Emprendedores

Nueva vida para las arterias de la ciudad

Tubepol extiende la vida útil de las tuberías con una tecnología propia que permite hacer reparaciones en menos de 24 horas y sin excavaciones.
Nueva vida para las arterias de la ciudad
Crédito: Depositphotos.com

La red hidráulica de la Ciudad de México se encuentra desgastada debido a que más de la mitad de su extensión ya ha superado sus 30 años de vida útil. Por eso son cada vez más comunes los colapsos, fugas, problemas en juntas, crecimiento de raíces en su interior y obstrucciones.

Además, las reparaciones convencionales por medio de excavación y apertura de zanjas representan altos costos para las familias y empresas, sobre todo, por la interrupción de las operaciones tanto de la tubería como de las vías que se encuentran sobre ellas. Esto puede durar varios días y, a veces, semanas.

Una alternativa es emplear el método de Tubería curada en sitio, conocido como CIPP (por sus siglas en inglés). Éste elimina la necesidad de excavación y repara el conducto con una manga de poliéster o liner que se adhiere a la superficie dañada a través de una resina termoestable. Sin embargo, dado el costo de los materiales, no hay muchas empresas en México que brinden este servicio en pequeños tramos.

Jorge Pérez Gavilán Paz y Adrián Cordero Ibarra, dos jóvenes ingenieros egresados de la UNAM, vieron en esta situación una oportunidad de negocio y decidieron emprender. En 2011 llegaron con su idea a la incubadora de empresas InnovaUnam, donde realizaron investigaciones en materiales y procesos, y recibieron mentoría en temas empresariales.

Un año después vio la luz Tubepol, una empresa que repara tuberías que tengan desfasamiento de juntas, incrustaciones, colapsos y obstrucciones en tramos que van desde los 5 metros (las grandes compañías atienden a partir de 500 metros, en proyectos arriba de US$ 50,000, por lo que el mercado principal de los emprendedores son las Pymes). Además, solucionan fugas, grietas e infiltraciones tanto en drenaje como en tubos que transportan agua limpia.

“Lo que hacemos es construir una tubería dentro de otra” , explica Jorge. Ello les permite reparar un tramo de 150 metros en tan sólo ocho horas, sin necesidad de romper pisos, banquetas o interrumpir por largos periodos las operaciones de una empresa o fábrica.

Pero su principal diferenciador es que los liners que emplean son producidos y desarrollados por la empresa en México. Esto se traduce en tiempos de respuesta más cortos y menores costos. Adicionalmente, pueden ofrecer paquetes hechos a medida y a grandes compañías, con usos especiales y con características específicas, como mayor resistencia estructural y menor corrosión.

El tiempo de vida de las tuberías rehabilitadas con la tecnología de Tubepol es de 50 años. Incluso, se puede aplicar en conductos nuevos para incrementar su tiempo de vida, dice Adrián. El resultado es un tubo totalmente estructural, hermético y sin juntas, resistente a la corrosión, agentes químicos, cargas externas, tráfico pesado y vehículos pesados.

Para conocer el estado de los conductos, primero se mete una cámara robot con la que se detectan las fallas. Tras la videoinspección se hace el diseño, se determina el espesor del recubrimiento y se limpia la red con agua a presión.

Ya fabricado el liner, se transporta al sitio de la tubería dañada, se introduce con aire a presión y se instala con una resina de fijación térmica. La manga es curada con vapor, para iniciar la reacción de polimerización (para endurecer el material). Al terminar, se cortan los extremos, quedando una tubería nueva con propiedades superiores.

Tubepol cuenta con la norma ASTM (American Standard Test Method) y todos sus procesos están avalados y certificados por el Instituto de Ingeniería de la UNAM.