Recursos Humanos

Motiva a tus empleados en 15 minutos

Como líder debes saber cómo recargar rápidamente la batería de tu equipo. Toma nota de estas cuatro técnicas.
Motiva a tus empleados en 15 minutos
Crédito: Depositphotos.com
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¿Alguna vez has comprado un nuevo gadget o juguete para tus hijos o para ti y cuando lo abres encuentras el molesto letrero de “no incluye baterías”? Tener la batería correcta para tu nuevo dispositivo es similar a encontrar la motivación correcta para tus empleados. El objetivo es el mismo: obtener energía para actuar. Pero por eso necesitas tener la conexión indicada para que fluya la energía.

Motivar a tu equipo puede parecer más arte que ciencia, pero te comparto cuatro técnicas que aumentarán tus probabilidades de dar con el combustible que los inspire en menos de 15 minutos:

1. Enfócate en el gran panorama
Uno de los gatillos motivacionales más universales es conectar la acción actual con la gran visión. Por ejemplo, cuando iniciaste tu negocio es probable que tuvieras alguna motivación más allá de emprender sólo por emprender. Quizá querías encontrar la libertad para que tú y tus seres queridos tuvieran una buena vida, o buscabas ayudar a las personas o era tu estrategia para hacer de éste un mundo mejor. Lo que te motiva es el gran panorama, no las tareas cotidianas.

Tu equipo no es diferente. Si estás viendo una disminución en la motivación o productividad probablemente se deba a que tus empleados han perdido la conexión entre lo que hacen y “por qué” lo hacen. Activamente busca sus por qué’s en sus conversaciones, de manera que cuando haya una baja en la moral puedas estar ahí para recordarles la visión. Ayúdales a notar cómo la pieza se ajusta para completar el rompecabezas.

2. Enfatiza en la importancia del proceso
A veces los equipos procrastinan porque no piensan que hay daños al dejar de hacer ciertas tareas. Es probable que no sepan que lo que para ellos parece irrelevante es clave para alcanzar tus resultados. Explica la cadena de eventos que son necesarios para lograr grandes metas. Ningún paso es irrelevante. Como dicen en el teatro “no ha papeles pequeños, sólo actores pequeños”. En tu negocio no hay pasos pequeños, sólo pensamiento pequeño. Claramente este punto sólo aplica si no haces redundancias. Si las haces, entonces es buena idea que limpies los lastres y obstáculos en tus procesos.

3. Presta atención a lo que les emociona
La mejor motivación no viene de ti; viene de las mismas personas. Cuando tengas una conversación con alguien presta atención a lo que dicen y cómo lo dicen. Lo más seguro es que te entregue pistas de cómo podrías motivarlo en ese momento.

Me gusta llamar a estas pistas “palabras clave”. Son palabras o frases que destacan del resto. Además, son notorias cuando la persona las pronuncia; cambia su postura, incrementa su tono de voz y sus pupilas se dilatan.

Por ejemplo, una vez estaba dirigiendo una sesión de entrenamiento en comunicación para los líderes de una empresa. Desde el principio noté que un participante no estaba siendo receptivo con la capacitación. En el primer descanso me le acerqué y pedí que compartiera sus pensamientos. Me dijo: “no me malentiendas, la sesión es buena, pero tienes que comprender que ocurren demasiadas cosas en la compañía y simplemente no entiendo cómo esto nos ayudará a avanzar”.

Cuando dijo la palabra “avanzar” sus gestos y voz acentuaron el punto. Después de un poco más de conversación e investigación de las palabras clave, concluí que el progreso y el futuro eran grandes gatillos motivacionales para él. También odiaba todo aquello que lo hacía sentir estancado o redundante. ¡Bingo!

Pasé los siguientes cinco minutos del descanso tratando de hacerle entender cómo el entrenamiento ayudaba a su empresa a avanzar, alcanzar metas y a lograr que sus empleados progresaran. Después de nuestra conversación estuvo extremadamente atento y participativo. Cuando detectas mayor energía en ciertas palabras aprovéchalas para convertirlas en motivadores.

4. Usa el refuerzo positivo
Una de las mejores formas de establecer las motivaciones futuras es reconocer y recompensar los éxitos. Si motivas a alguien a actuar, pero no reconoces el logro, la próxima vez que quieras motivarlos ya no funcionará. El reconocimiento de los éxitos pasados es un motivador para el progreso futuro. Fracasar en hacerlo puede llevar a empleados amargados y defensivos.

Los líderes necesitan ser una fuente constante de motivación. Tu equipo debe buscarte para recargar sus baterías, así que presta atención a sus necesidades.