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5 razones para emprender siendo millennial

Los jóvenes de hoy tienen varias ventajas al iniciar un negocio, entre ellas que arrancar requiere menos dinero y tiempo.
5 razones para emprender siendo millennial
Crédito: Depositphotos.com

Cuando estaba recién egresado de la universidad, lanzar un negocio tenía bastantes trabas financieras y logísticas. En ese entonces necesitabas una oficina, empleados y equipamiento. Las computadoras, copiadoras y máquinas de fax eran muy costosas.

Requerías capital, lo que significaba que debías vender tu idea a inversionistas, escurrir tus tarjetas de crédito o pedirle un préstamo a tu papá o mamá. Después tenías que diseñar un prototipo y fabricar tu producto. Luego venía la publicidad, distribución y una lista interminable. Por eso, acepté un empleo.

Aunque nunca me arrepentí de ello, siempre me pregunté cómo serían las cosas de haber ocurrido distinto. Los jóvenes de hoy son diferentes y tienen mucha más vena emprendedora. Y en este momento, convertirse en emprendedor puede ser una mejor decisión que trabajar para alguien más. Éstas son las razones:

El mercado de empleos no es tan robusto. Los millenials de hoy, súper conectados e informados, lo saben. Debido a los problemas económicos, muchos recién egresados no tienen trabajo. Esto demuestra que los jóvenes no pueden depender de la opción de la carrera tradicional (aplicar a vacantes, ir a entrevistas y esperar ofertas). En lugar, necesitan construir sus futuros profesionales.

La tecnología ayuda a acelerar el proceso. Con la tecnología móvil, el cloud computing y la proliferación de herramientas online de comunicación y colaboración, las barreras para iniciar un negocio que afectaban a mi generación, hoy han desaparecido.

Iniciar un negocio es más fácil y menos costoso que nunca. Hace sólo un par de décadas, era inconcebible iniciar un negocio sin oficina y recepcionista. Necesitabas todas estas cosas no sólo para dirigir el negocio, sino para dar la apariencia de una operación exitosa, una con la que los clientes pudieran sentirse confiados de hacer negocios. Ya no es así.

Hoy, millones de pequeños negocios son completamente virtuales –no se dirigen desde una oficina física, sino desde una tablet, laptop, smartphone y aplicaciones móviles.

Puedes trabajar en cualquier lugar. Los espacios con Wi-Fi están proliferando a tal punto de que prácticamente puedes llevar a tu negocio a cualquier lado. De hecho, Google está llenando áreas públicas enteras con Wi-Fi gratuito. Los emprendedores pueden ser más responsivos a los clientes que nunca, porque pueden conectarse a cualquier hora.

La publicidad es (casi) gratuita. Hasta hace unos años, la publicidad significaba gastarse una fortuna en anuncios impresos, espectaculares o campañas en radio y televisión. Las opciones eran simples: o invertías mucho dinero, o sencillamente no te anunciabas.

Pero con servicios como Google Adwords, ahora puedes invertir un presupuesto pequeño en anuncios online que puedes crear tú mismo y cambiar de acuerdo a las respuestas. Y con las redes sociales, los programas de bajo costo de e-mail marketing y un poco de creatividad, puedes llegar a miles de personas con tu mensaje.

Pero no todo son mariposas y arcoíris. No estoy diciendo que será fácil. En muchas maneras, ser emprendedor hoy puede ser más demandante que lo que era para las generaciones anteriores. Por ejemplo, el hecho de que puedas conectarte y colaborar a cualquier hora significa que tus clientes y vendedores esperan que estés disponible todo el día, sin importar qué estés haciendo.

Pero como millennial, eres parte de la generación más conectada. Has aprendido mejor que nadie cómo mezclar el trabajo con la diversión y cómo mantenerte en contacto con las personas.