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Boleto exprés a Internet

Kichink es una plataforma que permite a los negocios tener su tienda en línea en minutos. A sólo unos meses de su lanzamiento, suma más de 1,300.
Boleto exprés a Internet
Crédito: Depositphotos.com
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Muchas personas piensan que el mundo cibernético es un universo paralelo de la realidad. Lo cierto es que ya ha remplazado múltiples actividades que hacíamos tradicionalmente fuera de la Web. Por ejemplo, en lugar de reunirte con un amigo para conversar, ahora la comunicación en línea o vía dispositivos móviles es la constante.

Los negocios tampoco pueden descartar este nuevo mercado, pues vender y comprar productos o servicios on line es una tendencia que está tomando fuerza. Tan sólo en 2012, el comercio electrónico generó más de $79,600 millones en México, lo que significa un crecimiento del 46% con respecto al año anterior.  Nuestro país aún experimenta un proceso lento de adopción de las nuevas tecnologías, debido a que mucha gente tiene reservas cuando se trata de compartir datos personales.

Este fue el escenario al que se enfrentaron Claudio del Conde, Claudia de Heredia y Jennifer Marquard cuando fundaron Kichink, una plataforma que fomenta la comercialización de productos de distintas marcas a través de Internet. Todo esto acompañado de servicios de asesoría, logística y envío. Entre sus clientes figuran Pink Magnolia, Imagen Pública, Sexto Piso y la cantante Ely Guerra, que buscan en estos espacios virtuales nuevos canales de venta para llegar a su público objetivo. “De hecho cuando se lanzó la tienda de Ely Guerra, se cayó el servidor y los bancos frenaron los pagos por miedo a que se tratara de un fraude”, cuentan los  socios.

“Durante dos años me dediqué a incubar el proyecto y acelerarlo con el apoyo del Founder Institute de California”, dice Claudio, que antes tuvo una agencia de marketing, lo que le ayudó a sentar las bases para iniciar otro emprendimiento. Pero antes de lanzar el concepto al aire, él y sus socias realizaron un estudio de mercado con 10 tiendas de giros diferentes para conocer sus necesidades y las de sus clientes. Además, sacaron más conclusiones valiosas, aprovechando que Jenny y Claudia se confiesan como “compradoras compulsivas en Internet”. Hoy, ellas se abocan más a las áreas de servicio al cliente y ventas del negocio.

Los números hablan por sí solos: a unos cuantos meses de haber lanzado el primer sistema beta a finales de 2012, el portal ya incluye más de 1,300 tiendas. ¿Y cómo generan ganancias a partir de ello? Las marcas no tienen que pagar una cuota por subir su tienda, más bien Kichink cobra una comisión promedio de 7.5% por cada venta y también otra cuota al comprador. Cabe señalar que en el caso de este sitio, el envío no es un negocio, sino que ofrece este servicio por medio de intermediarios.

Abre tus posibilidades

En Estados Unidos, donde los tres socios han estudiado y vivido, el e-commerce es una herramienta muy popular a la que recurren tanto gigantes de la industria como startups. No obstante, aterrizar el concepto en el país tomó tiempo. “Conectarse con los bancos en EE.UU. te toma sólo dos semanas, mientras que en México nos llevó más de seis meses llegar a un acuerdo”, coinciden los emprendedores.

Por eso, si quieres incursionar en el mundo del comercio electrónico y tener tu propia tienda, “lo más fácil es acercarte a un intermediario experto que, aunque tiene un costo, soluciona muchos problemas (para poder cobrar en línea). Trabajar con un banco es un proceso largo que incurre en otros gastos”, señala Javier Rincón, director comercial de Pago Fácil, un sistema que permite el pago en Internet desde cualquier sitio Web.

Si bien nueve de cada 10 internautas mexicanos acceden a las redes sociales, la razón principal para no hacerlo (44%) es la protección de los datos personales. El problema es mayor cuando es cuestión de compartir datos bancarios. Al respecto, Rincón sabe bien que “ganarse la confianza de los usuarios es uno de los retos más grandes.  Al contrario de lo que se cree, un estudio realizado por Visa demuestra que dos tercios de las transacciones no tienen ningún problema, mientras que sólo el 2% se trataba de un robo de identidad y 2% de una clonación”. Por lo que las probabilidades de tener un problema son mínimas.

Otro de los aciertos de Kichink fue ampliar su mercado al incorporar más opciones como pago en efectivo a través de depósitos bancarios y tiendas de autoservicio. “Muchos de  los consumidores son menores de edad, no cuentan con tarjeta; otros prefieren empezar por hacer una compra en efectivo y, si todo sale bien, aumentan su consumo utilizando tarjeta de crédito”, explican los socios. Considera que si quieres llevar a cabo toda la operación de tu tienda en línea de forma independiente, la inversión puede ser significativa, pues también hay que contar con un espacio de almacenaje y un buen proveedor de servicios de envío.

El nombre Kichink, que replica la onomatopeya de la caja registradora, está acorde a los objetivos que han logrado. Esta plataforma se ha convertido en una herramienta clave para muchos emprendedores que buscan nuevos canales de comercialización y dirigir su oferta de forma a un público objetivo. Sus ventajas incluyen una experiencia amigable de compra y pago, fácil acceso desde cualquier lugar y entrega a domicilio de los productos adquiridos.

“En los próximos años veremos cómo el e-commerce seguirá despuntando con tasas de crecimiento de dos dígitos como lo ha registrado en los últimos años”, afirma Rincón. Y es que sin duda se trata de un medio ideal para todo el que quiera conquistar nuevos mercados.