Finanzas

Guía para acceder a la banca comercial

Si tu empresa necesita un crédito bancario, el primer paso es definir para qué utilizarás el dinero.
Guía para acceder a la banca comercial
Crédito: Depositphotos.com
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Los emprendedores y pequeñas y medianas empresas tienen en el financiamiento bancario la palanca que les permitirá acercarse a nuevos mercados y mover el mundo, afirman los expertos. Es que contar con los recursos suficientes y de manera oportuna les da la posibilidad de mantener las operaciones de su negocio, lograr utilidades y fortalecerse.

Eduardo Coello, director general de Visa México, explica que el primer reto de quien arranca un negocio es el de lograr que su idea sea buena. Cuando lo es, empieza a tener necesidades de capital de trabajo y equipamiento para su negocio. Posteriormente viene la búsqueda de la expansión de su capacidad de distribución y venta, aspectos que pueden resolverse con la ayuda del crédito bancario.

No obstante las bondades de este tipo de financiamiento, de los 4.8 millones de Pymes que registra el Inegi en el país, sólo 650,000 reciben crédito de la banca comercial. La razón obedece en muchos de los casos a la falta de planeación, a la poca confianza ante las instituciones por parte de los dueños de negocios de menor tamaño y claro, a los largos y a veces restrictivos procesos para lograr un crédito.

“También al poco dominio de cómo llenar una solicitud, al desconocimiento sobre el hecho de que los bancos ofrecen tasas más bajas que los proveedores, o que existen productos específicos para cada necesidad”, dice Alfredo Maldonado, gerente de proyectos de la Fundación ProEmpleo. Para muestra, datos de la incubadora de negocios señalan que sólo el 5% de sus cerca de 8,000 graduados durante el 2012 solicitaron un crédito bancario.

Para que las Pymes mexicanas puedan acceder a este tipo de financiamiento es necesario que se profesionalicen, se modernicen, aprendan a desarrollar sus estados financieros, a diseñar un plan de negocios para crecer y a reinvertir la mayor parte de sus utilidades en su empresa. “Es el momento de que las Pymes aprendan a tener una mayor cultura financiera, a administrar su dinero y a no sobrepasar su capacidad de pago”, sostiene el especialista.

En este sentido, Mario Marín, representante del Comité Pyme de la Asociación de Bancos de México (ABM), sostiene que “hay que apoyar a que las MiPymes crezcan, se modernicen y posteriormente resultado de esto será el acceso al financiamiento”. Para contribuir a esta profesionalización la ABM creó el portal www.mundopymeabm.org, con herramientas de capacitación, vinculación, información y estadística, que facilitan el acceso al crédito a este tipo de negocios.

Además, Marín destaca que el gremio cada vez se familiariza más con el sector. Más intermediarios bancarios se han especializado en el desarrollo de opciones de financiamiento enfocados a las Pymes, a través de productos accesibles y canales de operación que facilitan el acceso a los servicios financieros.

Prueba de ello es que la cartera del crédito empresarial ha crecido a un ritmo del 21% anual durante los últimos siete años. Tan sólo en el primer trimestre del año presentó un crecimiento promedio del 9%, pero en el caso del sector Pyme lo hizo en un 32 por ciento. Mientras que en 2006 sólo 150,000 negocios obtenían un crédito de la banca comercial, en 2012 accedieron a él unas 650,000 unidades económicas. El número se ha cuadruplicado en ese periodo y se estima que el siga incrementándose.

Un crédito para cada necesidad

Pero antes de acudir a la sucursal del banco más cercano a solicitar un crédito, lo primero que debes hacer es analizar tus necesidades. ¿Para qué requieres el dinero? ¿Vas a pagar sueldos, comprar maquinaria, mercancía, mejorar tus instalaciones o pagarle a tus proveedores? Hay un crédito diferente para cada requerimiento. Analiza los siguientes y decide cuál es el que más te conviene. 

Crédito en cuenta corriente. Es para quien requiere contar permanentemente con dinero para cubrir los gastos cotidianos que genera la operación de su negocio. Las necesidades van desde la compra de materia prima hasta el pago a proveedores, servicios y nómina (es decir, cubren el capital de trabajo). En este tipo de crédito, el banco pone a tu disposición una línea de crédito con una determinada cantidad para que vayas haciendo uso de ella conforme lo necesites. Es a lo que se le conoce como crédito revolvente, y en la medida que vayas realizando tus pagos conforme al plazo y plan de pagos, la cantidad de tu línea de crédito volverá a estar disponible.

Crédito de habilitación o avío. Es para ti si la actividad de tu negocio está en la manufactura, agricultura, ganadería o la pesca. Con este tipo de préstamo se pueden programar los pagos de acuerdo a los ciclos productivos de estas actividades. La condición es que utilices los recursos para cosas específicas: materia prima, pagos de salarios y gastos directos de explotación propios del giro de tu empresa. Cuidado, debes describir con claridad los conceptos o bienes que vas a comprar o pagar.

Crédito refaccionario. Lo debes solicitar si requieres comprar maquinaria, equipo de cómputo, ampliar, remodelar o construir nuevas instalaciones Puede ser a mediano o largo plazo y su pago puede programarse con base en las necesidades del giro de tu empresa.

Crédito simple. Sirve para financiar el pago de un rubro muy específico: comprar una máquina, equipo de cómputo, mobiliario o hasta el pago de gastos de operación de un periodo bien delimitado. Para obtenerlo, deberás solicitar al banco la cantidad de dinero que requieres y especificar para qué lo vas a usar. La institución analiza la información y una vez autorizado se firma un contrato en el que se especifican el plazo y monto de los pagos mensuales, que incluyen el pago de capital y los intereses.

Evita ahogarte

Una vez identificado para qué requieres el crédito y su monto, la recomendación es hacer una evaluación de los ingresos, para saber si el negocio está en condición de pagarlo. Para ello, deberás tomar en cuenta algunas variables como la tasa de interés, el Costo Anual Total (CAT) y los plazos, dice Alfredo Maldonado, de ProEmpleo.

“Es importante conocer el costo total del financiamiento y el plazo porque con base en ello podrás determinar la generación de efectivo que deberá tener tu negocio para saldar la deuda. Así evitarás problemas futuros”, comenta. Las proyecciones financieras te permitirán diseñar un plan de pagos para pagar la deuda. Es importante que como empresario sepas desarrollarlo y cumplirlo.

El siguiente ejercicio te permitirá conocer la capacidad que tienes para endeudarte. Realízalo antes de solicitar cualquier préstamo: Saca el promedio mensual de tus ventas, multiplícalo por dos y el resultado es el monto recomendable a solicitar. Considera que tu crédito no sea mayor al monto de dos meses de venta promedio.

El último paso previo al llenado de la solicitud es elegir la institución que te brinde las mejores condiciones. Recuerda que cada caso es distinto y, aunado a la cantidad que puedas pagar, determinará el tipo de crédito que más te conviene.

Y no olvidedes la recomendación de los expertos de visitar por lo menos tres bancos y comparar condiciones del producto como plazo, tasas de interés y comisiones, entre otras. Puedes usar los siguientes criterios:

- Banco     
- Producto    
- Plazo    
- Tasa de interés    
- Comisión por apertura    
- Otras