. Prácticamente yendo de puerta en puerta, de proveedor en proveedor, consiguió nutrir su página con varias opciones para realizar en el Distrito Federal y sus alrededores.

En noviembre de 2012 lanzó una versión beta a la que invitó a sus amigos a probar, y en diciembre -por ser una excelente época para el mercado de los regalos- ganó el interés de varios usuarios, muchos de los cuales se han convertido en clientes frecuentes.

Acelerando las experiencias

Actualmente el portal de Wishbird incluye más de 250 actividades cercanas al DF, Monterrey y Guadalajara, aunque también hay opciones en destinos como Baja California Sur y Cancún. En su amigable sitio se puede elegir el regalo ideal, de acuerdo con el motivo de celebración, la categoría, la ubicación o el destinatario.

Su modelo de negocios funciona a través de un sistema de comisiones. Aigner afirma que generan más de 100 transacciones al mes en temporada baja, presentando un crecimiento mensual del 20%. Acepta que, en buena parte, esta tracción la ha logrado gracias a 500 Startups Mexico City (filial de 500 Startups, el fondo de capital semilla más activo del mundo).

Junto con otras 17 startups, Wishbird culminó el proceso de aceleración de cinco meses hace tan sólo unas semanas, en el cual recibió US$35,000 y la asesoría de mentores especializados para desarrollar su esquema. “Escuchamos a César Salzar (partner de 500 Startups Mexico City) hablar del programa en un evento y ahí le presentamos nuestra idea y le encantó”, dice el fundador, aunque asevera que cumplieron con todos los criterios de selección. “Entendíamos bien el concepto; ellos nos enseñaron estrategias para ser más eficientes y para vender más”.

Aunque va por buen camino, el emprendedor sabe que aún falta mucho por recorrer. Dentro de sus objetivos están atender a viajeros extranjeros y crecer considerablemente su oferta de actividades, llevándolas a otros estados de la República, así como a diversos países de Latinoamérica. Y a pesar de que “le prometieron sol y sólo ha visto lluvias” Ralf pretende quedarse en México donde ha encontrado soporte y gran demanda de proyectos innovadores como el suyo.