Franquicias

4 puntos antes de franquiciar (que pocos piensan)

Además de los manuales, para convertir tu negocio en franquicia debes definir quiénes serán tus socios y cómo administrarás tu trabajo.
4 puntos antes de franquiciar (que pocos piensan)
Crédito: Depositphotos.com

¿Estás considerando franquiciar tu negocio? Además de los términos legales y de tu planeación estratégica (que incluye la elaboración de varios manuales), toma en cuenta estos cuatro puntos antes de apostar por este modelo para expandir tu empresa:

1. Crea una historia de marca sólida
Una de las cosas realmente importantes para introducirse en este esquema es tener claridad sobre el propósito o los valores de tu marca. Y es que tener una historia sólida de tu marca es la mejor manera de transmitir los valores y cultura de tu empresa, tanto a los consumidores finales como a los posibles franquiciatarios.

Usa como herramientas para posicionarte en el mercado una cultura auténtica, distinta y positiva que atraiga la atención del público, tanto interno como externo. Claramente, esto debes hacerlo a través de acciones de marketing y branding, así como de campañas publicitarias.

2. Ten en cuenta que necesitarás nuevas habilidades… y ayuda
Cuando inicias un negocio, generalmente lo haces alrededor de una pasión (comida, ropa, accesorios, etcétera), y aunque éste es tu valor central, cuando te conviertes en franquiciante debes cambiar prácticamente todo: desde tu forma de liderar hasta de administrar tu tiempo y esfuerzos. Ya no serás manager de una o dos sucursales, ahora tu trabajo se concentrará en añadir valor a los clientes y posibles franquiciatarios y en atraer a los socios correctos a tu cadena.

Recuerda, es una evolución, y como tal requerirás aprender nuevas habilidades y obtener nuevos conocimientos para llevarla a cabo con éxito. Para este momento ya te habrás dado cuenta que no puedes solo con todo el trabajo y que necesitas delegar y contratar a personas que ocupen puestos que antes de franquiciar no existían.

Este mismo punto debes tenerlo en cuenta al elegir a tus franquiciatarios. Para escoger a las personas ideales que manejen tu negocio por ti, debes buscar mucho más que pasión o gusto por tu marca y productos. Tus franquiciatarios deben compartir tus valores y visión del negocio, pero es esencial que sean personas con mente empresarial.

Franquiciar es un proceso difícil, tanto en cuestiones de procesos como en personales. Por eso es importante que te dejes guiar por gente que conoce este esquema y tiene experiencia en él. Busca mentores o personajes que admires que hayan pasado por esta situación, y acércate a un consultor certificado para asegurarte que tu negocio tenga todas las probabilidades de triunfar bajo este modelo.

3. Pon altos tus estándares de franquiciatarios
Al igual que en cualquier empresa, el capital humano es la base de las franquicias. Y esto va desde los empleados de cada sucursal, hasta los franquiciatarios y finalmente al franquiciante.

El principal error que cometen los franquiciantes novatos es aceptar a todos los franquiciatarios antes de saber qué están buscando. Así que previo a definir todos los temas legales y los manuales de operación y de mercadotecnia, analiza y define cuál es el perfil del franquiciatario ideal para tu negocio. Esto lo debes hacer con base en las habilidades del empresario para operar la marca, capital requerido y objetivos y valores de la organización.

4. Recuerda que franquiciar es un maratón, no una carrera
Nuevamente: ten mucho cuidado al elegir quiénes serán los socios de tu negocio. No es una carrera, y no necesitas sumar decenas de sucursales en un solo año. De hecho, puedes tardar bastante tiempo en encontrar a las personas adecuadas, pero valdrá la pena.

No te apresures en vender franquicias y empieces a darle el ‘sí’ a cualquier interesado en tu franquicia. Aunque sea difícil, debes aprender a rechazar y ser selectivo. Recuerda que tus primeros franquiciatarios serán los que modelen tu franquicia para el largo plazo, y que tener malos socios puede llevarte al fracaso. En cuanto a la selección de franquiciatarios, la calidad es mucho más importante que la cantidad.