Startups

Un espacio para trabajar y crecer

Los miembros de The Pool, además de trabajar en un ambiente colaborativo, reciben mentorías y cursos para impulsar sus negocios.
Un espacio para trabajar y crecer
Crédito: Depositphotos.com

A primera vista, The Pool parece un espacio de coworking tradicional, con sillas y mesas de colores ocupadas por jóvenes con audífonos inmersos en sus laptops. Pero el local ubicado en la colonia Polanco, en la Ciudad de México, es mucho más que un centro de trabajo compartido; es un lugar donde los emprendedores pueden capacitarse, colaborar, hacer networking y obtener herramientas para crecer.

The Pool surge a partir de la idea de que un emprendedor nunca deja de aprender, pero que la curva de aprendizaje puede acortarse (o aligerarse) si se cuenta con el entrenamiento correcto. De acuerdo con su cofundador y director general, Luis X. Barrios, el nombre de The Pool (La alberca, en inglés) es una analogía: al igual que en los negocios, en las piscinas conviven todo tipo de personas, desde los novatos hasta los más experimentados, quienes requieren de la figura de un coach para pasar al siguiente nivel. Ahí puedes aprender desde a dar las primeras brazadas hasta a mejorar tu velocidad en la técnica crol. “Es un modelo muy práctico, en el que trabajamos con cada emprendedor según su etapa, necesidades y objetivos”, comenta Barrios.

El concepto, que abrió sus puertas hace seis meses, surgió de las necesidades de Luis como fundador de una startup. De vena y familia emprendedora, cuando regresó de hacer la maestría en la prestigiosa Babson College, en Massachussetts, tenía claro qué quería hacer: iniciar un negocio. Fue entonces cuando empezó a trabajar desde su casa desarrollando una aplicación móvil. Pero la falta de seriedad e interés por el proyecto hicieron que pronto fracasara. “En un año no avancé nada ni levanté capital. Entre las distracciones, el romanticismo de tener mi propio negocio sin tener pasión por él y que el mercado no estaba listo, tuve que dejarlo”, afirma Luis.  

Aunque regresó al mundo laboral -sobre todo porque sus ahorros se estaban acabando-, sabía que su destino era como líder de una empresa. Al poco tiempo, Juan Saldívar, quien había dirigido Televisa Interactive y fundado Submarino.com, en los inicios del comercio electrónico en México, lo invitó a asociarse a su consultora en lanzamiento de productos e innovaciones para grandes empresas, la cual operaba desde un espacio de coworking.

El hecho de trabajar en un ambiente colaborativo y el aprendizaje que obtuvo de esta compañía le permitió desenvolverse como empresario y asesor, pero también encendió la chispa para su nuevo proyecto: un centro de fomento emprendedor donde los miembros pudieran desempeñarse en un ambiente cómodo y productivo, pero que al mismo tiempo tuvieran acceso a una red de mentores, inversionistas y contactos de negocios. 

Así, junto con Juan Saldívar y otros socios, creó The Pool. En el sitio decorado con mosaicos azules, salvavidas e imágenes de nadadores, se imparten cursos y talleres prácticos relacionados con tecnología, negocios y marketing por parte de reconocidas figuras de cada sector. Luis explica que están diseñados para atender a los retos de los emprendedores y potenciar sus habilidades de liderazgo. "Como mexicanos nos han enseñado a ser buenos empleados. Pero en el momento que te liberan, te pierdes", sostiene el director.

Además, uno de los valores agregados de pertenecer a este centro está en la interacción con personas influyentes de la industria. Para ello, existen los Open Doors, eventos casuales realizados cada quincena donde los emprendedores se reúnen personalmente con los consejeros de The Pool para presentarles sus proyectos, conversar y recibir asesoría. Eso sí, el coachee debe registrarse anteriormente y estar preparado para aprovechar al máximo ese tiempo.

Actualmente, The Pool cuenta con 45 miembros (que pagan una mensualidad de $3,000 por el uso ilimitado de las instalaciones), provenientes de cerca de 25 empresas de reciente creación de base digital, e-commerce, energías renovables, entre otros, y espera cerrar el año con 65; 10 de las cuales serán becadas por organizaciones aliadas. Entre ellos se encuentran fundadores de exitosas startups como Boletia, un sistema de boletaje online y Lenddo, préstamos por Internet, así como dos extranjeros.

Para Barrios, la clave para el funcionamiento de este modelo está en introducir a miembros visionarios, apasionados por sus negocios y que estén dispuestos a colaborar, ayudar y aprender de los asesores y entre ellos. “Lo que estás pagando no es un costo fijo, sino una inversión a mediano plazo”, añade.    
  
Aunque la principal meta de The Pool es “llenar su primera alberca”, su cofundador espera posicionarlo como una de las comunidades más sólidas de emprendedores en el Distrito Federal, que contribuya a minimizar los riesgos de iniciar un negocio e incrementar el número de empresas exitosas que generan empleos en el país. “Hay que recordar que hasta las compañías más grandes y globales iniciaron con el sueño de un emprendedor”, dice Luis Barrios. Y la misión de The Pool es justamente “empujar” a estos futuros líderes.